A CÉCILE
A veces, un nombre o un pensamiento, quedan tan impresos en la mente, que pueden visualizarse. Tan sólo faltan 24 horas para la cita y mi corazón late apresurado. El encuentro con Cécile, me anima a seguir componiendo versos de amor esperanzados. Me siento creativo y soñador. Hoy, he plasmado en esta Octava Real, estas sensaciones.
A tu lado detecto la fragancia,
la ilusión pura que el afán destila,
flor rutilante de olorosa Francia,
azul de cielo claro en tu pupila.
Por lejos que te encuentres, no hay distancia,
sólo con recordarte, se encandila
la musa que sin ti desaparece,
y contigo, Cécile, resurge y crece.

