domingo, 22 de enero de 2017

REFLEXIONES CAROLINGIAS  (XII)

Tenía curiosidad por saber qué se sentía al bañarse en Agua de Colonia y se dio un chapuzón en una playa gibraltareña.

Estaba preocupado, porque mediante un electroencefalograma, le garantizaron que su cerebro funcionaría correctamente 90 años y acababa de cumplir 89.

"¡Nada de pastillas, ni de contar ovejitas! Para combatir el insomnio, lo mejor es no dejar de ver la televisión".—Le recomendó el neurólogo.

Vinieron los Reyes con los juguetes...luego los nietos. A media tarde, se habían agotado las pilas de los juguetes. Las de los abuelos, bastante antes.   

De joven se fumaba a diario una caja de " Ideales", luego cambió a "Fortuna" pensando que aunque no llegara a alcanzar el "Nobel", podría aspirar a "Ducados" y "Coronas". Ahora de mayor, desengañado, colecciona bronquiolíticos  y mucolíticos de nombres aburridos.

Separado, vivía con una mujer. Al fallecer sus padres, temió no heredar, porque hacía tiempo que había renunciado a "La Legítima".

En los espejos te miras. Pero los espejos te ven.

Recorría el Camino de Santiago, muchas veces al año, pero nunca entró en el Guiness. (Santiago, era el dueño del bar a donde acudía a diario).

Como era ingenioso y observador, durante el tiempo en que le colocaban los implantes bucales, escribió un Tratado sobre: "Otros usos del cepillo de dientes".

Merece mi desprecio el empresario explotador, que paga por salario un par de hamburguesas, al que le pide trabajo para poder comer.

—Así es que te han pillado otra vez "con las manos en la masa", atracando un Banco—,comentó el juez. El "Pecas" se justificó diciendo que era un casting para "MasterChef".

Recibió una comunicación en la que le decían que su pensión se incrementaba en un 0.25%. Loco de contento, buscó asesoramiento en un Banco para saber en dónde invertir el incremento. 




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