REFLEXIONES
CAROLINGIAS (LXXX)
En
un lugar de la España vaciada, poseo una pequeña finca y, bajo un cobertizo, unos
cuanto bidones de gasoil. Espero que Trump no haya reparado en ella.
Compraba en el supermercado cualquier producto que
se ofertara bajo el lema: “Lleve tres y pague dos”, hasta que se dio cuenta de
que llevaba tres y pagaba cuatro.
Su prima era muy guapa. Cuando iban juntos, escuchaba
cómo le dedicaban muchos piropos. Entonces fue cuando comprendió lo que
significaba tener una prima de riesgo muy alta.
Cada vez que escucho que la gasolina es más barata
en nuestro país que en algunos otros europeos, me pongo a temblar.
La muchacha no era agraciada de cara, pero ella decía que los
fotógrafos no conseguían captar su lado bueno.
Con la peste aviar, el precio de los huevos se ha
disparado. ¿Qué nos apostamos a que cuando el virus remita, el precio seguirá
estando por las nubes?
Me comentan de un vecino del barrio llamado Félix,
que después de ser investigado por blanqueo de capitales, pasaron a llamarle,
FelisUCO.
Dicen los que saben de esto, que aunque te hayas
portado como un cerdo, la peste porcina no te afecta. Y es que Dios es bueno.
Con su novia era muy cariñoso, pero se contenía.
Había oído que algunos estaban en la cárcel por dar “mordidas”.
No sabía qué profesión le aportarías más dinero: ser
fontanera o estudiar Artes escénicas y salir por televisión. Al final,
consiguió compaginar ambas vocaciones y alcanzó su objetivo aunque, de momento,
tenga prohibido salir de España.
La subida de precios en alimentos básicos ha sido en
estas Navidades espectacular. Si mucho ha incrementado su precio el pollo de
corral, el que más lo ha hecho ha sido el del pollo Carvajal.
Delcy es el nombre que se ha puesto de moda entre
las recién nacidas, por si en vez de venir con un pan bajo el brazo, vienen con
un montón de maletas repletas de dinero.

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