domingo, 23 de junio de 2019


                HACE CUARENTA Y CINCO AÑOS

Esta es la efemérides que hemos celebramos hace unos días en familia. No se trata del cumpleaños del patriarca o de la matriarca, ¡qué más quisiéramos! sino del aniversario de nuestra boda.

Llegar hasta aquí juntos y bien avenidos, no ha sido una empresa que nos haya supuesto un esfuerzo especial, salvo el que supone el roce inevitable del día a día con sus más y sus menos, con momentos de agradable convivencia y otros algo más nublados, pero que en un análisis global, han sido lo suficientemente satisfactorios como para que estemos dispuestos a seguir haciendo camino el tiempo que Dios quiera y de la manera que Él disponga.

En este espacio de tiempo, que ha discurrido en un suspiro, hemos cumplido el sueño que nos llevó a dar este paso tan fundamental en nuestras vidas como era el de crear una familia. Dos hijos estupendos y cuatro nietos vivaces y hermosos, constituyen nuestro patrimonio y eso, creedme, tiene una valor incalculable.

Nuestro aspecto físico actual, tan diferente de las estilizadas figuras de juventud, dan fe de que no hay acontecimiento que no se celebre sin una buena comida. Para abrir boca, hicimos una pequeña excursión a Madrigal de las Altas Torres, ciudad que viera nacer en el Palacio de Juan II, su padre, a la Reina Isabel de Castilla, mujer a la que admiro por adelantada a su tiempo. Junto al Palacio, el Hospital de la Purísima y a pocos pasos de allí las iglesias de San Nicolás de Bari y de Santa María del Castillo. Todo un lujo arquitectónico en el que predomina el estilo mudéjar.

Desde allí continuamos viaje a Peñaranda de Bracamonte, ciudad salmantina que nos impactó por el sabor que se percibe en sus tres Plazas sucesivas que concluyen en la iglesia de San Miguel y también, por qué no decirlo, por el sabor de los platos que disfrutamos en un afamado restaurante. Así, con la promesa de andar lo suficiente como para que la báscula no nos diera más sustos, regresamos a la ciudad de la que partimos para tratar de conseguir el más difícil todavía: ¡llegar a los cuarenta y seis!... y poder contarlo.



jueves, 20 de junio de 2019


REFLEXIONES CAROLINGIAS (XXXVI)


No hay peor cosa que ver a un tuno de capa caída.

Se sentía tan explotado en su empresa, que después de utilizar el servicio, decía: "Acabo de tirar de la cadena".

Las relaciones comerciales USA-China se complican. La Casa Blanca ha ordenado, que todas las compañías del gigante asiático que figuraban en el dosier: CHINOS.CO sean traspasadas a este otro dosier: CO.CHINOS.

Ya nadie cuestiona que la polución existente y sus consecuencias, tiene su origen en el tráfico de influencias.

Cuando se enfadaba con su yerno, se dirigía a él como: Mi hijo político".

Era muy descreído y eso que vivía en Santa Fe.

La experiencia me dice que la verdad está en posesión, únicamente, de mujeres y hombres de nariz chata (Geppetto).

Si en la selva hubiera elecciones, sería proclamado rey la jirafa, teniendo en cuenta su altura de miras.

Y dijo la mujer: "No es bueno que yo esté sola. Haré un hombre a mi imagen y semejanza".

El primero de la clase se llamaba Calisto. Todos decían de él que jugaba con ventaja.

Cuando se enfadaba, siempre contaba hasta diez antes de responder. Una vez, contó hasta 1.512.156, únicamente, por figurar en el Libro de los Guinnes.

No se trata de ningún eufemismo, propongo que "Las Residencias de Ancianos" pasen a llamarse: "Residencias para jóvenes eméritos".



domingo, 16 de junio de 2019


NATURALEZA VIVA



Un brote fue la señal,
el canto melodioso de un pájaro, la confirmación.
Se estremecían las lagartijas
a la orilla del regato con la dorada luz
de soles reflejados en el agua.

Renacían a un tiempo trigales y amapolas
en la mañana que anunciaba
suspiros de hierbabuena.

A la sombra,
rodeados de jarales,
dos cuerpos enamorados
se buscaban temblorosos hechos miel,
con el tiempo detenido en sus pupilas,
atravesados por la dulce sensación
de jadeos de amor hechos locura.

El aire captó la imagen del momento supremo
en que la vida daba vida.
Las flores que estaban por nacer,
sintieron el golpe de la savia nueva.

Una música bella y desconocida
inundó los espacios en los que flotaba el amor concreto
proclamando el prodigioso encanto 
de la naturaleza viva.

Fotografía de Santos Pintor Galán




jueves, 13 de junio de 2019



FÁBULA DE LA LIBÉLULA GLOTONA


ació como cualquier  insecto de su especie, eclosionando de uno de los huevos que su progenitora había depositado cuidadosamente en una planta acuática que tapizaba el riachuelo de aguas tranquilas. 


Al poco de eclosionar, se dio cuenta de su gran vigor cuando, desde ninfa, arrebataba de las fauces de sus hermanos de puesta cualquier microlepidóptero que se pusiera a su alcance. No era de extrañar que, después de varias mudas, cuando emergió de las aguas, fuera un insecto con una alta velocidad de vuelo, que seguía engullendo cuanto se ponía a su alcance, atiborrándose de comida, no pensando más que en sí mismo. Con frecuencia se miraba en el espejo de las aguas tranquilas, observando que, por momentos, su belleza de macho se acrecentaba.

Llegado a la madurez, el intenso azulado de sus alas fue suficiente reclamo para atraer a muchas hembras que, ensimismadas y seducidas por él, perdían la oportunidad de atrapar los mosquitos que se ofrecían cercanos y que iban a parar al abdomen de su galán. Éste cada vez se esmeraba más en la cópula, dibujando con su partenaire bellos corazones que atraían a más hembras en celo, con el consiguiente incremento de capturas y de peso.

Quizás, ésta fuera la causa de que un día le fallaran sus cálculos de vuelo y una de sus alas quedara totalmente desgarrada por una ramita. Esto significó el principio de su decadencia. Apenas era capaz de atrapar alguna de las moscas y mosquitos que pululaban a su alrededor, y las hembras, que antes pugnaban por tener descendencia con él, buscaban nueva pareja. En poco tiempo perdió peso y belleza. Su fin estaba próximo...

MORALEJA: la moderación es un buen hábito

Acuarela de Manuel Malillos Rodriguez




domingo, 9 de junio de 2019



EL ASESOR FISCAL


(Obra teatral en tres Actos)


ACTO PRIMERO
(En el despacho de Mateo)    

Mateo—(Suena el teléfono) ¿Dígame?
Luismi— Buenos días, Mateo. Soy Luismi. Quisiera pedirte hora para que me hagas la Declaración de la Renta y de paso para que me asesores también sobre una cuestión amorosa. Me ha surgido una duda y he pensado en ti, porque en ciertas cuestiones eres un experto.
Mateo— ¿Has cambiado de estado? ¿Tienes alguna duda sobre los papeles que has de traerme?
Luismi— Nada de eso, sigo soltero. Lo de experto te lo digo por la cantidad de novias que tuviste antes de que te echara el lazo Tere.
Mateo—Ja,ja,ja. ¡Qué cosas tienes! Novias tuve algunas, pero de eso hace tanto tiempo...
Luismi— "Quien tuvo, retuvo", dice el refrán y a ti siempre te he considerado un maestro en el arte de ligar.
Mateo—Creo que no soy un mal Asesor Fiscal, pero si me sacas de los números... Desconozco si en el terreno amoroso te podré asesorar. De todas formas, dime de qué va la cosa.
Luismi—Pues he pensado en ti, por si me puedes echar una mano en una asunto que, últimamente,  me tiene preocupado. Estoy saliendo con una chica a la que no sé, exactamente, si la puedo dar el apelativo de "novia". Es más, no sé siquiera si se puede considerar que salgo con ella.
Mateo— ¡Vaya lío, amigo! Eso necesita una explicación detallada. ¿Qué te parece si me vienes a buscar al despacho a eso de las 8? Nos damos un paseo y ya me cuentas.
Luismi— Vale. A las 8 estaré allí como un clavo.
 

ACTO SEGUNDO
(Paseando por  la ciudad esa misma tarde)

Luismi—Buenas tardes, Mateo.
Mateo—Perdona si te hecho esperar un ratito. Es que a última hora, todo el mundo quiere que les hagas la Declaración de la Renta.
Luismi—Ya lo comprendo, Mateo. Son malas fechas, por eso iré rápidamente al grano sobre la cuestión. Además de la de la Renta, quiero que me des tu opinión sobre otra declaración que hice por mi cuenta y que me parece que la presenté fuera de plazo.
Mateo— Me tienes en vilo. Cuenta, cuenta...
Luismi—Es que conocí hace dos meses a una piva estupenda, Marisol, que me dejó tan impactado que dos semanas más tarde le declaré mi amor.
Mateo— ¿Y?
Luismi— Pues me dijo que acaba de romper con su novio y que no estaba segura si todavía sentía algo por él o no. Me comentó que yo era un chico muy majo y que si quería, podía salir con ella con la condición de que fueran, únicamente, los martes de 7 a 10 que era cuando estaba disponible.
Mateo—¿Como amigos, como novios o en plan de pensiones?
Luismi—De pensiones y hoteles nada de nada. Como mucho la tomo de la mano y no la rechaza, luego, si se da la circunstancia de que pasamos por un sitio poco iluminado, le doy unos cuantos besos y achuchones y tampoco protesta, solamente me responde con un "qué tonto estás hoy", pero sin que me abrace ni reaccione a mi calentura. ¿Tú, qué opinas?
Mateo—Yo diría que has puesto tu capital a muy bajo interés y que para ella, tus besos no la desgravan ¿Sabes cuáles son sus activos y en qué invierte el tiempo del resto de la semana?
Luismi— No tengo ni idea.
Mateo—Pues haz lo mismo que Hacienda. Vigílala por si tiene cuenta en algún paraíso amoroso y luego tú sacas conclusiones.
Luismi—Me has dado una idea. A partir de mañana la seguiré discretamente y ya te contaré.
Mateo— Es lo mejor. Así sabrás si está hipotecada o si realiza otro tipo de "inversiones".


ACTO TERCERO
(En el despacho de Mateo, tres semanas después)

Luismi—Buaaaaa, buaaaaa...
Mateo—¿Pero qué te pasa, Luismi? Estás desencajado. ¿Has tenido alguna desgracia familiar.
Luismi (llorando)—Buaaaaa, buaaaa... Es   por   la   Declaracióooon...
Mateo— No te pongas así. Aún no la he calculado. A lo mejor estás llorando a lo tonto y no tienes que pagar tanto.
Luismi(Entre sollozos)—No me refiero a la de la Renta...Es por Marisoool.
Mateo—¡Ah, Marisol! Cuéntame. ¿Cómo fue la vigilancia?
Luismi—Pues menos los martes que sale conmigo, los demás días de la semana siempre va acompañada de otros chicos. Tiene amores a interés variable.
Mateo—Ya te dije que podía estar hipotecada y por lo que me dices, multiempleada. Se ve que no sufre ningún tipo de retención, pero no te preocupes, Luismi, ya encontrarás otra mujer que te haga feliz. Mujeres hay muchas y algunas sueñan con un hombre a plazo fijo.
Luismi—Sí, pero como Marisol...
Mateo—Bueno, olvídala cuanto antes y vamos a hacer la Declaración de este año. Me temo lo peor porque el dinero que se te fue con ella no se puede computar como gasto y  tampoco puedes desgravarte por alquiler de inmuebles. ¡En fin!, creo que te tocará pagar. En cuanto a la otra Declaración, la de Marisol, está claro que si sale con un chico,  ni sueñes que te salga a DEVOLVER.
Luismi— Me siento el hombre más desgraciado del mundo. Estoy sin amor y a partir de julio, sin dinero.
Mateo—Tienes que ser más listo. Cómprate en la Sierra un casoplón de 600.000 euros, desgravas un montón de dinero cada año y hasta puede que te eches novia.
Luismi— Gracias, Mateo. Tendré que hacer algo así. Oye: ¿Es verdad que Hacienda somos todos?
Mateo—"Todos los tontos", querido Luismi. Hasta pronto, Mateo. Por cierto, tira los pañuelos en la papelera, nunca en el inodoro, pues los atranques, sí que lo pagamos entre todos.


FIN



jueves, 6 de junio de 2019

PASAJES DE "CÉCILE.AMORÍOS Y MELANCOLÍAS DE UN            JOVEN POETA" (57)

CAPÍTULO IX
La Ruptura
.........................................

Antes de que la banda de música que cerraba el cortejo acabara de pasar ante nosotros, Arancha recompuso su figura, pues entre el gentío vio aproximarse a nuestros padres, que nos buscaban para iniciar el regreso. Algún incidente debía haber pasado entre ellos, porque doña Camino, adelantándose al resto, asió a su hija por el brazo y la conminó desabridamente:
―¡Vamos! ¡Regresemos! Aquí no se nos ha perdido nada.
Como jamás había observado tal actitud en las educadas maneras del proceder de doña Camino, supuse que algo muy serio tenía que haber ocurrido entre nuestros mayores. La misma pregunta se hacían Nacho y Margarita en el viaje de vuelta. La incertidumbre se manifestaba en silencios prolongados, creando una atmósfera tan fría dentro del vehículo como la que, desde el exterior, empañaba los cristales del taxi. La tensión se acrecentó a la llegada de los coches al hotel que ocupaban nuestros invitados. Sin apearse y con un escueto: “¡Hasta la vista!” y “¡Tengan los señores un feliz regreso!”, mi padre se despidió de la que, hasta ese momento, ostentaba el privilegio de ser la familia con más posibilidades de emparentar con nosotros.
El verdadero drama tuvo lugar apenas rebasamos la puerta de entrada a casa. Margarita, llorando, intentaba buscar una explicación a lo sucedido y se dirigía a mi padre accionando nerviosamente su delicada anatomía.
―Pero, ¿qué ha pasado? ¿Tan grave ha sido el problema para que nos hayamos despedido de esta manera? ―se preguntaba, a punto de volverse loca―. ¿Cuándo volveré a ver a Nacho? ―repetía sin consuelo.
Mi madre, sentada en un sillón del comedor, sollozaba sin pronunciar palabra, secándose las lágrimas con el pañuelo, en tanto que las tatas, recién levantadas de la cama, esta vez ataviadas con camisón y bata, asistían como inamovibles columnas al desarrollo de los acontecimientos.
Fue mi padre, quien dirigiéndose a Margarita, quiso despejar sus dudas, hablándole con la rotundidad que acostumbraba, convencido, como siempre, de que sus palabras contenían la Ley Eterna que salvaba a su familia de los peligros que la acechaban.
―¡Cuántas gracias hemos de dar a Dios que nos ha dado la oportunidad de conocer a tiempo la clase de personas con las que pensábamos emparentar! ―dijo de pie, con el rostro encendido, antes de abandonarse sobre el sillón contiguo al que ocupaba mi madre―. Ya sospechaba algo, cuando en todo este tiempo no osaban contradecirme en ninguno de mis comentarios, se me adelantaban para pagar todas y cada una de las consumiciones que hemos hecho y, sobre todo, al escuchar el concluyente comentario de don Ignacio sobre la situación por la que atraviesa el sector del mueble en las vascongadas y las pocas ventas que últimamente efectuaba. Todos esos malos presagios se han confirmado cuando esta tarde, el capitalista venido a menos, ha tenido la desfachatez de pedirme un millón de pesetas. Repito: ¡un millón de pesetas! para salvar a su fábrica de la quiebra que se le avecina. ¿Qué se habrá creído ese señor? ¿Que soy el rey Midas? ¿No sabe que he amasado mi patrimonio como un humilde trabajador, esforzándome día tras día en mi despacho para lograr con esfuerzo y con sudor el sustento para mis hijos? ―Hizo una breve pausa, que le sirvió para tomar impulso, y continuó diciendo―: Pero lo que más me ha molestado ha sido el engaño. Nos han hecho creer que eran unos adinerados fabricantes, cuando en realidad rozaban la indigencia. Dime, Margarita: ¿qué porvenir te esperaba junto a quien no tiene posibles, no digo para mantener una familia, sino incluso para poder mantenerse a sí mismo?
                                                   ..........................


Fotografía del autor



domingo, 2 de junio de 2019


                                                         QUASI (CASI)

Hay días que adquieren en nuestra memoria el calificativo de "imborrables". El 8 de octubre del pasado año, fue uno de ellos. Junto a la fortuna de conocer el encanto de Bolonia, mi mujer y yo tuvimos la inmensa alegría de compartir unas horas con Giovanna y Paolo, un matrimonio entrañable que, además de brindarnos su amistad y de contarnos los secretos que encierra esta bella ciudad, nos obsequió con varios regalos. Entre ellos, el poemario "Quasi" de Oscar Farinetti, que, he leído y releído varias veces, hasta llegar a la conclusión de que sus versos encierran junto a la originalidad de su escritura, una aparente sencillez que encierra toda una filosofía de vida.

Deseo haceros partícipes de uno de sus poemas, gentilmente traducido por la propia Giovanna. Otro regalo que añadir a la extensa lista de obsequios con que me continúa agasajando. Mil gracias, Giovanna.









IL GRANO

Santo cielo!
Sono nel bel mezzo di un campo de grano
è giugno, poco prima del raccolto
c'è il sole e tira un gran vento

Il grano danza
Santo cielo!è meraviglioso
le sighe ongeddiano
a volte sunuose a volte frenetiche

Quelle intorno a me
sfiorano sensuali le lie gambe e più in alto
là dovere parono i turbamenti
dolci sirene dorante che cantano di vento

Mi abbandono e il pensiero corre:
improvvisamente comprendo
quel primo uomo sedotto dalle spighe di grano
che dolcemente si lasciò addomesticare

"Piegati,coltivaci, dissetaci,
curaci e noi ti ameremo
ci farai viver bene e a lungo
ti ripagheremo con polvere d' oro"

Il grano ci ha addomesticato
e noi che pensavamo il contrario
ci ha piegato a portar pesanti secchi d' acqua
ci ha riditto a fedeli servi innamorati

 Santo cielo, cosa si fa per un piatto di pasta!


EL TRIGO


¡cielos!
Estoy en medio de un campo de trigo 
es junio, poco antes de la cosecha 
hace sol y sopla un gran viento. 

El trigo danza 
¡cielos! es maravilloso 
las espigas ondean 
a veces sinuosas, a veces frenéticas .

Las que me rodean 
rozan voluptuosas mis piernas  y más  arriba 
allá  donde salen las turbaciones
dulces sirenas doradas que cantan por el viento. 

Me dejo llevar y el pensamiento corre :
de repente comprendo
a aquel primer hombre seducido por las espigas de trigo 
quien  suavemente se dejó domesticar. 

"Agáchate, cultívanos, sacia nuestra sed, 
cuídanos y nosotras te amaremos 
nos harás llevar buena vida y a la larga 
te recompensaremos con polvo de oro".

El trigo nos ha domesticado 
y nosotros quienes pensábamos en lo contrario 
nos ha sometido a llevar pesados cubos de agua 
nos ha convertido en fieles siervos enamorados. 

¡cielos!, ¡qué se puede hacer por  un plato de pasta! 

Traducción de Giovanna Arnoldi
 ....................................................

 
Biografía del autor.

Oscar Farinetti,cuyo nombre  de pila es Natale, es un empresario italiano,nacido en 1954 en Alba (Piemonte),la ciudad de la industria del chocolate "Ferrero",de las trufas y de las avellanas.
Su padre, Paolo, fundó  un supermercado que, a lo largo del tiempo y, gracias a la colaboración  de su hijo, se convirtió en la primera cadena de tiendas especializadas en electrónica :"la Unieuro"que hoy en día cuenta con 457 comercios. En 1972 se matriculó  en la Universidad de Torino, facultad de Economía  y Comercio, pero, cuatro años después, dejó  la Universidad para dedicarse totalmente al trabajo en Unieuro y llegando a ser, antes su Gerente y luego su Presidente.
En 2003 cedió la Unieuro a la Británica  Dixon's y, con el provecho de la venta, fundó Eataly cuyo nombre nace de la crasis entre el verbo inglés  "eat"( comer) e Italy convirtiéndose , en el carismático embajador de las excelencias de la comida italiana ,en todo el mundo .
Farinetti es también escritor y editor. En 2009 publicó su primer libro "Coccodé" al que  siguieron otros , hasta el último editado  en 2018, que lleva un título muy emblemático "Quasi"(Casi).
Por su trabajo y sus excelentes capacidades empresariales, Farinetti ha sido galardonado con numerosos premios.




jueves, 30 de mayo de 2019


PASAJES DE "LAS LAMENTACIONES DE MI PRIMO JEREMÍAS" (57)
CAPÍTULO IV
Conociendo el pueblo

........................................................
La leche invitaba a la degustación; tenía tanta nata que retirándola con una cucharilla la coloqué encima de una de las magdalenas, jugando a imaginarme a Cristina vestida de novia. «¡Qué guapa estás!» ―pensé inconscientemente―. «¡Estás para comerte!» ―pensé con todo mi ser―, y allí mismo me convertí en un incruento caníbal al engullirme tres «Cristinas» con el hambre propio de mi edad.
La leche no se parecía en nada a la que puntualmente, cada mañana, Julián el lechero, con su jumento y su tartana, nos llevaba a nuestra casa de la calle del Regalado.
Más de una vez, cuando tata Lola observaba al hervirla que sólo una débil telilla ascendía en el cuece leches, le faltaba tiempo para recriminarle al día siguiente:
 ―Julián, otra vez te han visto «bautizando» las garrafas en el Caño Argales.
 A lo que Julián respondía con una pícara sonrisa:
―Allí enjuago las garrafas después del reparto; sólo las enjuago.
No tardaron en bajar a desayunar mis padres, un tanto cariacontecidos. Por su aspecto deduje que se encontraban contrariados, sobre todo mi padre, que al tiempo que untaba con mantequilla unas rebanadas de pan, dirigiéndose a Petra, le ordenó:
―Tienes que hablar cuanto antes con un carpintero. A pesar de haberlo intentado esta noche varias veces, me ha sido imposible cerrar por completo la puerta de nuestra habitación, y como puedes comprender, ¡así no hay quien tenga intimidad!
―No creo que el carpintero quiera hacerse cargo de estas pequeñeces ―respondió Petra―; se lo diré a Cosme, el de «la mueva no se mesa»: es un chico que entiende de todo.
―Díselo a quien quieras, pero la puerta tiene que estar arreglada al mediodía ―concluyó mi padre, con la autoridad de un Mariscal de Campo, mientras mi madre, mirándole de soslayo, no comprendía las urgencias de su marido.
En el pueblo, raro era el individuo o la familia que no tuviera mote o apodo. Unos se lo habían ganado a pulso personalmente, como el «mecagüen» de mi tío Mariano; otros, como nuestro «mulero», eran herencia de los antepasados, pero nunca había oído un mote tan largo como el de «la mueva no se mesa» que ostentaba el arregla todo del pueblo. No le sorprendió a Petra que, curioso, preguntara sobre el origen de tan singular apodo, y la mujer, sin dejar su tarea en el fregadero, accedió a contarnos la historia, esta vez sonriendo.
―Fue hace tan solo unos años ―comenzó a decir―, cuando Cosme se encontraba en el bar intentando arreglar la cojera de una mesa y se le ocurrió decir: «con un pequeño calzo en esta pata conseguiré que la mueva no se mesa» y aunque al darse cuenta del yerro, inmediatamente se desdijo aclarando «quise decir, para que la mesa no se mueva»; fue demasiado tarde, porque las carcajadas de los que miraban atrajeron la atención del resto de la clientela, que sin ponerse de acuerdo, entre risas y aspavientos, celebraron allí mismo el segundo bautizo de Cosme. «Asín» son las cosas en los pueblos ―prosiguió Petra―; yo misma soy Petra, la Tunanta, porque siendo muy niña, un domingo que me encontraba jugando en la calle, mi madre, asomándose a la ventana, me gritó: «Petra, no seas tunanta y ven a peinarte, que ya han dado las todas y llegamos tarde a misa». A Mercedes, la Busca novios, que pasaba por allí toda emperifollada, le faltó tiempo para contar la anécdota y hacerme de por vida la puñeta. ¡La muy pelleja…!
                                                                 .................................................................
Fotografía de Juli Garrido Velasco




domingo, 26 de mayo de 2019

LA REFORMA

Crónicas de mi Periódico              26 de de mayo de 2019

ANUNCIOS, ANUNCIOS...

Los anuncios televisivos son muchas veces lo mejor de la programación de algunas cadenas televisivas. Ellos, con sus luminosas imágenes y su pequeña subida de volumen de emisión, nos rescatan del sopor en que estábamos sumidos en un extremo del sofá y nos hacen soñar aun antes de apretar sabiamente el botón que oscurece la pantalla.

Algunos son verdaderamente creativos e ilusionantes, pero no todos son dignos de la misma consideración. Para comenzar, les hablaré de uno que ha llamado mi atención esta semana y que no saben ustedes hasta que punto me desagrada. Es de la conocida marca de bebidas "Coca Cola" y cuya intención es de que todos gocemos al beber su producto de Zero azúcar, Zero cafeíana, con el sugerente eslogan: "Que disfrutar no te quite el sueño". Eso parece suceder a una pareja que, después de tomar el bebedizo y de hacer los rituales del dulce traqueteo del amor, caen rendidos en el lecho. Unos cuantos menores, testigos de la escena pierden su inocencia y serán los que a la postre, visto lo visto, no podrán conciliar el sueño, desvelados por tan impactantes imágenes.

El anuncio me merece un cero (sin zeta) por las provocadoras imágenes que nunca desearíamos que visionaran nuestros pequeños. Está claro que el spot ha conseguido en mí el efecto contrario al que perseguía. Me declaro abstemio de tomar tal brebaje, aunque me aseguren de que no elevará mi índice de hemoglobina glicosilada, y que dormiré plácidamente; función esta que realizo sin dificultad.

Un verdadero ejemplo de pareja bien avenida y de cómo se han de llevar las relaciones entre personas que comparten vivienda lo encontramos en el anuncio de "Securitas Direct". No es que los protagonistas sean el colmo de la alegría, pero se comprende si tenemos en cuenta que ella le comenta que acaban de robar en casa de Carmen, su vecina. "Se han colado por el jardín—asegura—."No me digas—responde él—, podía haber sido la nuestra". "Yo ya no voy a poder dormir tranquila—se sincera ella. Quiero que pongamos una alarma". "Vale, pues la ponemos"—remata él, segundos antes de que su mujer llame para contratar el seguro. Así, sin discutir, sin una palabra más alta que otra, sin importar el coste, con el marido entregado a la sugerencia de su compañera, como el que está acostumbrado a hacer caso a la mínima petición que le indique su mujer, dando la impresión de que, más que la seguridad de la casa, lo que parece contratar es la felicidad de su hogar. Algo así como: lo que tú quieras con tal de tener la fiesta en paz.

Al filo de la medianoche, el anuncio que eleva la moral de toda mujer madurita es la de una crema de la marca Vichy que para empezar, lanza el siguiente eslogan: ¡Sin pausa en la menopausia! para continuar describiendo los componentes del ungüento- milagro: "con agua termal mineralizante, proxilan, ácido hialurónico...y para la noche un tratamiento refrescante para una piel radiante al despertar", Díganme ustedes, qué mujer no desea alcanzar la menopausia con tal de sentir los efectos de esa untura o, si llegado a ese estadio, no ansía aplicarse la crema que no le da tregua en la menopausia, justo en el momento en que va a conciliar el sueño que le proporcionará al despertar un cutis redensificado en un contorno remodelado. ¡Qué maravilla! Y yo, torpe de mí, regalé a mi mujer un pañuelo por el día de la Madre. ¡No tengo perdón!