jueves, 21 de enero de 2016

REFLEXIONES CAROLINGIAS (I)

Como sabéis, las greguerías son breves aforismos escritos con la intención de promover la reflexión o la hilaridad, basados en observaciones de la vida cotidiana. Reciben este nombre, porque el escritor y periodista Ramón Gómez de la Serna, fue el creador de tan sutil e innovadora forma de contemplar la realidad, definiéndolas como "humorismo + metáfora".
Ver algunas de las que he escrito:

Cuando llueve, los paraguas lloran.

Sufría en silencio su desgracia. Siendo antitaurino, su suegra se llamaba Verónica.

"As de Oros" es el mejor apodo para un tahúr.

Vendía tan poco, que en el escaparate puso este anuncio: "Se necesita cliente, no importa experiencia".

La Y es la letra de los destinos encontrados.

Hoy hace m u c h  o    v   i     e      n       t         o.

Un coche compartido es un "Ford you and ford my".

El mejor dispositivo antichoque lo tienen las golondrinas.

Donde comen dos, comen tres. Donde comen tres, comen cuatro.... Donde comen veintinueve, comen treinta... Así, hasta completar el aforo del restaurante.

Cuando la silueta de su mujer se perdió en el horizonte, pensó que, al ser la Tierra  redonda, algún día regresaría. ¡Ingenuo!

Se vanagloriaba con las vistas que contemplaba desde su ático en el piso 34º... Hasta que ocurrió lo del terremoto.

El listín de teléfonos, más que listo, destaca por su memoria.


Os recuerdo que todo lo publicado en este blog, está protegido por Derechos de Autor y esto no es una GREGUERÍA.









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