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jueves, 14 de marzo de 2019


CONVERSACIONES CON ÓSCAR (XIII)

 



.Este es el título de la película merecedora del máximo galardón en la 91º Gala de los premios Óscar, recientemente celebrada. Tal honor parecía reservado, al decir de la crítica especializada, a la cinta "Roma", pero parece ser que a la Academia le ha parecido demasiado premio galardonar en dos años consecutivos al cine mexicano, máxime cuando la cinta se escuchaba en español, limitándose a conceder a la favorita los Óscar a la mejor fotografía, a la mejor película extranjera y a Alfonso Cuarón como mejor Director. ¡Cosas de Hollywood!

Pero, centrándonos en "Green Book", diré que recibir el Premio del público en el Festival de Toronto y tres Globos de Oro como mejor comedia, mejor reparto y mejor guión, pareció al jurado del más influyente Festival de Cine, suficientes avales para ser nominada y conseguir a la postre, la preciada estatuilla.

Basada en hechos reales, el estupendo guión confeccionado por Peter Farrelly, Brian Hayes Currie y Nick Vallelonga, ha visto la luz tras la muerte de los protagonistas reales de la cinta. La aportación de Nick Vallelonga, descendiente directo de uno de los protagonistas cuya vida se narra, ha sido fundamental, pues los escritos y correspondencia por él aportados han dado rigor a la historia que se plasma en la película.

Corre el año 1962 cuando el pianista de color Donald Shirley  (Mahersshala Ali) precisa de los servicios de un chofer que ejerza también la función de guardaespaldas a fin de realizar una gira por algunos estados sureños de EE.UU. por aquel entonces afectados por un exacerbado racismo. Es así como contrata a Tony Vallelonga (Viggo Mortensen), un ex portero y chico para todo del importante Club Copacabana, del que ha sido recientemente despedido. Comienza de esta manera, la aventura común de dos personalidades bien distintas. De una parte, un refinado y snob pianista, desubicado entre dos mundos, el del éxito pianístico y el del color de su piel que le segrega, y de otra parte, el de un esteriotipado italiano del Bronx, con toda clase de amigos y toda suerte de problemas, incluidos los que le aporta su ruidosa familia.

Salvando todas las distancias, ocurre un hecho similar al de Don Quijote y Sancho. Desde caracteres bien distintos, el roce y las conversaciones habidas entre ellos, hacen que ambos suavicen sus iniciales formas de ser. Ni uno es tan estirado como parece, ni el otro tan torpe como aparenta. No diré más acerca de los acontecimientos que se desarrollan a lo largo del metraje. Sí indicarles, que el título, "Gren Book" (Libro Verde) corresponde al de una guía editada por los años sesenta en EE.UU. que indicaba los alojamientos seguros para personas de color.

La interpretación de los dos protagonistas es espléndida, recibiendo Mahershala Ali, por este motivo, el Óscar al mejor actor de reparto. Premio muy merecido, así como el de la preciada estatuilla por el mejor guión original.

En definitiva, una historia que entretiene y eleva el ánimo por el esfuerzo que ambos protagonistas realizan en su afán de entenderse. Que nadie pretenda encontrar en su visionado, más allá de una historia bien contada e interpretada sin intentar hallar los hitos de las grandes superproducciones.









jueves, 7 de febrero de 2019


CONVERSACIONES CON ÓSCAR (XII)

 




Hace unos días se concedían los "Premios Goya" que, como todos sabemos, viene a ser la versión españolizada de los "Óscar" estadounidenses, sin que falte la consabida alfombra y un desfile de actrices y actores que exhiben con orgullo las última tendencias o extravagancias de la moda.

En esta ocasión, el premio a la mejor película recayó en "Campeones", cuya impresión dejé plasmada en este mismo blog con fecha 22 de abril de 2018. Aunque no es una película complicada sino más bien entretenida con situaciones que mueven a la sonrisa y a la profunda reflexión, el tema tratado es de tan elevada altura moral y de tal valor formador y educativo, que el Jurado ha visto con buenos ojos que fuera la ganadora. Justo premio.
Sin embargo, la película que se ha alzado con 7 estatuillas y ha resultado ser la vencedora de esta Gala, ha sido "El Reino". Creo que con gran criterio, Rodrigo Sorogoyen ha sido galardonado como mejor director entre todas las cintas presentadas, siendo también muy merecido el premio de mejor protagonista a Antonio de la Torre, así como que Luis Zahera se llevara el Goya por el de mejor actor de reparto.

"El Reino" cuenta una historia de plena actualidad en España como es la de la corrupción en los partidos políticos, fácilmente identificables, pero que el director omite, sin duda para evitar un sinfín de demandas.

Manuel (Antonio de la Torre) ostenta un elevado cargo autonómico en un partido político y sueña con llegar a serlo también a nivel nacional. Sin embargo, unas filtraciones le inculpan en una trama de corrupción junto a Paco, su mejor amigo. Esta acusación hace que Manuel sea expulsado del "reino" al que aspiraba y del que únicamente se salva Paco. Los amigos le traicionan y pretenden que asuma toda la responsabilidad, pero Manuel ayudado por su mujer e hija, luchará lo indecible contra ese hábito de corrupción que resulta ser una compleja red de favores e inmoralidades.

Como ven, un thriller actual, retrato de la vida misma, algunos de cuyos episodios hemos podido contemplar durante años, sin más que visionar los informativos.

A destacar el ritmo vertiginoso impuesto a algunas de sus escenas, como marca el guión, acompañada de una música trepidante a cargo de Olivier Arson, que fue merecedora de otra estatuilla.

En esta ocasión, no me atrevo a recomendarla a todos los públicos. Únicamente para aquellos a los que les apasione la política tienen en este film ocasión para imaginar de qué partidos se trata, aunque la adivinanza no resulta nada complicada de resolver.


jueves, 1 de marzo de 2018


CONVERSACIONES CON ÓSCAR (VIII)


.A tres días de que la Academia de Hollywood se pronuncie sobre quiénes resultarán ser los ganadores de los Premios Oscar 2018, la película, "La Forma del Agua"(The Shape of Water), escrita y dirigida por el mexicano Guillermo del Toro, figura como la gran favorita con 13 nominaciones, incluyendo mejor película y dirección.

Atraído por tan buen currículo, he ido a verla y debo confesar que, a la salida, mis impresiones se encontraban divididas. La película, goza de indudables méritos entre los que destaco una ambientación apropiada a los años 60, una espléndida fotografía de bellos tonos verde-azulados, su deliciosa banda sonora, obra de Alexandre Desplat, una magnífica interpretación de la protagonista, Sally Hawkins y duras críticas contra la homofobia, el racismo, la intolerancia y el rechazo hacia las personas que consideramos diferentes. Sin embargo, a mi modesto entender, muchas de las interrogantes quedan en el aire o en el agua; vaya usted a saber, si con la sana intención de hacer honor al título de la cinta. También resultan exagerados, por no decir histriónicos, los personajes que ensalzan la crueldad y la bondad de manera exagerada (Michael Stuhlbarg y Michael Shannon).

La película es una fábula o si lo prefieren, un cuento de hadas, eso sí, para mayores. En plena Guerra Fría, Elisa (Sally Hawkins), una mujer muda que trabaja de limpiadora en unas instalaciones del Gobierno, llega a conocer un experimento secreto en el que un hombre-pez (Dong Jones),  capturado en la Amazonía, está siendo sometido a tortura con fines experimentales. La mujer empieza a sentir compasión y después afecto por alguien de apariencia tan diferente a la de los demás mortales. Desde entonces planea el modo de liberarle y ser feliz junto a él, porque el mundo de los sueños le resulta más atrayente que el de su monótona y solitaria vida. Contará para conseguir sus fines con la ayuda de un homosexual, su vecino Giles (Richard Jenkins).

Este film en el que lo fantástico y lo romántico se entremezclan, rezuma lirismo y recuerda a otros títulos como King Kong o La Bella y la Bestia, aunque el planteamiento sea de mayor calado. Guillermo del Toro no solo hace un homenaje a las películas de ciencia-ficción de mediados del siglo pasado, sino que interroga al espectador sobre cuál sería nuestra forma de actuar, si en un futuro, los habitantes de la Tierra contactaran con seres de otras galaxias con aspecto bien diferente al nuestro.

Película muy recomendable para los amantes del buen cine, especialmente a los que se sienten atraídos por este género fantástico y no tanto para otros que, como yo, presentan cierta dificultad para estar sentado casi dos horas viendo fantasías (historia de amor incluida) en los límites de la realidad.


jueves, 11 de enero de 2018

CONVERSACIONES CON ÓSCAR (VII)


.Hay fijaciones que son difíciles de eliminar. A mí me atrae la filmografía de Woody Allen un actor, guionista y director de categoría indudable pero que, en cuestión de gustos, resulta muy controvertido.

Su último film de 2017 se titula Wonder Wheel, película que tiene su atractivo, pero que no figurará como uno de sus más valorados trabajos. Sobre cuatro actores principales: Kate Winslet, Justin Timberlake, Juno Temple y Jim Belushi, Woody, escribe una historia en donde la miseria y la mezquindad del ser humano se manifiesta con crudeza. En este mundo sórdido, no es de extrañar que los gags con los que suele aderezar sus relatos, queden en esta ocasión, reducidos a la mínima expresión y una atmósfera de asfixia y frustración nos acompañe durante la proyección.

Mickey Rubin (Timberlake), un estudiante que trabaja temporalmente en el parque de atracciones y que sueña con ser dramaturgo, cuenta a cámara la turbulenta historia de Humpty (Jim Belushi) operador del parque, hombre rudo y dado a la bebida, con su esposa Ginny  ( Kate Winslet), una ex actriz que trabaja como camarera y que posee un carácter un tanto peculiar. La relación entre ellos, ya de por sí complicada, se vuelve más tensa cuando aparece Carolina (Juno Temple), hija de Mickey, que viene huyendo de unos mafiosos y que intenta reconciliarse con su padre del que se encuentra hace tiempo distanciada.

Ginny, que está casada con un hombre al que no quiere, tiene una aventura con Mickey, sin que ello suponga que ambos tengan la oportunidad de realizar sus sueños. La película se hace a ratos pesada, con un tema ya visionado en otras oportunidades (Un tranvía llamado deseo). Sin embargo, es de justicia destacar la impresionante interpretación que del personaje de mujer frustrada realiza Kate Winslet. Sobresaliente, también, el adecuado vestuario y la excelente iluminación y ambientación de los años 50, en gran parte debida a la mano del Director de Fotografía, Vittorio Storaro. Ya sabemos que Woody Allen cuida al máximo la ambientación y ese aire nostálgico que sabe imprimir a todos sus films.


Película, al fin, cuyo visionado deja un poso de amargura, quizás porque buscamos en el cine que la noria de la fortuna (en este caso de Coney Island) gire llevando a sus personajes a otear panoramas más afortunados.

jueves, 26 de octubre de 2017

CONVERSACIONES CON ÓSCAR (VI)



LA LIBRERÍA

 Con esta estupenda cinta de Isabel Coixet (estreno mundial), proyectada tras la Gala Inaugural el pasado día 21, dio comienzo en Valladolid, la 62 Semana Internacional de Cine (SEMINCI), que con más de 350 sesiones, a lo largo de ocho días y medio, dará vida cultural a la ciudad y a España, pues no en balde es considerado por muchos, como el mejor Festival de Cine a escala nacional, aunque, desgraciadamente, carezca del seguimiento informativo del que otros gozan; pero a eso ya estamos acostumbrados en Castilla y León.

Volviendo a la película en cuestión, diré que es un film exquisito e intimista que atrapa la atención del espectador desde las primeras secuencias. La sinopsis es la siguiente: Corre el año 1959, cuando una joven y atractiva viuda, Florence Green (Emily Mortimer), se instala en una pequeña localidad de Inglaterra con la idea de realizar el sueño de su vida: abrir una librería. Cuando por fin consigue poner en marcha su pequeño comercio, se encuentra con la educada, pero hostil oposición, de buena parte de sus habitantes ante la novedad que supone la presencia de una librería en una zona que ha carecido, hasta esa fecha, de este tipo de establecimientos. Sin embargo, no todos serán dificultades para Florence, pues contará con el apoyo de Mr Brundish (Bill Nighy) y de la pequeña Cristine (Honor Kneafsey), que será una buena ayuda en la librería. Una historia así, forzosamente habría de tener un final feliz, y lo tiene. El esfuerzo y la constancia de la librera, se ve, a la postre, recompensado.

La película, basada en una novela homónima de Penélope Fitzgerald, es una apuesta personal de Isabel Coixet, que vio en el guión y, concretamente en la figura de Florence, muchas de las propias aspiraciones personales: la lucha de una mujer que se enfrenta en solitario con un mundo que le resulta indiferente, cuando no hostil. La elección de la protagonista de instalarse en esa pequeña población, no responde únicamente a su amor por los libros, sino por concederse la oportunidad de revivir el lugar en donde conoció el amor y fue feliz. Como vemos, todo un trasfondo de sublime romanticismo, estupendamente contado que cuenta con una ambientación muy acorde y una fotografía que es pura delicia.

Aunque desconozco cuál será la fecha de su proyección comercial, pienso que no ha de transcurrir mucho tiempo antes de que se anuncie su visualización en los circuitos cinematográficos. Por tanto, anotad este título y tenedlo bien presente a la hora de elegir un film sobrado de sensibilidad y buen gusto.


domingo, 27 de agosto de 2017

CONVERSACIONES CON ÓSCAR (V)


.Hace tan sólo dos días, ha tenido lugar en España,  el estreno de esta película de acción, cuyo fin no creo que sea otro que el de entretener. La sinopsis de la cinta, es la siguiente: Un agente de interpol, venido a menos, Michael Bryce (Ryan Renolds), recibe el encargo de proteger a un asesino a sueldo, Darius Kincald (Samuel L. Jackson), que en ocasiones anteriores ha intentado acabar con su vida. El motivo por el que Michael tendrá que ejercer, contra su voluntad, de guardaespaldas de Darius, radica en que este último es la única persona que puede testificar en el juicio que se sigue en La Haya contra un malvado dictador, interpretado por Gary Oldman. Desde Inglaterra, en donde se encuentran, hasta La Haya, sufrirán toda serie de contratiempos, puesto que el dictador intenta desde la cárcel, que sus secuaces eliminen a esta pareja. Paralelamente y en segundo plano, está los intentos de Michael de sacar de la cárcel, a la mujer de Darius, la bella Sonia (Salma Hayek).

Apenas he comenzado a visualizar la cinta, tuve la impresión de que se trataba de una película que ya había visto con anterioridad. Los diálogos groseros entre los protagonistas, con intención de resultar graciosos para el espectador, no cumplen con este fin y parecen repetición de otros entablados entre parejas de personalidades opuestas, que hemos tenido ocasión de presenciar, en numerosas ocasiones, en diferentes películas. Por otra parte, la aparición en la cinta de Salma Hayek, no parece justificada, salvo si lo que se pretendía era alegrarnos la vista con su presencia o defraudarnos con la utilización sexista que de ella se hace.

No todo, sin embargo, es negativo en esta inconsistente película. Las escenas de acción, están muy bien conseguidas, resultando espectaculares en algunos momentos, en los que desde la butaca, te sientes perseguido por los sicarios del dictador. La tecnología aplicada a la filmación de películas, es casi una constante de los nuevos tiempos y en esta ocasión, el resultado es excelente.

En resumen, una cinta floja de final previsible, a ratos entretenida, que divertirá a algunos; a mí, no. El precio de la localidad, quedó amortizado por las dos horas en las que disfruté de una temperatura muy agradable, en una tarde en el que el calor del exterior agobiaba.

domingo, 26 de marzo de 2017

CONVERSACIONES CON ÓSCAR (IV)


.Se ha estrenado comercialmente en España, esta película del director italiano Paolo Virzi, que ya recibiera en la SEMINCI de Valladolid, el máximo galardón: la Espiga de Oro, así como el Premio del Público y el Premio, ex aqueo, a la mejor interpretación femenina a sus protagonistas, Valeria Bruni Tedeschi y Micaella Ramazzotti. Avales que me parecieron más que suficientes para interesarme por su visionado, a pesar de que, desgraciadamente, este año, la calidad de las películas presentadas  en la SEMINCI, no tuvieran la altura de las de años anteriores.

Paolo Virzi, que ya es conocido por haber dirigido entre otras, las películas "La prima cosa bella" y "Il Capitale Umano" se supera en esta cinta titulada en versión original como "La pazza gioia". Lo cierto, es que el argumento no resulta excesivamente novedoso. Dos mujeres: Beatrice (Valeria Bruni) y Donatella( Micaella Ramazzotti) coinciden en una institución mental. Beatrice, es una aristócrata arruinada mentirosa compulsiva y despilfarradora. Donatella soporta un pasado de prostitución y drogas con intento de suicidio incluido. Se trata de una joven vulnerable que pronto será adoptada por Beatrice y juntas huirán del centro en el que están recluidas para evitar el tratamiento al que deben someterse, convencidas de que la medicación no las curará. Su fuga a lo Thelma y Louise, les hará vivir múltiples peripecias en las que tragedia y comedia se alternan y hacen cuestionar al espectador si los comportamientos que consideramos normales lo son, simplemente, por el hecho de responder a lo que la mayoría consideramos como tales. La cinta se sustenta en las interpretaciones femeninas, siendo, quizás, Beatrice, la que con su verborrea incansable da un ritmo muy vivo a las acciones en las que interviene que son, prácticamente, todas. Las secuencias tristes, pero hilarantes de comienzo de la cinta, se transforman en otras de mayor contenido, a raíz de la fuga de las mujeres. Ambas quieren regresar a sus orígenes, recurso empleado por el director y guionista, Paolo Virzi, para irnos mostrando los porqués que han llevado a ambas a su lamentable situación actual. Es en este punto cuando hay que conceder al mencionado Virzi, una buena dosis de permisividad, para que podamos creernos que las cosas pudieran suceder en la vida real, tal como nos la cuenta. Se trata de situaciones disparatadas, que difícilmente podrían darse y que de no narrarlas, le hubieran llevado a concluir la película, bastante antes de las dos horas que dura la proyección. Con todo, la película no se hace pesada, aunque languidece en tonos melodramáticos que, aliviados con un final edulcorado, dejan en el espectador, al menos, una grata sensación. 

Mención aparte merece la conocida canción "Senza fine", que supone un  acierto indudable al escucharla en los últimos tramos del filme. Por cierto, este mismo tema musical ya sirvió para imprimir romanticismo en la divertidísima película: ¿Qué ocurrió entre mi padre y tu madre? (1972, Jack Lemmon, Juliet Mills).


En definitiva, una película que alterna comedia y drama, sonrisa y alguna nota triste, que conmueve y al mismo tiempo distrae, aunque no convencerá a los más exigentes.

domingo, 15 de enero de 2017

CONVERSACIONES CON ÓSCAR (III)

 


.Haber batido el récord por estar nominada en siete categorías a los Globos de Oro y obtener los siete, ha sido suficiente reclamo para que, anteayer, día de su estreno en España, fuera a visionar este Musical, esperanzado en que al hacerlo no saldría defraudado y, efectivamente, no sólo no me defraudó, sino que por el contrario, mi impresión fue altamente positiva. LA.LA.LAND (que es su nombre original y que hace referencia a la ciudad de Los Ángeles), es un Musical que supera a cuantos se han filmado hasta el momento. Su joven director, Damien  Chazelle, que ya dio muestra de su talento en Whiplash, recrea una historia de sueños juveniles y de amor, con escenas que recuerdan a Grease, West Side Story, Los paraguas de Cherburgo o Cantando bajo la lluvia, pero superándolas a todas ellas en cuanto a profundidad de guión, coreografía y, sobre todo, en unidad temática, haciendo que las dos horas que dura el espectáculo, se conviertan en pura delicia para los sentidos.

Mia (Emma Stone), es una joven que sueña con ser actriz, fracasando en cuantos casting se presenta. Sebastian (Ryan Gosling) ,es un joven y soñador músico que está empeñado en que el auténtico jazz no desaparezca, lo que le ocasionará no encontrar trabajo estable, al ir  en contracorriente con los gustos musicales imperantes del momento. Cuando los protagonistas se encuentran, surge la mutua atracción: el romance; una historia de amor descrita de una forma absolutamente entrañable, romántica y creíble.  Damien Chazelle, consigue con acierto indiscutible saber combinar, magistralmente, escenas reales con oníricas, dando a cada una de ellas el punto exacto de luminosidad, la musicalidad de fondo, preferentemente de jazz, y la temporalidad de acción al situarla a mediados del siglo pasado, lo que impregna toda la cinta de un aire nostálgico y retro.

El discurrir del tiempo hace que los sueños se vean superados por la cruda realidad, aunque en la mente de los protagonistas quedarán grabados de por vida, sus afanes juveniles a los que recordarán con nostalgia y melancolía.

La interpretación de los actores resulta magnífica. Sorprendente, diría yo, en el caso de los protagonistas, con multitud de registros que van desde la ilusión hasta la desolación. Es por ello por lo que se perfilan, junto con la película, como serios aspirantes para obtención de más de un Óscar.

Mención especial merece la Banda sonora, a cuyos acordes, pegadizos y románticos, los personajes se mecen. Entre ellos, destacaré los siguientes Temas musicales: City of Stars, Mia&Sebastian. Theme, Star a Fire, y The Fools Who Dream. En este último, que es un monólogo de Mia, los subtítulos hacen una traducción muy libre de la letra original, pero que resume el mensaje del film: "Brindo por los soñadores", canta la protagonista. Tanto la Banda sonora como las letras de los Temas, los podéis encontrar en YouTube:https://youtu.be/UlunjmpaRVU
Termino haciendo una recomendación a todos mis amigos lectores, especialmente a los que os habéis marcado unos objetivos y soñáis con alcanzarlos:por favor, no dejéis de ver este Musical

jueves, 24 de noviembre de 2016

CONVERSACIONES CON ÓSCAR (II)


.La tarde lluviosa y tristona, reclamaba una actividad lúdica en un espacio confortable y para ello nada mejor que ir al cine. En la oferta cinematográfica de los Multicines, se ofrecían toda suerte de películas, unas de terror, otras policiacas o thrillers que, a juzgar por sus pósteres podían entristecernos aún más, así que nos decidimos por: "No culpes al karma...", con la única intención de pasar el rato, y he de decir que acertamos, porque ese objetivo se alcanzó debido al ágil ritmo que la directora María Ripoll ha sabido imprimir al film y a la genial interpretación de Verónica Echegui, la protagonista. De lo demás poco que resaltar, pues el guión es enormemente simple y convencional aunque esté basado en la novela de Laura Norton. En la película, Verónica Echegui, interpreta el personaje de Sara, un pretendido prototipo de joven de nuestra juventud actual, que lucha ingenuamente por sacar adelante un proyecto empresarial tan disparatado como utópico, en el cual sufrirá numerosas vicisitudes y reveses que ella achaca repetidamente a su destino (el karma) cuando en realidad se debe a su bisoñez, a su alocada manera de ver la vida y a sus continuas inseguridades. Para colmo de desgracias, sus padres y hermana conforman una familia totalmente desestructurada, en la que no encontrará apoyo sino todo lo contrario. Tampoco le sonríe la faceta amorosa con un novio distante y a distancia, aunque el recuerdo del primer amor mantenga encendido el objetivo de conseguirlo, tal vez, en algún momento.

No resulta original el personaje de Sara, a medio camino entre Amélie y Bridget Jones, mujeres con múltiples adversidades en su vida a las que van venciendo como modo de supervivencia. Del mismo modo, la alternancia de diálogo y recitación por parte de los personajes de música pop, ya lo hemos visto, con mayor profusión y éxito, en películas como "El otro lado de la cama" o su continuación "los dos lados de la cama".

En resumen: una película menor, entretenida con gags ocurrentes y una Verónica Echegui que luce, interpretativamente hablando, por encima de todo el elenco.

No quiero pasar por alto la calificación moral;  "Mayores de 12 años", a todas luces insuficiente. No creo que para niños de esa edad sea muy edificante contemplar múltiples relaciones extra matrimoniales, onanismo, familia desestructurada, infidelidad explícita, consumo de alcohol y de estupefacientes etc. etc..  todo ello relatado de una forma festivamente deliciosa, lo que hace que su mensaje subliminal, tenga mayor repercusión. Luego nos quejamos de que nuestros jóvenes se inicien cada vez a edad más temprana en relaciones sexuales y consumo de drogas, cuando les mostramos estos hechos como normales y divertidos. ¡Así nos va!

domingo, 28 de agosto de 2016

CONVERSACIONES CON ÓSCAR (I)



Ha irrumpido en las pantallas españolas, la última producción de Woody Allen, titulada Café Society. He de advertir a cuantos quieran leer mi impresión personal sobre el film, que soy un seguidor recalcitrante de Woody, desde los tiempos de "Toma el dinero y corre". Desde ese momento, la filmografía de este genio, me atrapó y desde entonces creo no haber dejado de ver ninguna de sus cintas. He grabado muchas de ellas y las he vuelto a observar en las noches en que deseo ver algo diferente a lo que los distintos Canales, de vulgar programación televisiva, me ofrecen.

Café Socciety, no es una cinta que sobresalga dentro de la filmografía de Allen. El tema recurrente del triángulo amoroso, no es innovador, ni siquiera la ubicación o la dorada luz con que el cineasta nos cuenta su historia  resulta novedosa y, sin embargo, quizás, sea eso mismo lo que me resulta atrayente, pues me sumerge en retazos de gran calidad, vistos en otras películas del mismo autor. Justamente lo contrario de lo que me sucede con Almodóvar, por citar un  ejemplo.

He leído críticas en las que se dice que la película no aporta nada nuevo. Respeto esa opinión, pero la rebato porque creo que la visión sobre el amor y el desencanto que parece sobrevenir después, es una constante que bulle en la mente de este genio y aprovecha en cada film, magistralmente, la ironía de un gag o de una situación hilarante, para aportar una perspectiva o una arista más en la poliédrica estructura de ese pensamiento.

Los actores Jesse Eisenberg, Kristen Stewart y Steve Carell, se mueven con soltura y recitan su papel como lo hubieran hecho de haber sido otros, los elegidos, indicativo de la fuerte influencia que ejerce sobre ellos el director; seguramente, por ser también el guionista

Rodada la mitad en el Hollywood de los años treinta y la otra mitad en New York, con ambientes bien diferenciados  y luz convenientemente apropiada, el film muestra los estragos que el amor puede producir en el enamorado, y eso, pese al humor con que se ruedan algunas de sus secuencias.

Como es lógico, no revelaré el final, tan sólo diré que es el apropiado para una película romántica que aúna comedia y drama

En resumen: un film muy recomendado para fans incondicionales de Woody Allen, y no tanto, para los que disfrutan con otro tipo de guiones de más liviano contenido.