domingo, 19 de noviembre de 2017


ME LO DECÍA MI ABUELITO
(Basado en un poema homónimo de Juan Goytisolo)


(Obra teatral en 3 Actos)

ACTO PRIMERO
(Cuarto de estar de una familia de la clase media. Año 1980)

El padre (enfadado)— No pongas esa cara de circunstancias ni te escondas tras las faldas de tu madre. Estas notas de final de trimestre son una auténtica basura. Ya te lo advertí varias veces: "Matías, estudia... Matías, ponte a estudiar..." pero tú como el que oye llover y ahora pagamos las consecuencias todos. El primero tu padre que tiene que detraer un dinero de la paga del mes para ponerte un profesor particular.
El abuelo(en tono conciliador)— Mira hijo, en esta vida como no trabajes, no llegarás a ser nunca nada. Serás el último mono, el hazmerreir de tus amigos y del vecindario, pasarás hambre y penalidades y, a la postre, no serás feliz.
El padre— No le haga más los cargos, padre ¡lo sabe de sobra! De chiquillo podría no darse cuenta, pero ahora con pelos en las piernas, es un gamberro que está comiendo la sopa boba, riéndose de todos nosotros.
La madre— Bueno, no es para tanto. Tengamos un poco de paciencia. A veces las personas cambiamos. Todavía es muy joven. Llegará el día en que se dará cuenta y te tomará como ejemplo.
El padre— Eso, encima tú protegiéndole. Me desautorizas totalmente. Con tu actitud lo único que consigues es que se pase la juventud sin hacer nada y luego la culpa será mía por no haberme sabido imponer y haberle dado cuatro soplamocos a tiempo.
El abuelo— Tranquilidad. Que no llegue la sangre al río.(Dirigiéndose a su nieto) Matías: lo que tienes que hacer es ponerte a estudiar desde hoy mismo. ¿Verdad que lo harás? Por experiencia te digo, que si no hincas los codos, no serás nada. La vida es de los que triunfan y mandan sobre los demás. Lo has de comprobar tú mismo. Algún día te darás cuenta y te acordarás de lo que te dijo tu abuelo.

ACTO SEGUNDO
(Mismo salón. Año 2000)

El padre—A veces los padres tenemos razón. Tanto proteger a tu hijo y ¿qué hemos conseguido?  Va a cumplir los cuarenta y Matías no tiene oficio ni beneficio. Con novia, sin poder emanciparse y viviendo a nuestra costa.
La madre— No te desesperes. Las cosas a veces requieren tiempo. Ya ha tenido varios trabajitos de una semana y va aprendiendo oficios. Ya ha sido camarero, repartidor, hombre anuncio, lava coches... La culpa la tiene la sociedad que no le da tiempo de coger experiencia.
El padre— ¡Cuántas veces me acuerdo de los consejos que le diera en vida su abuelo! Desgraciadamente, han servido de muy poco. De nuestro hijo, no esperes nada. Me preocupa el día en que nosotros no estemos. ¡Qué va a ser de él!
La madre—¡Por favor. No seas tan agorero! Mira: desde hace una semana, le han ofrecido pegar propaganda electoral para un Partido que pita mucho. Si después tuviera suerte y consiguiera colocarse como administrativo en sus oficinas...
El padre— Tú siempre soñando despierta. Este hijo nuestro nunca pasará de pega carteles y mira que se lo advertí.
La madre— Ten paciencia. He de reconocer que nuestro hijo no ha sido muy aplicado para los estudios, pero es muy listo y muy dispuesto. Nada más tienes que ver la labia que posee y la facilidad con la que hace buenos amigos.

ACTO TERCERO
Suntuoso salón en una urbanización de lujo. Año 2017

La madre—¿Y qué me dices ahora, agorero de las narices? ¿Te acuerdas cuando te decía que nuestro hijo era muy listo? ¡Una madre siempre sabe lo que ha parido!
El padre— Tengo que reconocerlo, tenías razón. Nunca pensé que el muchacho llegaría tan lejos.
La madre— ¡Pues claro, hombre! En cuanto comprobaron que además de pegar carteles, hablaba con un alto poder de convicción, en el Partido se lo rifaban para dar mítines, y hoy ya ves el puestazo que ocupa.
El padre—Es cierto. En poco tiempo, se ha situado muy bien. Tiene tres coches, unos cuantos pisos y además nos ha regalado este precioso chalet que es la envidia de nuestros amigos.
La madre— Y todo ha salido de sus lomos, porque ¡Hay que ver cómo trabaja este chico y con qué gente se relaciona!
El padre— Y lo atento que es con nosotros. A mí sabiendo que soy filatélico, no cesa de enviarme sellos de Andorra, Liechtenstein, Panamá, Islas Vírgenes, Andorra, Chipre....
La madre—El mundo se le queda pequeño. En cualquier sitio que se encuentre, siempre tiene amigos. ¡Qué suerte tenemos, maridito mío!
El padre— Pues sí, ya no tenemos que preocuparnos por nuestra vejez.
La madre— Ya te lo dije en su día: Las madres tenemos un sexto sentido y yo sabía desde que nació, que este hijo mío llegaría a ser un hombre de provecho.
FIN.


jueves, 16 de noviembre de 2017


LA REFORMA
Crónicas de mi Periódico                 16 de noviembre de 2017
LA TAPA

Recientemente, se ha celebrado en Valladolid, el XIII Concurso Nacional de Pinchos y Tapas, coincidiendo con el Primer Campeonato Mundial de Tapas. Todo un acontecimiento gastronómico que ha reunido en nuestra ciudad, a "la crème de la créme"o a "la flor y nata", por emplear términos culinarios, de una ingente cantidad de chefs, venidos de los diversos puntos del planeta. Un jurado experto ha otorgado los correspondientes premios, cuyo Fallo, líbreme Dios de criticar, porque no he formado parte del jurado y en el imaginario caso de que me lo hubieran propuesto, hubiera tenido que renunciar a tan alto privilegio, dada mi incapacidad para poder distinguir sabores, aromas y texturas, de composiciones tan sofisticadas.

El gusto, como tantas cosas en la vida, se educa a base de practicar y practicar. La primera lección consiste en descifrar algunos términos con los que uno se puede encontrar al ojear la carta de pinchos de un restaurante de cierta categoría: "crujiente" "espuma" "glaseado" "tulipa", etc., suelen ser las primeras palabras con las que nos encontramos; después viene el componente principal, camuflado en un eufemismo escrito con morfema en diminutivo. Así el cerdo o marrano de toda la vida, se convierte en "Ceboncito" y sus extremidades se citan como "manitas". Si lo que pides, termina con: "en reducción", témete lo peor, pues el bocado esperado ocupará una mínima parte del enorme plato en que te lo sirven y el precio a pagar, siempre estará en razón inversa de la "reducción" ofertada. Si te animas a seguir leyendo, conocerás  el lugar de procedencia: "del mar Cantábrico" " de la dehesa salmantina" , etc., no siendo raro que incluyan alguna referencia al origen de la receta, para que no te atrevas a preguntar cómo lo han hecho. El socorrido "al modo de la abuela" suele ser un buen truco, pues viendo la edad del cocinero, no es aventurado suponer que la abuela ya se encuentre habitando los espacios celestiales y así te quedarás sin saber el artífice original de esa explosión de sabores que se desparrama en tu boca.

Para adquirir cultura gastronómica, también es recomendable leer libros sobre el tema, pero sin pasarse, como le ocurriera a Don Quijote con los libros de caballerías, porque en cierta ocasión leí que la paletilla más jugosa de un lechal, era aquella en la que el animal se recostaba en el aprisco. ¡Exíjala, al degustar un buen lechazo asado!— recomendaba el experto. ¡Para echarse a reír!

Pero para no irme por los cerros de Úbeda os diré que esta mini comida de nombre controvertido, puesto que la tapa además de cerrar la parte superior de un recipiente, abre el apetito, resulta ideal para charlar con los amigos y para hacer tiempo y ganas hasta que llegue la hora del almuerzo. A mí,  y mientras no eduque mejor el paladar, me basta con que al vino o a la cerveza le acompañen un pincho de tortilla o una ración de calamares, aunque prometo seguir estudiando sobre el tema, porque para el 2018, quieren declarar a la tapa como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad y no deseo, que por inculto, me señalen con el dedo. 

De momento, ya estoy recogiendo información sobre los usos culinarios del nitrógeno líquido.






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domingo, 12 de noviembre de 2017



ZORRILLA  EN  TORQUEMADA

En este año se cumplen dos siglos del nacimiento en Valladolid, del gran poeta y dramaturgo José Zorrilla y Moral. La ciudad, que siempre se sintió honrada con este hecho, ha programado diversos actos culturales para festejar la efeméride. Sin embargo, no es tan conocido para el gran público, que el padre del autor tuviera casa solariega en Torquemada (Palencia) y allí pasara el poeta diversas temporadas en su juventud, en un vano intento paterno de que se interesara en estudiar Leyes y abandonara su dedicación al dibujo, a la literatura y a las mujeres. Precisamente, recordando los amoríos juveniles que tuvo en Torquemada con una prima suya, he compuesto estas cuatro décimas:

AMOR DE JUVENTUD
Cuentan historias que son
algunas de ellas posibles;
de amores hay increíbles,
que dicen que la pasión,
obnubila la razón
de quien se siente atraído
por el encanto surgido
al ver andar a una flor,
que al moverse, con su olor,
al más cuerdo vuelve ido.

Se dice que en Torquemada,
un joven, novel autor,
prendado quedó de amor
en veraniega jornada,
resultando que la amada
era su prima, y se dijo:
“En su casa como a un hijo
me quieren desde pequeño,
a poco que ponga empeño,
será mi amante, de fijo”.

Seguro que han descubierto
que el galán era Zorrilla,
pues no había en esta villa
otro escritor, eso es cierto,
que al requebrar con acierto
a toda moza garrida
la dejara de por vida
afectado el sentimiento,
si bien en su pensamiento
fuera encontrar la salida.

Así fue esta vez también,
y en los Pagos de Ladrero
fluyó el amor ¿verdadero?,
uno más, que hacía el cien,
pues el placer, o su bien,
era encontrar la ocasión
revestida de ilusión
al componer la poesía,
que fuera luego ambrosia
al hacer del verso, acción.

Fotografías cedidas por gentileza de Mª del Carmen y Mª Isabel de Miguel Santiago, actuales propietarias de la casa en Torquemada, que perteneciera a Zorrilla hasta mediados del siglo XIX.




jueves, 9 de noviembre de 2017

PASAJES DE "CÉCILE. AMORÍOS Y MELANCOLÍAS DE UN JOVEN POETA" (40)
CAPÍTULO V
La Acogida
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Con la complicidad de ambos conseguida y sabiendo que aquella tarde mis padres estarían de tertulia en el Círculo de Recreo, me animé a llevarles a mi casa, que con los retoques había quedado muy presentable.
―Vamos a casa y le contamos a Margarita si le parece bien que organicemos un bailongo en nuestra casa; la pobre, apenas sale a la calle. Guarda las ausencias como si estuviese comprometida. Seguro que al decírselo se alegrará. Nosotros procuraremos alegrarnos también porque sé que tata Lola siempre tiene en su cuarto una botella de vino Sansón para cuando se acatarra. Las pastas están aseguradas, porque son el avituallamiento de tía Gertru ―afirmé con desenfado, para que no se notara que era la primera vez que llevaba a una chica al bastión de los González Hontañera.
Petra fue quien nos abrió la puerta. Había empezado ya “las prácticas” y llevaba puesto el uniforme completo, zapatos incluidos. Todavía la cofia se le resistía, pues, ladeada, amenazaba con desprenderse en cualquier momento.
―Pasen los señoritos que ya cierro yo la puerta con cuidado, no siendo que con el aire me se vuele este pedazo de trapo que llevo en la cabeza y que todavía no sé para qué coños vale.
La respuesta hizo que los tres no pudiéramos contener la carcajada. Margarita acudió solícita a recibirnos y tras las presentaciones intentó disculpar a la novata.
―Os ruego no tengáis en cuenta lo que ha dicho. Lleva poco tiempo entre nosotros y no conoce todavía la manera educada de dirigirse a quienes nos visitan.
Cuando Margarita conoció el plan diseñado para acoger a Nacho, nos dio las gracias y se mostró encantada, dejando encargado a Daniel que, llegado el momento, hiciera un programa detallado de todas las visitas sagradas y profanas que pensábamos llevar a cabo.
―Lo que hagas, nos parecerá bien a todos. Goyita no pondrá ningún obstáculo, pues como amiga, es una niña encantadora.
―A mí me parece que no debemos descuidar la preparación de los tiempos de ocio ―dije, acordándome de Cécile―. Y puesto que para gente de nuestra edad no hay locales de baile, estoy pensando que aquí mismo podíamos hacer el guateque.
Margarita se quedó pensativa y expuso sus dudas:
―No sé, no sé... Ya sabes que papá es muy estricto para algunas cuestiones.
―Por si acaso, podemos hacer la prueba ―dije.
Y al momento me puse manos a la obra, desplazando la mesa y amontonando las sillas junto al aparador, de manera que quedó despejada una parte del salón. Enchufar el tocadiscos y colocar un vinilo, fue cuestión de segundos. Margarita tomó de la mano a Daniel, sacándole a bailar, haciéndose la ilusión de que, en aquel momento, era Nacho su pareja. Cécile y yo les imitamos, bailando primero un tanto distanciados, para juntarnos más tarde cuando sonó el tango “El Día que me quieras” que parecía escrito expresamente para nosotros. Fueron unos momentos inolvidables, en los que floté más que bailé, teniendo a escasos centímetros de mi cara la de Cécile, mientras un fino aroma completaba la fantástica sensación de sentir nuestras manos juntas en tanto evolucionábamos sobre la tarima.
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domingo, 5 de noviembre de 2017


PASAJES DE "LAS LAMENTACIONES DE MI PRIMO JEREMÍAS" (40)
CAPÍTULO II
La bienvenida
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Un inoportuno bache y un «mecagüen... di... ela» fue la primera carga explosiva que lanzó el tío Mariano sin poderse reprimir. Al oírlo, mi madre se santiguó, al tiempo que Lucía propinaba a su marido un codazo, contenta, no obstante, de que por esta vez, el improperio no fuera dirigido expresamente al Creador.
―¡Qué bruto eres, Mariano! ―exclamó mi padre, no acostumbrado a esas expresiones.
―¡Anda, que están los caminos cojonudos! ―respondió rápido mi tío, intentando justificarse.
No habría hecho falta tal aseveración. El camino estaba en pésimas condiciones y esto hacía que nos moviéramos de un lado a otro, mientras el carromato crujía, amenazando descuartizarse, a pesar de tener los bujes con grasa hasta los topes. Menos mal que Tinín, riéndose con las payasadas de Jeremías, rebajaba la tensión.
Ni el calor, ni el polvo del camino, ni siquiera el molesto acompañamiento del Mecagüen, eran capaces de borrar la risueña mirada del rostro de mi padre, al que estas contrariedades, y más que hubiera, no hacían mella. Estaba en su pueblo y disfrutaba viendo la mies extendida, los bieldos sobresaliendo de las cebadas trilladas, las aventadoras y los trillos en perentoria quietud, esperando horas de mayor calor, y el encanto que transmitía la soledad de las parvas a esa hora de la mañana. Todo el conjunto componía, según él, un cuadro de insuperable belleza, imposible de encontrar en cualquier otra parte del planeta; esta belleza le impulsaba a hacernos partícipes de su felicidad interior, haciendo gala de su característica locuacidad didáctica:
―Éstas son «las eras de abajo» ―dijo―; en la otra parte del pueblo, cerca de las escuelas, están «las eras de arriba», más coquetas, pero de menor extensión, ocupadas casi en su totalidad por nuestra familia durante años, antes de que el abuelo arrendase las tierras. Allí, obreros y señoritos disfrutábamos de lo lindo haciendo el verano; ¡qué tiempos aquellos! Trabajaban para nosotros sesenta segadores gallegos y llegamos a tener hasta siete pares de mulas argentinas, trillando desde junio a septiembre. Casi todos los años, nos sorprendían las ferias de Salamanca sin que hubiéramos terminado la faena. ―Hizo una pausa para tomar aliento, y continuó―: Sólo nos dábamos un respiro de algunos días sobre el cuatro de agosto, para festejar a santo Domingo. ¡Aquello sí que eran fiestas! ¡Qué manera de cantar y de bailar! ¿Te acuerdas, Lucía?
―Ya lo creo, primo ―respondió mi tía―. Entonces la juventud era más sana, no tenía tanta molicie como ahora.
Pensé que no sería tan sana cuando varios familiares habían muerto jóvenes de tuberculosis y otras dolencias, pero me callé porque interrumpir a mi padre en esos momentos me hubiera traído consecuencias. En esta ocasión, la prudencia me evitó una colosal metedura de pata.
Un poco antes de atravesar el puente sobre el regato, mi padre se percató de un caminito que se perdía entre zarzas y exclamó:
―¡Mirad! ¡Mirad! Por aquí se va a la fuente «El Chagaril». No hay en todo el mundo, mejor agua que esa ―aseveró―. Es buena sobre todo para las vías urinarias y para la piel. ¡Cuántos litros no habremos bebido de ella!
La pasión le cegaba. Yo sabía por boca de mi madre, que el bisabuelo, años antes de morir, padeció fuertes dolores en el riñón a consecuencia de una piedra que no conseguía expulsar, y que mi abuelo, a raíz del fallecimiento de la abuela Macrina, tenía serias dificultades para orinar. «Próstata: tiene usted la próstata muy grande, don Constantino ―dijo el especialista de Zamora―; veremos si el mal remite; en caso contrario operación “habemus” en septiembre».
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Fotografías del autor.


jueves, 2 de noviembre de 2017


LA REFORMA

Crónicas de mi Periódico              2 de noviembre de 2017


EL SOTERRAMIENTO

Hace poco más de un siglo que, gentes provenientes del medio rural y de otras poblaciones limítrofes a Valladolid, atraídas por la incipiente industria pucelana, ocuparon las tierras que se encontraban fuera de los límites con el que el trazado del ferrocarril perimetraba  el contorno de la ciudad. Desde entonces, el crecimiento de los barrios surgidos al otro lado de la vía ha sido imparable, de manera que la que fuera  capital del Reino, se encontró, casi sin darse cuenta, partida en dos por una autopista de hierro, que lejos de embellecerla, deterioraba su plana orografía salpicándola con pasos subterráneos o elevados necesarios para poner en comunicación ambos lados de la ciudad.


La esperanza de eliminar barreras, surge en el año 2002,  cuando el Ayuntamiento firma un convenio, liberando el suelo de las vías e instalaciones anejas para convertirlas en suelo urbanizable en el que se podría realizar un Plan verdaderamente atractivo, consistente en la edificación, entre otros, de cuatro rascacielos, abundante espacio verde y una espectacular "Gran Vía" que recorrería la ciudad de Norte a Sur. Al parecer, el dinero proveniente de la venta del suelo recalificado, sería más que suficiente para que la tuneladora entrara en acción. A tal efecto se firmaron préstamos y avales bancarios con el que comenzar las obras. La participación de la Junta de Castillay León y del Ministerio de Fomento, era más bien escasa. Se pensaba, ingenuamente, que el proyecto no costaría nada a la ciudad.

Desgraciadamente, la tan traída y llevada burbuja inmobiliaria, explotó alcanzando de lleno los cimientos del proyecto. El suelo liberado dejó de interesar a los promotores a los que ya no les atraía construir, cuando había una oferta de pisos considerable, aunque el valor del suelo descendiera hasta el punto, de no cubrir, ni de lejos, los costes del sotrramiento. Así hemos llegado a la situación actual, con un Ayuntamiento que dice no disponer de presupuesto para afrontar la obra, lo mismo que la Junta de Castilla y León y de un Ministerio de Fomento que manifiesta hacer bastante con pagar parte de los intereses de la deuda contraída, mientras calma la indignación del vecindario, proyectando un nuevo paso subterráneo que ponga en comunicación algún barrio aislado,  prometiendo que el soterramiento se llevará a cabo cuando "las condiciones lo permitan".

¿Por qué Córdoba, Sevilla, Zaragoza y Barcelona gozan de soterramiento mientras que Murcia y Valladolid no?

Hoy, más que nunca, es necesario abrir un debate  sobre financiación autonómica  que, haciendo una justa distribución de la riqueza, iguale a todos los contribuyentes españoles independientemente de la insistencia con que reclamen no sé que privilegios.


Mientras tanto, una supurante herida, en forma de columna vertebral de acero, surca de norte a sur el Valladolid de mis amores.





Fotografías del autor.

domingo, 29 de octubre de 2017



 
SEMINCI  2017

En la mañana del sábado, se ha hecho público el palmarés de la 62 Semana Internacional de Cine de Valladolid, SEMINCI, otorgando el máximo galardón: la Espiga de Oro, a la película de Tarik Saleh "The Nile Hilton Incident", que también ha conseguido el Premio al Mejor Director y al Mejor Guión. La película versa sobre la corrupción y el crimen en el Egipto prerrevolucionario.

El Fallo del .Jjurado Internacional de esta 62 edición, ha sido hecho público por boca de su portavoz, el guionista y director de cine Ray Loriga, que ha tenido que escuchar leves abucheos por parte de la crítica especializada, que daba como favorita a la cinta "The Party", que a la postre se ha tenido que conformar con un premio menor, la Espiga Arcoíris" y que ni siquiera obtuvo el Premio del Público que recayó en "L´Insulte" de Ziad Doueiri.

La Espiga de Plata fue para el largometraje de Choé Zhao, "The rider" que obtuvo también el de Mejor Actor (Brady Jandreu) y el Premio Pilar Miró al Mejor Nuevo Director. La cinta narra la historia real de una joven promesa del rodeo que sufre un accidente, que le impide alcanzar sus sueños.

Las películas, "L´Insulte", "The Party" y "La librería" (reseñada en este mismo blog el jueves), fueron las más taquilleras, en un festival que ha elevado hasta los 93.000, el número de espectadores, lo que indica el interés que suscita este Certamen, que se celebrará el próximo año del 20 al 27 de octubre, teniendo como país invitado a Colombia.

Para los cinéfilos, añado el Palmarés de esta 62 edición:

Espiga de Oro.

‘El incidente del Hilton Nilo’, de Tarik Saleh.

Espiga de Plata

‘El jinete’, de Chloé Zhao.

Premio del Público

‘El insulto’, de Ziad Doueiri (Sección Oficial) y 'Las dos sirenas', en Punto de Encuentro.

Premio Fipresci

‘Daha’, de Onur Saylak.

Mejor Actriz

Laetitia Dosch, por ‘Montparnasse Bienvenüe’. Agnieszka Mandat-Grabka, por ‘El rastro’

Mejor Actor

Brady Jandreau, por ‘The Rider’.

Mejor fotografía

‘Soy un rayo de sol en la Tierra’, de Ágnes Pádózdi.

Mención especial

‘Marea humana’, de Ai Weiwei.

Premio Miguel Delibes al mejor guion

‘El incidente del Nilo’, de Tarik Saleh.

Premio Pilar Miró al mejor director novel

Chloé Zhao, por ‘The Rider’.

Espigas a los cortometrajes

‘La mirada’, de Farnoosh Samadi, Espiga de Oro; y ‘Un hombre se ahoga’, de Mahdi Fleifel, Espiga de Plata.

Premios de Punto de Encuentro

‘Asco’, de Tereza Nvotová. Primer premio al largo; ‘Británicos por la gracia de Dios’, de Sean Dunn, Premio al mejor corto extranjero; ‘Matria’, de Álvaro Gago, Mejor corto español; y ‘La bella y la jauría’, de Kaouther Ben Hania, Mención especial del jurado.

Premios de Tiempo de Historia

‘La libertad del diablo’, de Everardo González, Primer premio; ‘Tierra natal’, de Ramona S. Díaz, Mención especial; y ‘Lo que le ocurre a ella’, de Krysty Guevara-Flanagan, Mejor corto documental.

DOC España

‘Verabredung’, de Maider Oleaga.

Premio de la Juventud

‘Daha’, de Onur Saylak (Sección Oficial) y 'La bella y la jauría' (Punto de Encuentro).

Castilla y León en corto

‘Vida y muerte de Jennifer Rockwell’, de Javier Roldán, y ‘Ya no te quiero’, de Francisco Hervada.

Espiga Arcoíris

'The Party', de Sally Potter.

Premio Sociograph

'El insulto', de Ziad Doueiri.

Premio Seminci Joven

'Sing Street, de John Carnet', y 'La gran enfremedad del añor', de Michael Showalker.

Premio Blogos de Oro

'El insulto', de Ziad Doueiri.

 

 

jueves, 26 de octubre de 2017

LA LIBRERÍA

 Con esta estupenda cinta de Isabel Coixet (estreno mundial), proyectada tras la Gala Inaugural el pasado día 21, dio comienzo en Valladolid, la 62 Semana Internacional de Cine (SEMINCI), que con más de 350 sesiones, a lo largo de ocho días y medio, dará vida cultural a la ciudad y a España, pues no en balde es considerado por muchos, como el mejor Festival de Cine a escala nacional, aunque, desgraciadamente, carezca del seguimiento informativo del que otros gozan; pero a eso ya estamos acostumbrados en Castilla y León.

Volviendo a la película en cuestión, diré que es un film exquisito e intimista que atrapa la atención del espectador desde las primeras secuencias. La sinopsis es la siguiente: Corre el año 1959, cuando una joven y atractiva viuda, Florence Green (Emily Mortimer), se instala en una pequeña localidad de Inglaterra con la idea de realizar el sueño de su vida: abrir una librería. Cuando por fin consigue poner en marcha su pequeño comercio, se encuentra con la educada, pero hostil oposición, de buena parte de sus habitantes ante la novedad que supone la presencia de una librería en una zona que ha carecido, hasta esa fecha, de este tipo de establecimientos. Sin embargo, no todos serán dificultades para Florence, pues contará con el apoyo de Mr Brundish (Bill Nighy) y de la pequeña Cristine (Honor Kneafsey), que será una buena ayuda en la librería. Una historia así, forzosamente habría de tener un final feliz, y lo tiene. El esfuerzo y la constancia de la librera, se ve, a la postre, recompensado.

La película, basada en una novela homónima de Penélope Fitzgerald, es una apuesta personal de Isabel Coixet, que vio en el guión y, concretamente en la figura de Florence, muchas de las propias aspiraciones personales: la lucha de una mujer que se enfrenta en solitario con un mundo que le resulta indiferente, cuando no hostil. La elección de la protagonista de instalarse en esa pequeña población, no responde únicamente a su amor por los libros, sino por concederse la oportunidad de revivir el lugar en donde conoció el amor y fue feliz. Como vemos, todo un trasfondo de sublime romanticismo, estupendamente contado que cuenta con una ambientación muy acorde y una fotografía que es pura delicia.

Aunque desconozco cuál será la fecha de su proyección comercial, pienso que no ha de transcurrir mucho tiempo antes de que se anuncie su visualización en los circuitos cinematográficos. Por tanto, anotad este título y tenedlo bien presente a la hora de elegir un film sobrado de sensibilidad y buen gusto.


domingo, 22 de octubre de 2017

REFLEXIONES CAROLINGIAS  (XX)

Por su forma de vestir y de peinarse, decían de aquella mujer que estaba un poco loca, pero a él le tenía loquito.

No he conseguío que el musasso séspabile. El caso é que entendí al maetro que tenía talento, pero depué maclaró, que lo que quiso desir era, que "ta lento".

Decía ser antitaurino de toda la vida, pero eso no le impedía, en ocasiones, ponerse el mundo por montera.

El amigo que quiero que conozcas es este—dijo, refiriéndose a mí—. Pero ella miró hacia el oeste.

Hasta que no lo pruebas, te piensas que la diferencia entre la miel y la hiel es solo una letra.         

Tenía toda la razón, el enamorado que a su novia le decía: Si no te quitado nada, ¿Por qué me robas el sueño?

Para no tener que llorar dos veces, pelé cebollas viendo los telediarios.

Aseguraba ser bilingüe, porque hablaba otro idioma cuando no tenía puesta la dentadura.

Desde que se jubiló, notaba que los calcetines de ejecutivo se le caían.

Cuando bato dos huevos para hacer tortilla, una pregunta me ronda la cabeza: ¿Se estarán produciendo ondas gravitacionales?

Me parece una falta de tacto, que mientras esperas a que te reciba un doctor, estés escuchando en música ambiental: "La vida breve" de Manuel de Falla.

Un enigma para el que me gustaría escuchar una explicación coherente, sería saber el motivo que le lleva a cantar, a un pájaro enjaulado.     


Fotografía de Santos Pintor Galán





jueves, 19 de octubre de 2017

EUFORIA

Canto una canción
a las tardes tibias,
de mañanas claras,
con suspiros ciertos
en plumas de almohadas
               que no pesan nada.
Desde el aire recio  
a la noche larga
se alejan de mí,
porque los recuerdos,
los negros recuerdos,
               apenas son nada.
Habito un planeta
de duendes y hadas,
de amores que empapan
calando mis huesos,
haciéndome rico
              sin querer yo, nada.
Quizás la locura
me mueva a la danza,
y mientras combato
dolores y penas,
alejo a la muerte
               ¡que al cabo, no es nada!


Fotografía de Maribel Diez Salgado