LA VIDA DE MAGÍN PUERRO
-XXI-
Sanadas
las posaderas,
el
buen cura se lanzó
a
reprender quien optó
vivir
en concubinato,
por
ser obrar insensato
lo
que la Iglesia prohibió.
—“¿Dónde
están los pecadores?
(exclamó
desde la puerta
a
tales horas abierta
del
bar en pleno bullicio).
A
mí me saca de quicio
que
la virtud esté muerta.
.
Con
estas duras palabras
huyeron
los parroquianos,
ni
siquiera los ancianos
a
don Cosme recordaban
tan
irritado. Pensaban
vivir
en tiempos lejanos.
En
un recinto vacío
al
sacerdote contamos
nuestras
vidas y firmamos
papeles
de casamiento
con
fecha de vencimiento
antes
de mayo, pensamos.
.
El
que nos iba a casar,
con
su sotana arreglada,
dijo
que para Dios, nada
es
imposible alcanzar.
Nos
dejó tras trasegar
tres
vasos de limonada.
Qué encuentro! muy bueno.
ResponderEliminarMuchas gracias por el comentario, amable comunicante. Te deseo un feliz domingo. Saludos.
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