domingo, 19 de marzo de 2017

REFLEXIONES CAROLINGIAS  (XIV)

Plantó tulipas en vez de tulipanes. En primavera, las flores no eran tan grandes, pero el jardín lucía mucho más.

Bebía para olvidar, por eso nunca abonaba la consumición.

Descubrió que ella era como un libro abierto y leyó todas sus páginas.

Cuando el hilo se rompió, el niño prorrumpió en un llanto. El globo, entre tanto, ascendía feliz, ya libre de ataduras.

Desesperado de la vida, entró en una Agencia de Viajes con la idea de  hacer un crucero que le llevara a ninguna parte. Para su frustración, le dijeron, que todas las plazas estaban ya vendidas.

Al diagnosticarle una diabetes tipo 2, tuvo que abandonar su afición de tocar con la flauta dulce. Lo peor para él fue, sin embargo, tener que abstenerse de bailar al son de la dulzaina

En un huerto ecológico, los insectos no hacen uso de las máscaras antigás.

El anuncio luminoso de una autopista que indicaba:¡Peligro. Placas de hielo! perdió la intermitencia, congelado.

Salió convencido, después de observar los cuadros y los precios de una exposición de pintura contemporánea, que tenía en casa una fortuna con los garabatos que los nietos le regalaban en cada aniversario.

Se quejaba de que su médico de cabecera no le entendía, y no le faltaba algo de razón, porque padecía de los pies.

El monstruo con dos cabezas más rápido que conozco, es el AVE.

Eternidad: Espacio de tiempo que transcurre, desde el momento en que dos enamorados se despiden, hasta que vuelven a encontrarse.










No hay comentarios:

Publicar un comentario