LA VIDA DE MAGÍN PUERRO
-XXX-
En
solo cinco semanas,
esa
depresión posparto
se
fue marchando del cuarto
en
que yacíamos ambos,
de
manera que malambos
bailamos
hasta el infarto.
Fue
tan activo el desmadre
y
tanta juerga seguida
que
con la cabeza ida
no
medimos consecuencias.
Al
final las evidencias
conocimos
enseguida.
“Estoy
esperando un hijo.
Lo
sé porque me mareo
—dijo
María—yo creo
que
pronto vendrán arcadas
dejándome
muy chingadas
las
jornadas de festeo”.
“No
te me apures, mujer
—dije
hablando muy piano—
cebaremos
el marrano
para
poder comer cuatro,
si
fuéramos veinticuatro
no
estaría tan ufano”.
Pronto
corrió la noticia
de
María el embarazo.
“El
Magín tomó vinazo
—dijo
Fabián, el pintor—
muchas copas dan valor
y
se dio el batacazo”.
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario