CANTO SEGUNDO
LA VIDA DE MAGÍN PUERRO
-XXXI-
El
tiempo no corre, vuela.
Después
de casi seis años
siguen
manando los caños
de
la fuente en que María
me
dijo que me quería
a
la sombra de castaños.
Hemos
pasado momentos
de
alegría y de tristeza,
no
conocimos riqueza
ni
tampoco desencanto
por
eso sigo mi canto
sin
humillar la cabeza.
La
familia se completa
cuando
ves que la comida
en
cada plato servida
no
te cubre el cucharón
y
esta fue la razón
del
folgar la despedida.
Después
de nacer Rufino
llegó
la niña Constanza,
en
un año de bonanza,
por
lo que al poco tuvimos.
el
tercero y le pusimos
Sancho,
por buena crianza.
Al
cabo de unos diez meses
llegaron
Froilán y Elvira.
Me
parecía mentira
que
no teniendo yo dote
me
dijera el sacerdote
que
Dios por niños suspira.
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