domingo, 26 de febrero de 2017


                            BELLEZAS HABITABLES

Este es el sugestivo título de la exposición que se muestra en el Vestíbulo Principal de las Cortes de Castilla y León en Valladolid y que permanece abierta desde el pasado15 de febrero, fecha de su inauguración, hasta el próximo 20 de abril.

En ella se exponen 64 obras de dos frailes dominicos: Miguel Iribertegui (1933-2008) y Domingo Iturgáiz (1932-2015), dos altísimos representantes del arte contemporáneo español actual. Las esculturas del primero, representan en bronce, ángeles pastores y rebaños junto con otras escenas bucólicas y corales, tratadas de forma tan artística y bella, que mueven a la ensoñación. Otro tanto se podría decir del segundo: sus mosaicos y vitrales, plenos de imaginación y colorido, forman parte de muchas iglesia de España y del extranjero. El evento, bajo el patrocinio de la Fundación Villalar, se suma a la conmemoración del VIII Centenario de la Fundación de la Orden de los dominicos por Santo Domingo de Guzmán.

Puede sorprender que en blog de escritura, traiga un reportaje que, aparentemente, nada tiene que ver con ella. Nada más lejos de la realidad. Aparte de que Miguel Iribertegui es un poeta de altos vuelos, la escultura y la pintura son dos formas de comunicación no verbales ni escritas que poseen, sin embargo, la fuerza transmisora del mensaje que están expresando. Se predica de palabra, con el ejemplo y también mostrando al mundo la belleza de una obra de arte, como reflejo de la belleza suprema de Dios.  En palabras de Juan Carlos Cordero O.P., durante la ceremonia  de inauguración, "estas obras de mis hermanos dominicos, ayudarán a predicar allí donde no llega la palabra".












Os ofrezco una pequeña muestra de lo que pude captar con mi cámara.


jueves, 23 de febrero de 2017

PASAJES DE "LAS LAMENTACIONES DE MI PRIMO JEREMÍAS" (33)

CAPÍTULO I
El Viaje
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El regreso a casa fue premeditadamente tranquilo; mi padre que «no daba una puntada sin hilo», había querido que le acompañara porque tenía preparado un discursito que comenzó a largar, no sin antes colocar su mano sobre mi hombro, en un intento de acercamiento paternal.
―Mira Alvarito ―comenzó a hablar, tras dos tosidos nerviosos―; he querido que asistieras a la contratación del taxista para que te fijaras cómo un hombre de clase alta como yo sabe dirigirse a otro de condición inferior, y de qué manera tan resuelta he solventado un problema para el que no todo el mundo encuentra una rápida solución. El día de mañana has de obrar tú de igual manera, y esto sólo lo conseguirás cuando alcances un título universitario y tengas posibles suficientes para poder mandar y ser atendido. ―Luego, recordando quizás a Calderón de la Barca, prosiguió―: En el gran teatro del mundo, los papeles que desempeñan los humanos se asemejan con frecuencia a lo que acontece en una representación de títeres: unos hombres manejan los hilos para que otros, las marionetas, se muevan a su antojo. ―Hizo una pausa―. Tú puedes actuar moviendo los hilos o, por el contrario, bailar al son que otros te impongan. Un hijo mío, necesariamente ha de ser de los primeros, por eso, tanto tu madre como yo, nos esforzamos para darte una educación acorde con nuestro rango y apellido. El que hayamos decidido que estudies con los jesuitas, responde a este criterio. Por otra parte, no te será difícil alcanzar las metas que te propongas en la vida si en todo momento tomas nota del recto proceder de tus padres, que siempre, no lo olvides, ¡siempre!, quieren lo mejor para ti; además tampoco has de olvidar que...
Mi padre continuaba hablando, pero mi pensamiento retrocedió a mi más tierna infancia cuando, en la plaza del Poniente, seguía, absorto, las peripecias de mi héroe «Chacolí», que a mamporros lograba vencer a sus enemigos y conseguía la mano de la dulce «Chacolá», mientras que todos los niños aplaudíamos y gritábamos como una sola voz: «¡Bieennn!» Instantes después, «Chacolí» y «Chacolá» se inclinaban, doblando varias veces su cintura ante nosotros, y cuando por fin se cerraban las cortinillas del teatrillo, mis héroes, ya inertes, se guardaban junto con sus aparejos en sendas cajas, hasta la siguiente representación dominguera.
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jueves, 16 de febrero de 2017



PINTURA Y POESÍA

Del 10 al 26 de febrero, se puede visitar en la Sala de Exposiciones, Felipe IV, del Palacio Real de Valladolid, una muestra pictórica y poética titulada: "Zorrilla, mitos poéticos" que aglutina la obra de cuatro pintores:  (Juan Carlos Camarero, Eloísa Aguilar, Fernando "Sancar", Juan Carlos González) y tres poetas: (Pablo Otero, Inmaculada Calvo, Mar Gómez), pertenecientes al grupo de artistas "Guardar Como".

La exposición , auspiciada por el Ministerio de Defensa, muestra en una veintena de cuadros, distintos aspectos de la vida y obra del ilustre vallisoletano, José Zorrilla, con motivo de cumplirse el próximo 21 de febrero, el bicentenario de su nacimiento. Cada una de las composiciones pictóricas, realizadas en óleo o acuarela, van acompañadas de un poema que hace referencia a la obra que se admira y que poseen una indudable calidad literaria.

La oportunidad y la originalidad del proyecto, así como el incomparable marco en el que tiene lugar esta exposición, hace que la visita, que es gratuita, sea muy recomendable.

Mi enhorabuena a los aristas intervinientes, así como  a los responsables del Ministerio de Defensa, por la cesión para uso cultural de sus magníficas instalaciones.


domingo, 12 de febrero de 2017

VIERNES DEL SARMIENTO
La tarde del día 10 en " Viernes del Sarmiento", quedará grabada en mi memoria con recuerdo imborrable. Me sentí enormemente arropado por el entendido público que completó el aforo y de alguna manera estimulado, por todos aquellos que, aunque físicamente no pudieron acompañarme, me hicieron llegar su apoyo.


La voz de Natalia Mota Ibáñez, profesora de Voz y Canto de la Escuela Superior de Arte Dramático de Castilla y León, hizo que mis poemas adquirieran en sus labios, una sonoridad y una brillantez, difícilmente superables y su canto "a capella" de diferentes Arias, salpicando el poemario, entusiasmó al auditorio.


Mi agradecimiento a todos y especialmente a Araceli Sagüillo, Directora de "Los Viernes del Sarmiento", por incluirme en la programación del que es, con toda seguridad,  el acontecimiento poético vallisoletano de mayor prestigio.

A continuación os muestro, un reportaje fotográfico de lo allí acontecido.
 












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jueves, 9 de febrero de 2017

A CÉCILE



A veces, un nombre  o un pensamiento, quedan tan impresos en la mente, que pueden visualizarse. Tan sólo faltan 24 horas para la cita y mi corazón late apresurado. El encuentro con Cécile, me anima a seguir componiendo versos de amor esperanzados. Me siento creativo y soñador. Hoy, he plasmado en esta Octava Real, estas sensaciones.

A tu lado detecto la fragancia,
la ilusión pura que el afán destila,
flor rutilante de olorosa Francia,
azul de cielo claro en tu pupila.
Por lejos que te encuentres, no hay distancia,
sólo con recordarte, se encandila
la musa que sin ti desaparece,
y contigo, Cécile, resurge y crece.


domingo, 5 de febrero de 2017

PARA CÉCILE, MI AMOR


El día 10, viernes, a las 8 de la tarde, traspasaré esa verja y gracias a "Viernes de Sarmiento" podré decir en verso a Cécile, todo el amor que siento por ella.  Os invito a que escuchéis entera mi declaración.
Entre los poemas, se encuentra este sexteto que os anticipo: 
                                           
ALGO ESTÁ CAMBIANDO

Por fin la oscura noche ve la aurora.
El corazón ya libre y antes preso,
quiere lanzar al aire melodías.
Revivo con pasión, hora tras hora,
el momento feliz, tu dulce beso,
que borró de mi ser melancolías.

domingo, 15 de enero de 2017

CONVERSACIONES CON ÓSCAR (III)

 


.Haber batido el récord por estar nominada en siete categorías a los Globos de Oro y obtener los siete, ha sido suficiente reclamo para que, anteayer, día de su estreno en España, fuera a visionar este Musical, esperanzado en que al hacerlo no saldría defraudado y, efectivamente, no sólo no me defraudó, sino que por el contrario, mi impresión fue altamente positiva. LA.LA.LAND (que es su nombre original y que hace referencia a la ciudad de Los Ángeles), es un Musical que supera a cuantos se han filmado hasta el momento. Su joven director, Damien  Chazelle, que ya dio muestra de su talento en Whiplash, recrea una historia de sueños juveniles y de amor, con escenas que recuerdan a Grease, West Side Story, Los paraguas de Cherburgo o Cantando bajo la lluvia, pero superándolas a todas ellas en cuanto a profundidad de guión, coreografía y, sobre todo, en unidad temática, haciendo que las dos horas que dura el espectáculo, se conviertan en pura delicia para los sentidos.

Mia (Emma Stone), es una joven que sueña con ser actriz, fracasando en cuantos casting se presenta. Sebastian (Ryan Gosling) ,es un joven y soñador músico que está empeñado en que el auténtico jazz no desaparezca, lo que le ocasionará no encontrar trabajo estable, al ir  en contracorriente con los gustos musicales imperantes del momento. Cuando los protagonistas se encuentran, surge la mutua atracción: el romance; una historia de amor descrita de una forma absolutamente entrañable, romántica y creíble.  Damien Chazelle, consigue con acierto indiscutible saber combinar, magistralmente, escenas reales con oníricas, dando a cada una de ellas el punto exacto de luminosidad, la musicalidad de fondo, preferentemente de jazz, y la temporalidad de acción al situarla a mediados del siglo pasado, lo que impregna toda la cinta de un aire nostálgico y retro.

El discurrir del tiempo hace que los sueños se vean superados por la cruda realidad, aunque en la mente de los protagonistas quedarán grabados de por vida, sus afanes juveniles a los que recordarán con nostalgia y melancolía.

La interpretación de los actores resulta magnífica. Sorprendente, diría yo, en el caso de los protagonistas, con multitud de registros que van desde la ilusión hasta la desolación. Es por ello por lo que se perfilan, junto con la película, como serios aspirantes para obtención de más de un Óscar.

Mención especial merece la Banda sonora, a cuyos acordes, pegadizos y románticos, los personajes se mecen. Entre ellos, destacaré los siguientes Temas musicales: City of Stars, Mia&Sebastian. Theme, Star a Fire, y The Fools Who Dream. En este último, que es un monólogo de Mia, los subtítulos hacen una traducción muy libre de la letra original, pero que resume el mensaje del film: "Brindo por los soñadores", canta la protagonista. Tanto la Banda sonora como las letras de los Temas, los podéis encontrar en YouTube:https://youtu.be/UlunjmpaRVU
Termino haciendo una recomendación a todos mis amigos lectores, especialmente a los que os habéis marcado unos objetivos y soñáis con alcanzarlos:por favor, no dejéis de ver este Musical

jueves, 12 de enero de 2017



ARACELI SAGÜILLO

La excelente poetisa Araceli Sagüillo, directora del conocido encuentro semanal poético literario Los Viernes del Sarmiento, ha recibido ayer en el teatro "Zorrilla" de Valladolid, un merecido homenaje coincidiendo con la presentación del que hasta  ahora es su último poemario, que lleva por título: Las Moiras.

En el Acto, junto al editor, Pablo Méndez, intervinieron los prestigiosos literatos, Carlos Aganzo,  y Jorge Tamargo. Ante el numeroso público asistente, Araceli, tras agradecer los afectos recibidos, declamó, con exquisito gusto, algunos de los poemas de los que consta su nuevo trabajo, que es todo un compendio de versos maduros, directos y profundos.

Después de sus poemarios: Mujer, Tiempo de silencio, Manantial, Lo que nunca se encuentra, El ático vacio o Desde entonces..., Araceli, nos deleita con una poesía de corte autodidacta e intimista  que deja entrever buena parte de su experiencia vital. Son poemas que describen ese "hilo de la vida" controlado por Cloto, Láquesis y Átropos, las tres Moiras, que parecen estar dirigiendo el destino de cada uno; poemas concebidos para leer y releer pausadamente y poder apreciar metáforas construidas con palabras de significado contrapuesto, pareciendo como si una débil luz de lamparilla que ilumina el arcano desvelado, fuera tomando, progresivamente, la fuerza necesaria para resplandecer en la conciencia del lector, desbordado por tanta belleza plástica. En suma, poemas y micropoemas cuyo mensaje nos cala, agitando la percepción sensible de nuestro "yo" más insondable. Reciba por ello la autora, mi más cordial felicitación.

Como he tenido la fortuna de leer anticipadamente este poemario, extraigo de él unos versos que me han impactado y que confirman cuanto acabo de exponer:

Seguimos caminando por un país perdido
sabiendo que mañana se cerrarán los balcones
y el brillo de la luna habitará de golpe sueños y cielo.

Para seguir la vida hay que abrir ventanas,
hay que abrir balcones, donde el viento se balancee
entre todas las corrientes, entre las demás auroras.

Seguimos buscando la luz de los azoques,
esa luz brillantísima que en la tierra no existe,
la luz que entre las nubes a veces se divisa,
y envuelta entre los árboles, nos sigue y acaricia.

Nos hemos acostumbrado a ignorar a las estrellas,
a los montes de la luna, a las islas del ocaso...
Y hasta nos olvidamos que en la paz redonda
de nuestra calle estrecha, sigue creciendo la vida.


jueves, 5 de enero de 2017

PASAJES DE "CÉCILE.AMORÍOS Y MELANCOLÍAS..."  (32)

CAPÍTULO V
La Acogida

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En una tarde a finales de diciembre, que se presumía maravillosa, recibimos la visita de mi tía Gertru, que vino a casa a merendar siguiendo la costumbre de hacerlo al menos tres veces por semana. Su presencia fue anunciada por tata Lola y confirmada por el aroma de agua de rosas que la oronda mujer esparcía con el abanico, del que no se desprendía ni en el invierno. Los sofocos no le impedían mover la lengua con tanta agilidad como el abanico, encomendado siempre a la mano izquierda, pues la derecha debía estar libre para alcanzar la bollería, las pastas o cualquier comestible que se pusiera a su alcance. En la conversación surgió, como era de prever, la llegada de Nacho, para la que mi tía ya tenía sus planes:
―Estaba pensando ―dijo a mi madre tía Gertru, que no concebía una merienda sin engullir churros con chocolate― que tal vez Alvarito pudiera ayudarnos en una cuestión que no podemos pasar por alto: cuando venga Nacho, nuestra pareja de tortolitos deberá tener quien les acompañe por esas calles de Dios, porque es fácil imaginar lo que dirían las lenguas afiladas de nuestras amistades si les ven pasear solos, cuando todavía no están comprometidos. Alvarito puede hacer la función de “carabina”, y para que el pobre no esté desparejado, le pediremos a Goyita que le acompañe. Estoy segura de que aceptará, ¡es una muchacha tan servicial!
―¡Nooooo...! ―grité, dando un respingo en el sofá en donde me encontraba, atento a la conversación, tras oír pronunciar mi nombre―. ¡Me niego rotundamente! ¡No estoy dispuesto a caminar por los bordillos con Goyita ocupando toda la acera!
Esta exclamación, exagerada sin duda, respondía al mal recuerdo que tenía de haber ejercido de “carabinero” de mi hermana durante el último verano. Al decirlo, debí herir la sensibilidad de tía Gertru, porque dado su volumen, era una acérrima defensora de toda mujer que sobrepasara, como ella, los cien kilos. Sorprendida por mi negativa, paró en seco la trayectoria del churro que tenía en la mano y respondió airada:
―Pues hijo... Más vale tener que no desear. Has de saber que las mujeres rellenitas somos un ahorro para nuestros maridos, en ropa y en calefacción, porque las tallas grandes siempre están de oferta y en la cama damos calor y comodidad. Las carnes magras son el mejor colchón lateral en que pueden apoyarse y calentarse nuestros cónyuges. En vida, a mi pobre Cesáreo nunca le importó que me gustara comer, porque sabía que conmigo se lo ahorraba en ropa, y por las noches, agradecía dormirse acurrucado a mi lado… ―Y, seguramente, sin relación alguna con lo que acababa de decir, remojó con fruición varias veces el churro en la taza de chocolate.

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domingo, 1 de enero de 2017

PASAJES DE "LAS LAMENTACIONES DE MI PRIMO JEREMÍAS" (32)

CAPÍTULO I
El Viaje
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Las amistades del Círculo de Recreo eran necesarias, no sólo para estar al día de lo acontecido en la ciudad, sino que el entramado de relaciones proporcionaba clientes para surtir a despachos y consultas de todos los miembros. Fue por este medio como a la notaría de mi padre arribó un buen día el taxista Félix Ríos, al heredar éste de su difunta madre, casa y bodega en Fuensaldaña. Durante el otorgamiento del testamento las confidencias debieron ser excelentes, más tratándose de una villa tan cercana a la capital, y como quiera que el bueno de Félix llevara, días más tarde, unas botellas de clarete en agradecimiento al trato recibido, en ese instante el susodicho quedó confirmado como taxista oficial de nuestra real casa.
Un buen día, a principios del mes de Julio, mi padre me indicó:
―Acompáñame, hemos de hacer una gestión ―dijo, mientras se colocaba el sombrero de Panamá color carne, a juego con el traje de lino recién planchado.
Más que acompañarle, lo que hice fue seguirle como pude. Durante el trayecto me esforcé en abrir el compás de mis piernas, avivando a cada paso el ritmo de la zancada, sin conseguir darle alcance; trotaba tras él a dos o tres metros de distancia, con la lengua fuera. Mi padre era así: cuando tenía alguna misión importante que cumplir, desarrollaba una increíble velocidad de crucero, y aquel día el objetivo era nada menos que apalabrar el vehículo que habría de transportarnos a la estación.
No resultó difícil dar con Félix; se sujetaba aculado en una columna, bajo los soportales de Fuente Dorada, con el oído pegado al cajetín del teléfono, mirando al infinito por debajo de la gorra, mientras mordisqueaba un mondadientes. Cuando se dio cuenta de la presencia de mi padre, intentó componer la figura, enderezándose. ¡Demasiado tarde! Mi padre se colocó ante él con la ventaja del factor sorpresa, y tras intercambiar un breve saludo, le anunció firme y autoritariamente:
―El día catorce nos toca madrugar, ya sabes, nos vamos al pueblo. Sé que la hora es un poco intempestiva, pero de esta manera evitamos la calima. Procura no dormirte; el ferrocarril no espera. Con que estés en el portal a las dos y media será suficiente ¡Ah! y no te olvides de ajustar algún otro taxista: necesitamos dos coches, A mi regreso, pásate un día por la notaría y hacemos cuentas.
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domingo, 25 de diciembre de 2016

EL PASTOR Y EL ÁNGEL

En la noche blanca, luna de plata,
mirando el cristal helado del río,
un pobre pastor, temblando de frío,
busca acomodo junto a una fogata.

¿Cómo puede ser—para sí relata—
que escuche el cantar de tanto gentío
quedándose el pueblo casi vacío
hoy que las casas se visten de nata?

No temas nada y vete deprisa,
—un ángel pronuncia desde la altura—
lleva el rebaño que temple la brisa,

sabes que la lana quita friura,
y así dormirá con una sonrisa
Dios hecho Niño, y la Virgen pura.




domingo, 11 de diciembre de 2016

PASAJES DE “CÉCILE. AMORÍOS Y MELANCOLÍAS…” (31)

CAPÍTULO V
La Acogida

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A pesar de que la talla era la apropiada, las pocas carnes y la falta de costumbre de Petra a llevar uniforme, hacía que pareciera vestida para carnavales. A cada paso que daba, la cofia se ladeaba, pues no se sujetaba en su cabeza a la que el paso de los años había dejado escasa de pelo.
―¡Ay señorito! ¡que me vea yo de esta guisa! ―argumentaba Petra, al verse en el espejo del aparador―. Desde que me casé, no he gastado más que sayas, salvo cuando enluté por mi difunto marido, en que cumplí la promesa de llevar dos años el hábito de la Dolorosa.
―Date cuenta, Petra, de que ahora no estás en el pueblo, sino sirviendo en casa de un notario, y has de vestir conforme a lo que exige nuestro rango. Con el tiempo, te irás sintiendo cómoda con el nuevo atuendo, y luego no querrás llevar otro. Al lujo enseguida se acostumbra hasta el más desarrapado ―sentenció mi padre, con la exquisita delicadeza que le caracterizaba.
―¿Y si me mancan los zapatos? ―preguntó con todo fundamento Petra, que caminaba ya ligeramente escorada.
―¡Imposible! ―afirmó, mi padre―. Me han costado doscientas pesetas. Por ese precio, el tafilete es de tan alta calidad que se adapta a cualquier pie, aunque, como los tuyos, hayan estado pisando boñigas toda la vida.
Mi madre hizo un gesto de reprobación a las duras palabras de su marido y, más compresiva, trató de calmar las inquietudes de Petra.
―Hazme caso y comienza por ponértelos media hora el primer día y luego vas aumentando la postura progresivamente. Ya verás como así no te rozarán. Lo importante es que cuando venga Nacho, los lleves con soltura.
                                                                                     
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domingo, 4 de diciembre de 2016


PASAJES DE LAS “LAMENTACIONES DE MI PRIMO JEREMÍAS” (31)
CAPÍTULO I
El Viaje
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Mi padre, en su quehacer cotidiano, tenía ocasión de trabar amistad con gran cantidad de gentes de toda edad y condición, y con el pretexto de que las escrituras reflejaran fielmente lo que deseaba el cliente, procuraba enterarse de toda la vida y milagros, tanto del protagonista como de familiares y amigos. Sabía muy bien, en cada ocasión, con quién estaba tratando, y si el sujeto era de condición sencilla, empleaba con astucia algunas muletillas que le daban un juego increíble:
―¡Hombre, don Menganito! ¡Así que es usted de Mayorga! ¿No conocerá a don Fulanito? Es muy buen amigo mío.
Ante un trato tan campechano, el cliente se sentía halagado y no paraba de hablar. Se creía un confidente necesario, deseoso de entablar amistad con el notario, por lo que, bajando el volumen de voz, en un tono confidencial, pormenorizaba todo lo que sabía acerca del tal Fulanito, comenzando por su estado civil actual, siguiendo por sus posesiones y terminando por: «Esto es lo que se dice de él en el pueblo; yo, ni entro ni salgo, usted ya me entiende…». Todos estos datos quedaban incorporados al increíble archivo mental de mi padre, que lo sacaba a colación, si era menester, en las tertulias del Círculo de Recreo; eso sí, con una elegancia exquisita:
―Es vox populi que don Fulanito tiene una barragana y anda un poco pillado de cuartos ―decía mi padre, al tiempo que ojeaba el periódico―, pero nunca hemos de hacer caso a rumores ¡La gente es tan mala!
En la sala de lectura, entre el humo de los habanos, las mentes preclaras de la ciudad, daban la impresión de no haber oído el comentario y continuaban deslizando la vista sobre los periódicos locales. Yo permanecía callado cerca del ventanal, repasando las odiosas declinaciones latinas, observando de soslayo el ajetreo callejero y con el oído atento a cualquier comentario. Al cabo de unos segundos, alguno de los contertulios, rompiendo el silencio afirmaba:
―Tiene usted razón, don Álvaro; no hay que hacer mucho caso de lo que se diga por ahí.
La sala recuperaba de nuevo la quietud, apenas perturbada por algún carraspeo, hasta que otro miembro de tan distinguido club, leía en voz alta la reseña completa de una esquela. Más silencio y, de nuevo, alguien que presumía conocerle muy bien, aseguraba:
―¡Pobre don Sixto! últimamente estaba muy malito. Pero ¿Qué se puede esperar de un hombre de setenta y cuatro años?
―Pero, ¿este don Sixto es el de los ultramarinos? ¿El padre de Marcial? ―preguntaba el curioso de turno.
―El mismo ―confirmaba el enterado―. Seguro que le has visto alguna vez; era bajito, calvo y un poco tartaja.
En un alarde de imaginación, el curioso sentenciaba:
―«El muerto al hoyo y el vivo al bollo», ha sido siempre una verdad como un templo. ¿Qué les parece a ustedes, si para alejar malos pensamientos, tomamos un cafelito?
Y todos, ordenadamente, iban a la cafetería, dejándome solo, minutos que aprovechaba para recitar en voz alta: «Amo, Amas, Amare….» haciéndome la ilusión de que Cristina estaba a mi lado, escuchándome.
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domingo, 27 de noviembre de 2016

URUEÑA... URUEÑA...

La celebración de la Asamblea General de la Asociación de Amigos de la Fundación Joaquín Díaz, que tuvo ayer lugar en el Centro e-LEA de la Diputación de Valladolid, fue la excusa perfecta para que un gran número de socios nos reuniéramos y, al tiempo que compartíamos afanes comunes de la Asociación, tuviéramos la oportunidad de reencontrarnos y de compartir impresiones en torno a ése gran anfitrión y mejor persona que es Joaquín Díaz. Siempre dispuesto a dejarse fotografiar junto a los que se lo solicitábamos, tuvo a bien acompañarnos en la fraternal comida con que se puso digno colofón a la Asamblea.

Antes, en medio y después, Urueña nos prestó la belleza de su muralla y de sus edificaciones para que el día resultara completo. Declarada Conjunto Histórico- Artístico, Urueña, además de ser la primera Villa del Libro de España, se ve enriquecida con todas las iniciativas que Joaquín Díaz ha llevado a cabo desde hace ya varios años, como es el maravilloso Centro Etnográfico que lleva su nombre o el Museo de las campanas, y con las que propone en la actualidad, como son la celebración de múltiples Simposios.

Bella en su casco histórico y hermosa allende de sus murallas, desde ellas se puede contemplar, una extraordinaria panorámica de la llanura terracampina salpicada de palomares, entre los que sobresale la ermita de Nuestra Señora de la Consolada, ejemplo destacado del románica catalán en Castilla.



Para que podáis saborear tanta belleza, os dejo junto a esta breve reseña, el documento gráfico que da fe de cuanto os he dicho.