jueves, 14 de junio de 2018



LA REFORMA

Crónicas de mi Periódico                        14 de junio de 2018

GRAFITEROS

Siento un profundo respeto que deviene en admiración, en muchos casos, por las manifestaciones pictóricas de determinados grafiteros que ilustran con bellos murales, espacios reservados para este fin- Algunos de ellos, además de permitirse el lujo de tener un representante, cobran elevadas sumas de dinero por sus trabajos. Seguramente que Basnky, Ricardo Cavolo, Obey, Blu o el español Suso 33 (acabo de informarme de quienes son los más famosos del mundo)  tuvieron unos orígenes clandestinos no exentos de pernoctaciones en comisarías y de tener que asumir todo tipo de sanciones  por el deterioro urbanístico ocasionado. A pesar de ello, a los mencionados hay que reconocerles una indudable vena artística y un deseo incontenible de mostrar al mundo la belleza de sus creaciones pictóricas.

Por contra, detesto de manera rotunda a esos pseudografiteros que se dedican a borrajear cualquier espacio como pueden ser puertas de garajes, quioscos. tapias, etc., manchando estúpidamente lo que no es de su propiedad, con el agravante de sentir predilección por los espacios recién adecentados.

Hace unos dos años, mi ciudad se vio "ilustrada" con una serie de dibujos que representaban al "ojo del diablo" y a una colección de aviones de papel, cuidadosamente numerados, que aparecían en los más insospechados y céntricos emplazamientos. Parece ser que el presunto autor fue detenido y acusado de un delito de daños por el que tendría que pagar más de 7.000 euros de multa y otra cantidad en concepto de indemnización. Celebrado el juicio, el hombre, que debía ser la leche a juzgar por sus iniciales (R.A.M.), resultó absuelto al no poderse confirmar la autoría de los dibujos.

Independientemente de que R.A,M. resultara o no ser el artista, me he preguntado muchas veces qué es lo que lleva a una persona a reproducir repetidamente tan insulsos dibujos. ¿Quizás una mente diabólica? ¿Un deseo insatisfecho de viajar? ¿El retorno a una infancia de sueños imposibles? El número de "avioncitos" llegó a aproximarse a los doscientos, lo que indica, bien a las claras, el deseo de volar de su autor. que por otra parte, es muy recordado por todos los afectados a los que ha deteriorado su propiedad.

Desde hace algún tiempo, ambos grafitis han dejado de aparecer, lo que refuerza mi teoría de que se trataba de un sueño obsesivo y que, como todos sabemos, menos del sueño eterno, de los demás acaba uno por despertarse.

Fotografías del autor.





domingo, 10 de junio de 2018


FERIA DEL LIBRO. REPORTAJE GRÁFICO

He querido resumir en unas pocas fotografías, parte de la emotiva firma de ejemplares que tuvo lugar en la Feria del Libro de Valladolid, el pasado jueves. El reencuentro con viejos amigos, la visita de rostros que únicamente conocía de facebook, la animada charla con personas que se acercaban a conocer mi obra y, en definitiva, el contacto con el público lector, es una experiencia que difícilmente se puede olvidar.

Agradezco a Marco Antonio Blanco Lobato, la gentileza que tuvo al invitarme a la caseta de su librería: "Don Quijote Digital", así como el esmerado acompañamiento de Henar Gallegos. Juntos disfrutamos de una jornada en la que la lluvia no hizo aparición y eso sí que fue noticia en esta desapacible semana. Gracias a todos por vuestra presencia.

jueves, 7 de junio de 2018




I  CERTAMEN PROVINCIAL DE POESÍA DEL IES MARÍA DE MOLINA.

Es junio un mes pródigo en publicaciones literarias que nacen apresuradas para poder lucir sus mejores galas en las Ferias del Libro, muchas de ellas coincidentes. El pasado día 2 tuve ocasión de asistir en la Biblioteca Pública de Zamora, dentro de las programaciones de su afamada Feria del Libro, al Acto de entrega de premios del I Certamen de Poesía que ha organizado el IES María de Molina.

La iniciativa puede ser un ejemplo para otros Centros Educativos de cómo se puede estimular la afición por la lectura a través de Concursos en los que los alumnos ponen a prueba sus capacidades creativas.

Esta idea, apoyada por el Claustro de profesores, en la que el alma mater de la misma ha sido el profesor don Julio Eguaras, ha sido un éxito de organización y de participación, pues, por el hecho de concurrir, los trabajos presentados pasaban a formar parte una Antología. En ella, junto a los aspirantes, fuimos invitados a enviar poemas otros escritores adultos, entre los que me encontraba. ¡Gracias, Julio!

El resultado ha sido un bellísimo libro, cuya portada os muestro. También os dejo mi aportación poética, dedicada a Zamora, ciudad que frecuentaba en mi adolescencia y que despierta en mí, múltiples afectos.

 ZAMORA

Eterna ciudad soñada,
gentil, amable, coqueta,
al tiempo que por discreta,
te guardas amurallada.
Entre el celaje, perlada,
contemplas el río Duero
que refleja ese joyero
de piedra de encaje fino,
pues sabes que el don divino
de ti se prendó primero.

Por eso, cuando te miro
y siempre que te recuerdo,
en mi juventud me pierdo
porque el tiempo es un suspiro.
No sabes cuánto te admiro,
del alma, bella raptora,
al llegárseme la hora
de ver tus torres al viento.
Emoción es lo que siento
cuando te evoco ¡Zamora!

domingo, 3 de junio de 2018



51 FERIA  DEL  LIBRO  DE  VALLADOLID. FIRMA DE EJEMPLARES

Del 1 al 10 de Junio, se está celebrando en Valladolid la 51 edición de la  Feria del Libro, que congrega en la Plaza Mayor de la ciudad a un gran número de expositores y en la que habrá encuentro literarios, recitales, charlas, diálogos, etc., con la siempre demandada actividad de firma de ejemplares por parte de sus. autores.

Este año, en el que se acoge a Portugal como país invitado, se prestará especial atención a nuestro futuros lectores, jóvenes y niños en un loable intento para que, a través de la lectura, descubran el universo de la novela y la poesía.

Por eso agradezco, sobremanera, la invitación cursada por Marco Antonio Blanco,  presidente del Gremio de Libreros, para que firme ejemplares de cuanto tengo publicado y que, como sabéis, en su mayor parte está dirigido a un público adolescente y juvenil. Será el próximo jueves, día 7, en sesiones de mañana y tarde  en la caseta nº 16 de la Feria que corresponde a la afamada librería, Don Quijote Digital.

Espero tener el placer de que me honréis con vuestra visita. Tendré sumo gusto en poder saludaros. ¡Os espero!

¡Feliz domingo!

domingo, 27 de mayo de 2018



COLEGIO  NTRA. SRA.  DEL  ROSARIO  (Valladolid)

En esta imponente construcción, obra del arquitecto D. Miguel Fisac, sede del Colegio Ntra. Sra. del Rosario, realicé mi labor docente durante cuarenta años. Coincidiendo con la festividad de la Traslación de N. P. Santo Domingo, he tenido el privilegio de volver a saludar a mis antiguos compañeros, recorrer sus instalaciones y de dar una charla a los alumnos de 1º y 2º de ESO sobre "Fábulas carolingias", libro recomendado por el Centro dentro del Plan de Fomento de la Lectura.

Siempre que la distancia me lo permite, procuro entrar en contacto con el alumnado que lee mis publicaciones. Es una tarea enormemente gratificante, porque, de alguna manera, me retrotraigo en el tiempo, además de rejuvenecerme con el diálogo que establezco con unas mentes juveniles aún no castigadas por los avatares de la vida. En esta ocasión, verme ante los mismos uniformes que contemplé durante años, ha puesto en mi corazón un punto de nostalgia y, por qué no decirlo, de emoción contenida.

En un ambiente relajado, casi festivo, he tenido el placer de exponer los argumentos que me impulsaron a escribir estas fábulas, recibiendo a cambio, un verdadero aluvión de preguntas sobre casi la totalidad de los episodios de los que consta el libro. No han faltado las anécdotas en el fluido diálogo, ni el interés de los más, en los sesenta minutos que ha durado la charla, en la que ha imperado el respeto y un comportamiento ejemplar del alumnado.

Después, el emotivo turno de firma de ejemplares ha puesto punto y final a la grata mañana.

Agradezco a la Jefe del Departamento de Lengua y Literatura, Dª Cristina Martín, la deferencia que ha tenido al elegir mi publicación, así como la promesa de futuras charlas para el próximo año.

Al abandonar el recinto colegial, una débil lluvia caía suavemente. He tenido que accionar el limpiaparabrisas, aunque la turbidez de la visión no desaparecía.


jueves, 24 de mayo de 2018




PÁLPITOS DE LUNA NUEVA

El pasado día 22 tuvo lugar en el Salón de los Reyes de la Casa Consistorial San Marcelo (León) la presentación del Poemario de Alicia López Martínez titulado, "Pálpitos de luna nueva". En el Acto literario, que congregó a buena parte del entendido público leonés, intervinieron, además de la autora, Juanmaría G. Campal, escritor y prologuista del libro, y Puri Sánchez en representación de la editorial PIEdiciones.

Alicia, natural de Gijón pero afincada en León desde hace mucho tiempo, compatibiliza su encomiable labor docente con su vocación de poeta. Mujer que cautiva por la sencillez de su trato, es capaz de volcar en el verso su enorme conocimiento lingüístico y su personal forma de concebir la poesía como aspiración de plasmar sobre el papel el admirable tesoro de su mundo interior. Y es que su verso, de transparencia sin igual, rezuma belleza, fluye sugiriendo matices y deslumbra con un abanico de sensaciones en donde la salinidad de la mar y el resplandor de la Luna se perciben con tan solo cerrar los ojos tras la meditada lectura de sus bellos poemas. Bajo la rotunda sinceridad de la palabra escrita, se detecta la complicidad de la autora con el verso, a quien pregunta y dialoga en un deseo de encontrar la raíz que motiva la razón de los acontecimientos que describe. Esto hace que su poesía, perfecta y pulida en formas conceptuales, tienda en busca de nuevas formas expresivas y, mediante bellísimas metáforas, vuele en oníricos deseos hacia metas cada vez más elevadas.

He tenido la fortuna de leer anticipadamente el contenido del Poemario, y el honor de presentar la actuación de Alicia, hace tan solo unos meses, en los "Viernes de Sarmiento" de Valladolid, actuación que quedará en la memoria de los asistentes como uno de los más bellos recitales jamás escuchados.

Por eso, siento el legítimo orgullo de comunicaros la presentación de este Poemario, "Pálpitos de luna nueva" y el placer de recomendaros su lectura.

Como anticipo de lo que podéis leer en él, os transcribo uno de sus poemas.

Cuando llegue la hora, no hagas ruido.
JON JUARISTI
Ahora que la tarde esculpe
mariposas
y siembra por el valle
un aire sutil, devoto amante
de las rocas y las piedras que beben espuma de los ríos,
el sol, meditativo,
declina
a la par que, al son de las peñas de la sierra,
los pinos, los chopos y aligustre,
los pájaros, lagartijas y hormigas
agitan el cauce del arroyo
desde el ancestral lecho de su nacimiento.

Ahora que la noche dibuja con sus dedos oscuros
ermitas y pueblos,
cuentos legendarios;
ahora,
ahora
con la luna creciente en un lienzo
declamo con sus versos
tu nombre.
 


domingo, 20 de mayo de 2018


RECUERDOS DE LA AUTOESTIMA

Posiblemente, la historia que paso a relataros, no se ajuste totalmente a la realidad y conste que no me incita a ello el deseo de fabular para que la narración resulte más atrayente, sino porque gran parte del affaire entre los protagonistas, se ha ido diluyendo en la memoria selectiva del recuerdo que edulcora los acontecimientos pasados dotándolos de un aura de romanticismo que quizás en su momento no tuvieron.

Hace muchos años cuando yo estudiaba la Lengua de Molière en la Université Catholique de l´Ouest de Nantes, sucedió un hecho que reforzó mi autoestima, por aquella época tan vacilante e inconsistente, que necesitaba, urgentemente, refuerzos positivos. Mi bisoñez y mi torpe manejo del idioma, únicamente me permitían intercambiar breves frases con mis compañeros y utilizar, las más de las veces, el idioma gestual. Esto propició que, durante los primeros meses, me sintiera un tanto aislado y que desarrollara el sentido de la vista como medio para amenizar los descansos entre clases. Dada mi clara inclinación por las muchachas, me gustaba observarlas contemplando la facilidad con que movían sus labios, observaba sus gestos, aspavientos y sobre todo, para qué negarlo, las delicadas formas de sus juveniles cuerpos.  

Entre todas ellas destacaba por su belleza y por su exquisita forma de comportarse, Angélique, una jovencita de melena rubia que hacía honor a su nombre, pues parecía encerrar bajo la apariencia de mujer, la guapura que solemos atribuir a los entes angélicos. Esta hermosura, no dejaba indiferente al contingente masculino que se disputaban el honor de poder intercambiar con ella algunas palabras o, simplemente, sentir el gozo de contemplar en posición cercana, el encanto de su sonrisa.

Entre los admiradores, destacaban por su insistencia y deseo de ser los acompañantes vitalicios de esa atractiva compañera, Lucien y Didier. Lucien era la mente privilegiada de la clase y el refugio seguro al que acudían aquellos que necesitaban resolver alguna duda sobre lo que no alcanzaban a comprender, fuera cual fuera el tema del que se tratara. Angélique recurría a él con frecuencia para aclarar conceptos y este se jactaba de que era la pura pasión que despertaba en la muchacha, la causa de sus acercamientos. Su contrincante, Didier, era un efebo. Su cuerpo poseía las proporciones del "David" de Miguel Ángel. Alto, guapo musculoso, era un modelo atrayente para cualquier fémina por su escultural figura y  que, por su físico, era en cantidad de ocasiones reclamado por sus compañeras para fotografiarse junto a él. A este festival de vanidad, también se prestó Angélique, lo que alentó en el joven la esperanza de que en cuestión de días podría gozar de sus favores.

Era de dominio público que entre ambos galanes existía una dura competencia para ganarse la confianza de la preciosa rubia y conseguir enamorarla, utilizando cada uno de ellos, en incruenta batalla, las gracias que poseían. Para sorpresa de todos, Angélique, despejó las dudas sobre quién de los dos había ganado su corazón, cuando una primaveral mañana de mayo hizo ostentosa demostración de amor, acariciando y besando a Jean Paul, otro compañero de físico bastante discreto que no destacaba, precisamente, por su inteligencia.

El acontecimiento fue motivo de un sinfín comentarios entre todos los que seguimos el desarrollo de la pugna amorosa entre Lucien y Didier. El fracaso de ambos dio mucho que hablar hasta que finalizó el Curso y puso de manifiesto que el amor había triunfado sobre sus respectivas vanidades.

Este episodio fue de capital importancia para fortalecer mi autoestima. Con unas notas nada brillantes y una figura no muy agraciada, al despedirme de Nantes pensé que todo un mundo de posibilidades se abría ante mí. Poco afortunado en el terreno amoroso, una pregunta alentaba mi mente: ¿Por qué no podría ser en el futuro el Jean Paul de una belleza semejante?

Al cabo del tiempo, sigo esperando la respuesta.


jueves, 10 de mayo de 2018




PASAJES DE "CÉCILE. AMORÍOS Y MELANCOLÍAS DE UN JOVEN POETA" (46)
CAPÍTULO VI
La ilusión
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Cuando de regreso a casa nos reunimos con Margarita y Nacho en la cafetería, nos pusimos de acuerdo en lo que teníamos que decir: haber visitado las fachadas de San Pablo y de San Gregorio, para ir después a contemplar la cabalgata de Reyes, naturalmente todos juntos.
Impaciente por habernos demorado unos minutos, eso fue lo primero que preguntó nuestro padre a Margarita cuando nos abrió la puerta.
―¿Qué tal el paseo? ¿Dónde habéis estado? ¿Has enseñado a Nacho alguna de las maravillas de la ciudad?
―Sí, papá, el paseo ha sido estupendo, lo hemos pasado muy bien. Nacho ha quedado impresionado con la filigrana en piedra de las fachadas de San Pablo y de San Gregorio.
―No me extraña que se haya quedado extasiado. Éstos del Norte, cuando vienen a Castilla, descubren por vez primera el sabor de un buen lechazo asado y la grandiosidad de nuestra arquitectura religiosa. Don Ignacio siempre me ponderaba las cuatro iglesias de su pueblo como si fueran únicas en el mundo. La verdad es que los vascos tienen pocos monumentos de los que presumir, aunque piensen lo contrario. Para contentarse, llaman al estadio del Athletic de Bilbao “La Catedral”. Serán fanfarrones... Por cierto, mañana le dices a Nacho que está invitado a comer.
Seguramente, aquella noche los sueños de Margarita y Nacho fueron placenteros, rememorando el calor de sus respectivas arquitecturas corporales, sin que hubieran necesitado contemplar fachadas de fría piedra por mucha filigrana que tuvieran. Mis sueños fueron todo lo maravillosos que cabe imaginar. Si mi padre me hubiera preguntado a mí acerca del lugar en donde habíamos estado, no hubiera podido reprimir esta exclamación: “¡En el Cielo! ¡En un cielo azul, como los ojos de Cécile!”
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jueves, 3 de mayo de 2018


PASAJES DE "LAS LAMENTACIONES DE MI PRIMO JEREMÍAS" (46)
CAPÍTULO III
La casa del abuelo
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Cumpliendo órdenes maternas, me dirigí junto con mi hermano y Jeremías al cuarto situado en el extremo del pasillo, que como todo en la casa, era espacioso y desangelado. Las dos camas niqueladas estaban enfrentadas, por situación y por estética, a un vetusto armario de madera cuyas puertas debieron, tiempo atrás, cumplir con su cometido y ahora, desencajadas, no permitían cerrar el habitáculo. Sus cerraduras eran ojos que miraban a las camas, y éstas les devolvían la mirada sin poder ver su imagen en el espejo del cuerpo central del armario, totalmente deslustrado.
Deduje que la cama de la izquierda era la que me correspondía, porque en su cabecero tenía enredado un cable de cordón trenzado terminado en un interruptor de pera que me otorgaba la facultad, como hermano mayor, de encender o apagar la luz cuando quisiera. Jeremías, atraído por la novedad, hizo funcionar varias veces el artilugio, entreteniéndose con el parpadeo de las bombillas, hasta que él mismo, sacó a la luz, un sentimiento que le carcomía en su interior, intermitentemente, como los destellos de la lámpara:
―¡Qué suerte tenéis lo ricos!
―¿Por qué? ―preguntó Tinín inocentemente.
―¡Por qué va a ser! Sólo los ricos pueden pagar la luz al molinero. Los pobres como yo, nos vamos a la cama con un carburo, y si de noche tienes que levantarte, lo más fácil es que te escoñes.
―¿Qué es eso? ―preguntó Tinín.
―Anda majo, vete a jugar, que estas conversaciones son de mayores ―le dije, para salir del apuro.
Cuando Tinín se marchó, a Jeremías le faltó tiempo para preguntarme:
―¿Pero de verdad no sabe tu hermano qué es escoñarse?
―¡Claro que no! Nosotros no empleamos esas palabrotas.
―¡No me jodas…! ¡Qué atrasados estáis en la capital! ―sentenció Jeremías, cada vez más convencido de que me era imprescindible como profesor. Luego se tendió a la larga en mi cama, dando pequeños saltitos, como queriendo comprobar la blandura de la lana.
―¡Esto sí que es un colchón y no la mierda de jergón que tengo en casa! Te se clavan las hojas del maíz como alfileres.
―«Te se» ¡no! Se dice «se te» ―le corregí, para demostrarle que los de capital también podíamos enseñar cosas.
―Lo diré como tú quieras; estoy acostumbrado a obedecer. El caso es que te levantas hecho polvo y luego no rindes en la escuela. La señorita Marciana siempre va a mis padres con el cuento de que me quedo dormido. ¡Qué sabrá la tía esa! Seguro que ella descansa espatarrada en un colchón como éste.
Jeremías se incorporó sentándose en la cama, donde siguió comprobando la calidad del colchón y del somier, brincando cada vez con mayor intensidad, hasta que no pude por menos de advertirle:
―¡Párate ya! Como sigas saltando, me veo durmiendo con Tinín en la otra cama.
 Y no lo dije por decir, pues cabecero y piecero, aproximándose a cada salto, amenazaban con terminar abrazados.
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jueves, 26 de abril de 2018


LA REFORMA
Crónicas de mi Periódico                       26 de abril de 2018

DÍA DE LA COMUNIDAD Y DÍA DEL LIBRO

Después de que España se fracturara en Autonomías, y estas pudieran acceder al autogobierno según quedó escrito y aprobado en el Título VIII de la Carta Magna, los pequeños Reinos de Taifas comenzaron a tener ciertas potestades como fueron el diseño de su propia bandera y ¡cómo  no! la elección de una fecha festiva que conmemorara un hito histórico relevante que hubiera tenido lugar dentro de los límites de los nuevos territorios. A mi modesto entender, no anduvieron muy afortunados quienes en abril de 1986 eligieron para Castilla y León la fecha de una derrota ocurrida un funesto 23 del mismo mes de 1521, en donde tropas insurgentes se levantaron en armas contra el poder legal de aquel momento. Como sabemos, los cabecillas de aquella revuelta comunera: Bravo, Padilla y Maldonado, fueron derrotados y ajusticiados para ser elevados, posteriormente, a la categoría de héroes por la sabiduría del pueblo que, siglos más tarde, tacharía de golpistas a los que sublevaron contra el Orden legalmente establecido. No entro en consideraciones políticas, porque huyo de toda discusión y, siendo liberal de condición, admito todas las opiniones siempre que estén medianamente razonadas, pero es curioso constatar como la vara de medir acontecimientos históricos, no es una unidad de medida "patrón" y cada uno la aplica según sus propios intereses.

Lo cierto fue que desde esa desacertada elección, los castellanoleoneses que se tienen por tales, han de repartir su presencia y su preferencia entre acudir, bandera en mano, a la Campa de Villalar de los Comuneros, para hacer "patria" intentando resurgir desde el recuerdo de la amarga derrota, o encaminarse a los puntos de venta que se alzan en lugares céntricos de sus ciudades y celebrar la victoria de la cultura y del pensamiento con la adquisición de algún libro que aumente su caudal cultural. Personalmente, considero más interesante esta segunda opción que rememora a tras genios de la Literatura Universal como fueron Garcilaso, Cervantes y Shekeaspeare.

Así lo he hecho, también este año, acudiendo a esta cita con el mundo lector. Debo confesar, que me resulta muy atrayente observar el agitado revolotear del personal en torno a los frágiles tenderetes que, muestran sin ningún pudor, los lomos de diversos volúmenes o los desnudan quedando su interior expuestos a la observación de quien quiera hojearlos, si bien es cierto que, como Adán y Eva, cubren, pudorosamente con hojas, el encanto de su intimidad.

El olor del papel es un aroma peculiar y seductor que me lleva a curiosear estas perlas que no se encuentran en ninguna joyería y que, sin embargo, embellecen el espíritu de quien, viviendo en este mundo, sueña con otras metas, con otros horizontes alejados de la cotidiana materialidad.

Tanto para los que están conforme con la gesta de Villalar, como para los que no, para los que leen, como para los que pasan de la literatura, el día 23 es un día de Fiesta que hay que disfrutar al máximo en esta recién estrenada primavera. En eso coincidimos todos, y en que ha sido un lunes en el que no habido que trabajar, también.

¿Veis cómo no es tan difícil ponernos de acuerdo?


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domingo, 22 de abril de 2018


CONVERSACIONES CON ÓSCAR (IX)



Desde hace unos días, y con una estupenda afluencia de espectadores, se proyecta esta película que ha supuesto un aldabonazo en las conciencias de cuantos la hemos visionado.

La sinopsis de la película es muy sencilla: Marco (Javier Gutiérrez) es un entrenador profesional de baloncesto que a consecuencia de sufrir un accidente de coche por conducir bajo los efectos del alcohol, es condenado por la jueza a un trabajo social consistente en entrenar a un equipo de discapacitados intelectuales. Al principio, esta ocupación es aceptada de mal grado por el entrenador que considera el castigo un tanto humillante pero, a medida que va conociendo la personalidad de sus jugadores, se va operando en él un cambio de actitud: quizás la misma que experimenta el espectador.

Y es que la cinta nos hace recapacitar sobre el modo con el que nos relacionamos con estas personas que tienen un tipo de minusvalía evidente, quizás más llamativa que otras carencias que podemos tener los demás y que, tal vez, pasen desapercibidas, lo cual no quiere decir que por ello seamos seres superiores.

Para mí el éxito de la proyección consiste en que, lejos de despertar en nosotros sentimientos de compasión, nos hace ver a estos enfermos mentales como personas iguales a nosotros en muchos aspectos y diferentes en otros, lo que nos incita a sumergirnos en su mundo y a conocer en profundidad a estos semejantes "peculiares" y a no aislarles por el hecho de tener distintas capacidades. Es de sobra conocido que no existen dos mentes iguales y de que el concepto de "normalidad" es muy subjetivo. La ingenuidad, la trasparencia y el natural modo de actuar ante las cámaras de estos actores noveles, nos conmueve, provoca la hilaridad en ocasiones, y siempre nos motiva a la reflexión, siendo casi imposible que nuestros ojos no se humedezcan ante tal cúmulo de confrontadas sensaciones.

Buena la dirección de Javier Fesser como estupenda es la interpretación de los profesionales: Javier Gutiérrez, Itziar Castro, Luisa Gavasa y Daniel Freire. Del elenco de componentes del equipo de baloncesto, solo añadir que trabajan como auténticos actores de reparto.

Por lo que he escrito, podéis deducir mi interés para que vayáis a verla; es más, recomendaría a los profesores que la propusieran a sus alumnos como actividad extra académica de contenido formativo y convivencial.

jueves, 12 de abril de 2018

PASAJES DE "CÉCILE. AMORÍOS Y MELANCOLÍAS DE UN JOVEN POETA" (45)
CAPÍTULO VI
La ilusión
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A todos nos pareció bien la idea, sobre todo a Daniel, que no acababa de entender la rigidez en los horarios y en las normas de mi casa en comparación con las que regían en la suya, mucho más liberales.

Sin la presencia de Nacho, no tenían sentido las visitas programadas, y los cuatro decidimos recorrer las calles contemplando la animación y la algarabía originada principalmente por niños que, junto a sus familias, acudían a presenciar el desfile de la Cabalgata de Reyes. A Goyita se la veía disfrutar un montón, seguramente por ser la primera vez que iba del brazo de un espigado muchacho, y no dejaba de reírse con cualquier motivo, mientras que a éste parecía no importarle que algunos a su paso miraran con descaro las formidables hechuras de la joven. Cécile y yo, contagiados por el ambiente festivo, comenzamos a dirigirnos la palabra y a entretener la mirada más tiempo en nuestras respectivas caras. Con la disculpa de que un fortuito empujón estuvo a punto de hacer rodar por los suelos la frágil figura de Cécile, le cogí la mano con instinto protector y ella no la retiró, al contrario, mirándome pícaramente me susurró: “Lo estaba deseando”. Aquella frase hizo sentirme el hombre más afortunado y querido de la Tierra. En aquel momento perdí la referencia de dónde estaba y a dónde iba. Mi vista quedó concentrada en el color castaño de su pelo corto, peinado a lo “Sabrina”, en la suprema elegancia del pañuelo de seda anudado a su cuello y en el modo en que el abrigo de paño azul marino, de amplia botonadura, se ajustaba a sus hombros. Por momentos me recordaba, en la grácil manera de caminar junto a mí, que era la mismísima Audrey Hepburn, frágil y enigmática en apariencia, y yo, naturalmente, Humphrey Bogart, pues no en balde había visto la cinta dos veces, atraído por la belleza de la protagonista. ¿Habría imitado Cécile deliberadamente el vestuario de Givenchy? ¿O tendría que ver su elegancia con la sangre francesa que corría por sus venas? Deseché estos interrogantes estúpidos cuando me volví para contemplarla de nuevo. Sus ojos me parecieron únicos porque además de su tonalidad extraordinariamente bella, me devolvieron la mirada de una manera especial e inolvidable.

Tanto romanticismo se calmó cuando a Goyita se le abrió el apetito tras ver pasar a los Reyes Magos, y nos propuso lo que presumíamos que más pronto que tarde, inevitablemente ocurriría:

―Con tanto tiempo de pie estoy desfallecida. ¿Qué tal si tomamos algo? Hoy parece obligado probar el roscón. Muy cerca de aquí hay una confitería que es el no va más de las frutas escarchadas, con las que decoran este tipo de dulces.

Y nos dirigió hasta dar con ella bajo los soportales de Cebadería. Por la familiaridad con que trataron a Goyita, deduje que no debía ser la primera vez que nuestra amiga visitaba el establecimiento. Conocía la especialidad de la casa en todas sus modalidades. Pidió un roscón relleno de trufa, que compartimos, y no se negó a probar en solitario un buen trozo de otro de nata montada, que la dependienta amablemente le ofreció con la seguridad de que al día siguiente, uno de gran tamaño sería el postre de los señores de Marcuenda.
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jueves, 5 de abril de 2018



PASAJES DE “LAS LAMENTACIONES DE MI PRIMO JEREMÍAS” (45)
CAPÍTULO III
La casa del abuelo
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           Como si se tratara de un pequeño ejército, subimos en fila india la escalera tras mi padre, que capitaneaba la comitiva. Los peldaños, no acostumbrados a tanta carga, gimieron a nuestro paso, y todos, por instinto de supervivencia, nos agarramos al pasamanos. Bueno, todos no, porque Jeremías, desafiando el peligro, saltaba los escalones de tres en tres, hasta alcanzar el rellano, con la sana intención de ser el primero en abrir la puerta y mostrarnos al enfermo.
Sentado en un butacón, despeinado, con los pantalones por encima del pijama y una bata sobrepuesta, abrigándole la espalda, encontramos a mi abuelo, recién levantado de la cama. En la mesilla de noche, un montón de medicamentos tapaban la base de una lámpara que permanecía encendida. Justo, al lado de la mesilla, en un rincón, intentando pasar desapercibido, se encontraba el orinal, oculto tras un cartón, en el que se podía leer una conocida marca de quesos. La atmósfera de la habitación estaba muy cargada por falta de ventilación, concentrándose un fuerte olor a orines que Tinín evidenció tapándose las narices; los demás intentamos disimular como pudimos.
―¿Qué hace el hombre? ―dijo Petra, descorriendo las cortinas―. ¡Ya es de día, Señorito! Voy a apagar la luz que de seguida viene el molinero con la factura ―recalcó Petra, muy en su papel de cuidadora.
El abuelo permaneció todavía, unos instantes, aturdido, hasta que al fin pareció reconocernos:
―¡Sea bienvenida toda la tropa! Creí que no llegaríais a tiempo de verme respirar ―musitó, mientras le besábamos―. Estoy aquí, hecho un trapo, jodido de la vejiga, que no acaba de destilar, y de la cabeza, que me da vueltas todo el rato.
―Eso que siente usted en la cabeza es por la urea ―dijo mi padre―, pero ya verá como con el tratamiento, se irá mejorando.
―Álvaro, a mí ya no hay Dios que me mejore. Con morirse tu madre, he perdido la mitad de mi vida y la enfermedad va a ser la puntilla de la otra mitad. No tengo ilusión por nada ni por nadie. Sólo me queda esperar a don Matías trayéndome los sacramentos.
―No se agobie usted ―dijo mi madre, acariciándole―. Ya verá como de aquí a poco estará curado. No pierda la esperanza. Yo pido por usted al Señor en cada misa.
Luego, para que no siguiéramos escuchando las quejas del abuelo, ordenó a las sirvientas:
―Lola, Petra, por favor, bañad y vestid al Señorito Tino, para que baje a comer bien arreglado, y vosotros, niños, id a vuestro cuarto a deshacer el equipaje. Quiero que toda la ropa esté colocada en los armarios antes que os vayáis a jugar.
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