domingo, 11 de septiembre de 2016

REFLEXIONES CAROLINGIAS  (VIII)

No me has entendido, cariño. En el whatsapp, no decía que te regalaba un yate, sino que: “Ya te compré un regalo”.

Tenían un amor compartido. Cada fin de semana, acudían juntos al estadio en donde jugaba su equipo favorito.

En la Courtauld Gallery de Londres, siguen muy preocupados. Continúa sin aparecer el lóbulo de la oreja derecha de Van Gogh. Entre tanto, se han visto obligados a dibujar una aparatosa venda sobre el miembro seccionado.   

Un Teniente Coronel ¿Es un Coronel que no oye bien?

Si pides un café descafeinado de máquina, con leche descremada del tiempo, edulcorado con sacarina, servido en vaso y además otro vaso de agua con cubitos de hielo, lo más probable es que el camarero te sirva una infusión con frutas del bosque y un par de pastas.

En las peluquerías de caballeros, a los calvos nos toman el pelo.

—Acabo de comprarme unas medias color carne que me estilizan la figura. Son caras, pero dice mi marido que ¡Para qué queremos el dinero!
—Pues mi marido dice, que estamos tan mal de dinero, que lo mejor es que compre carne, que como está cara, comeré menos, me quedaré a medias y así estilizaré la figura.

Continúa la controversia: Los historiadores no se ponen de acuerdo sobre si fueron los almohades o los almorávides, los primeros en utilizar el almohadón.

¡Se fue con mi mejor amigo! ¡Ya no hay consuelo para mí! Perdón, quise decir: Consuelo.

Me piden colaboración monetaria para una organización que firma la carta con el siguiente acrónimo de mayúsculas: APEPRYLADLBTDPGRA. ¿Alguien me puede decir de qué va la cosa? El IBAN y el número de cuenta, están bien claritos.

Ahora que ya existe un diccionario digital para entender el recibo de la luz, ¿Cuándo aparecerá otro que descifre la situación política?

Machismo es decir que: “Se da la vida padre”, cuando alguien vive bien.




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