CARTA AL AMIGO INVISIBLE (XXI)
Querido amigo:
Estos meses de julio y agosto van a batir récords en
cuanto a temperaturas se refiere, dando la razón a los acérrimos defensores del
cambio climático. Estamos como el desgraciado epulón en un infierno y nuestras
peticiones para que las próximas generaciones no cometan los mismos errores en
los que la humanidad ha incurrido en los últimos tiempos, parece que no van a
ser escuchadas. Nos hace falta, también, un poco de lluvia que nos refresque,
pero por el momento, nada de nada. Las aceitunas han dicho, ¡basta! Y se
arrugan en los olivos. Un encarecimiento moderado del precio del aceite, se va
a convertir este invierno en un aumento brutal del oro líquido.
En el ambiente político, las cosas también están que
arden. El Rey ha concluido la ronda de consultas para la investidura, en la que
por primera vez, son dos los aspirantes a recibir el encargo de formar
Gobierno. ¡Difícil papeleta! Por una parte, Núñez Feijóo, ganador de las
elecciones, no cuenta con los apoyos necesarios, Por otra parte, Sánchez, el
perdedor, se superará a sí mismo reeditando un Gobierno Frankenstein ampliado,
en el que con tal de seguir en el poder no dudará en amnistiar a todo catalán
que haya intervenido en el procés. Si
esto sucediera así, lo justo sería abrir las cárceles a todos los internos que
no estuvieran acusados por delitos de sangre. Se salga, o no, con la suya, a mí
este señor que negocia con delincuentes, hace tiempo que dejó de representarme.
Afortunadamente, el Rey ha propuesto a Feijóo como
candidato a la investidura, Era lo lógico y razonable. Ahora veremos si en un
corto periodo de tiempo es capaz de convencer, al menos a cuatro diputados más.
Este continuo coqueteo con representaciones
parlamentarias minúsculas que conducen a la ingobernabilidad de un país, se
solucionaría con La reforma de la Ley Electoral, que en este momento no
conviene a los socialistas, pero que es deseada por una mayoría de españoles
que piensan con la cabeza.
Y de las noticias tristes a las gozosas, Por primera
vez en la historia, la selección femenina de fútbol se ha proclamado campeona
del mundo. Gran noticia y excelente manera de reivindicar la tan deseada
igualdad de géneros. Contra pronóstico, superando palos en las ruedas, nuestras
representantes han conseguido llegar a lo más alto en tan popular deporte.
¡Enhorabuena! A la que no puedo felicitar es a la flamante Presidenta del
Congreso de los Diputados, Francina Armengol, que elogiando a las triunfadoras,
ha dicho: “Esto es un gran ejemplo para los niños y las niñas, para los mayores
y las MAYORAS…”. A la tercera Autoridad del Estado, antes de introducir en el
Congreso algunas de las Lenguas parlantes de España, no le vendría mal unas
clasecitas de español, idioma en el que flojea. ¡Qué vergüenza!
Siento no poder felicitar tampoco, a Eva Amaral,
excelente cantante, pero un tanto desviadita en su forma de reivindicar la
libertad de las mujeres. Enseñar las tetas en un escenario está fuera de lugar.
Digo tetas y no pechos, porque estos son los que tienen las madres para
amamantar a su prole y solo los muestran cuando tienen que hacerse una revisión
ginecológica o en la intimidad del dormitorio. Tetas tienen las hembras de los
mamíferos y las enseñan públicamente por ser precisamente eso: animales.
Las auto proclamadas feministas, tampoco dicen nada
sobre un bochornos anuncio de una maquinilla de depilar zonas íntimas femeninas,
en el que a la vagina se la llama papaya
o kiwi, lo que me parece, además de una horterada de mal gusto, una forma
denigrante de nombrar esta parte de los órganos genitales de las mujeres.
Luego estas mismas feministas se lamentan del
machismo imperante en nuestra sociedad por piropear a una mujer. A esta doble
vara de medir, nos están acostumbrando las próceres del Ministerio de Igualdad
de nuestra patria.
Deseando que pasen rápidamente estas olas de calor y
con ellas se vaya el mal rollo del aspirante Sánchez, te deseo lo mejor.
Abrazos, amigo invisible.