LA VIDA DE MAGÍN PUERRO
-XXXIV-
Con
siete años cumplidos
sabiendo
las oraciones,
sin
entrar en más razones,
creyó
don Cosme que era
el
momento que venciera
Rufino
las tentaciones.
—”Está
viviendo Rufino
esa
etapa de la vida
en
que el demonio convida
a
acciones deshonestas
que
para el niño son fiestas
al
no conocer medida.
—Dijo
serio el sacerdote—
Por
eso creo, Magín,
aunque
no sepa latín,
debe
comulgar el niño
en
mayo. —hizo un guiño—
Comer
a Dios es festín”.
Me
quedé muy pensativo
sin
saber qué responder,
porque
una cosa es creer
en
los santos sacramentos
y
otra saber los momentos
de
querer y no poder.
Cuando
le dije a María
las
pretensiones del cura
se
le mudó la figura
por
el gasto que supone
la
fiesta que se propone
sin
poder pagar factura.

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