domingo, 30 de noviembre de 2025

 

LA VIDA DE MAGÍN PUERRO

-XXVII-

 

 

 

 

Pasó bien el embarazo

y cuando finalizaba

sintió que el dolor rondaba

de manera diferente

con un calor en la frente

que la sábana empapaba.

 

A Elisenda, la partera,

llamamos apresurados.

“Todos quietos y calmados.

—dijo la buena mujer—

Cuando se da luz a un ser

los manejos son sagrados.     

 

¡Sal de la estancia, Magín!

Ya ejerciste de varón

hace tiempo, la ocasión

es ahora de mujeres.

Quedaron atrás placeres

ahora queda el Rubicón”..      

 

Pasaron más de dos horas,

¡Dios mío, fueron eternas!

Escuchando las maternas

razones para gritar

hasta que pude captar

que las quejas eran tiernas.

 

En brazos de la matrona

con lamentos de minino

un niño de porte fino

me hizo feliz, compadre,

por parecerse a mi padre

le puse nombre: Rufino.

2 comentarios:

  1. Qué alegría!!! La llegada de un bebé es una bendición

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    1. Así lo considero yo también, querida Alie. Un bebé es una bendición. Tu comentario, otra. Feliz domingo y muchos abrazos.

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