BELLEZAS HABITABLES

En ella se exponen 64 obras de dos frailes
dominicos: Miguel Iribertegui (1933-2008) y Domingo Iturgáiz (1932-2015), dos
altísimos representantes del arte contemporáneo español actual. Las esculturas
del primero, representan en bronce, ángeles pastores y rebaños junto con otras
escenas bucólicas y corales, tratadas de forma tan artística y bella, que mueven a la
ensoñación. Otro tanto se podría decir del segundo: sus mosaicos y vitrales,
plenos de imaginación y colorido, forman parte de muchas iglesia de España y
del extranjero. El evento, bajo el patrocinio de la Fundación Villalar, se suma
a la conmemoración del VIII Centenario de la Fundación de la Orden de los
dominicos por Santo Domingo de Guzmán.
Puede sorprender que en blog de escritura, traiga un
reportaje que, aparentemente, nada tiene que ver con ella. Nada más lejos de la
realidad. Aparte de que Miguel Iribertegui es un poeta de altos vuelos, la
escultura y la pintura son dos formas de comunicación no verbales ni escritas
que poseen, sin embargo, la fuerza transmisora del mensaje que están expresando.
Se predica de palabra, con el ejemplo y también mostrando al mundo la belleza
de una obra de arte, como reflejo de la belleza suprema de Dios. En palabras de Juan Carlos Cordero O.P.,
durante la ceremonia de inauguración,
"estas obras de mis hermanos dominicos, ayudarán a predicar allí donde no
llega la palabra".
Os ofrezco una pequeña muestra de lo que pude captar con mi cámara.