domingo, 22 de mayo de 2016

ANTONIO COLINAS

Este prestigioso poeta, ha sido recientemente galardonado con el XXV Premio Reina Sofía de poesía Iberoamericana que concede el patrimonio Nacional y la Universidad de Salamanca, en reconocimiento al conjunto de la obra de un autor vivo que haya acrecentado el patrimonio cultural común de España y Latinoamérica.
Además de la dotación económica (42.100 euros), forma parte del premio, la edición de un poemario antológico del galardonado, así como unas jornadas académicas destinas a glosar la obra del premiado.
Colina (La Bañeza, 1946), suma este galardón a otros numerosos premios recibidos entre los que destacan: Premio Nacional de Literatura por Poesía (1982), Premio Castilla y León de las Letras (1998), Premio Nacional de Traducción (2005),  X Premio de la Crítica de Castilla y León (2012), etc.
Este poeta, novelista, ensayista, traductor y periodista, que se considera seguidor de Vicente Aleixandre y María Zambrano, se le suele incluir en el grupo de los Novísimos, aunque ha seguido un camino personal alejado de los excesos vanguardistas de éstos. Es uno de los poetas españoles que cultiva el verso alejandrino. Poeta de la estética y de la meditación, su poesía se crea con un halo místico que le anexiona con el pasado.
Ha publicado poesía, novela, ensayo, menorías, etc. siendo en el apartado poético en donde su aportación es más reconocida.

Doy mi más cordial enhorabuena a este leonés por su merecido premio, a la vez que, a modo de homenaje, publico uno de sus poemas.

El Camino Cegado Por El Bosque

Créeme, no es piedad lo que siento por ti,
ahora que estoy lejos, sino un recuerdo herido.
Por ti y por el camino cegado por el bosque
que no pude seguir aquella noche joven,
perfumada y abierta como el cuerpo de un pino.
No es piedad, sino una sensación de fracaso,
de suave y entrañable dolor que nunca cesa.
Fuiste buena conmigo en mis días de entonces:
me diste cuanto soy, este veneno dulce
que me impulsa a luchar contra el mar, contra el tiempo
y contra el mismo amor de los que bien me quieren.
No es piedad, aún te busco en la noche perfecta,
deseoso, sediento de tus colores ácidos,
de tus estrellas frías, de tus ramas y ríos
helados tras los cielos del más hermoso invierno.
Te lo digo dolido y con los ojos húmedos,
aunque la mente esté segura, serenada:
no te pude tener más cerca, pues mis labios
llegaron a rozar tus nieves, tu horizonte.
No es piedad, créeme; sólo sé que una tarde
avanzada, profunda, descendí de aquel monte
puro y purificado como un fuego de junio.
Creí volver a ti definitivamente
y me encontré el camino cegado por el bosque.


jueves, 19 de mayo de 2016

UN CUENTO EN LOS ÁNGELES

Ya se encuentra a la venta, la primera novela de la joven escritora Marisa Garcés Menduiña, titulada: "Un cuento en Los Ángeles"
Para conocer  a la autora y la síntesis de la trama, reproduzco, literalmente, la contraportada:

Marisa Garcés (Ávila), recién graduada en Psicología, nos ofrece su primera novela, una historia de amor e intriga escrita en un estilo ágil, casi cinematográfico, que apenas da un respiro al autor.
Emma deja su pequeño pueblo para mudarse a Los Ángeles. Está feliz por vivir junto a su tía y sus primas en una ciudad llena de oportunidades.
Pero pronto descubre que la realidad es muy distinta de lo que ella esperaba.
Hay una razón por las que las cosas ocurren de una determinada manera: el ímpetu del amor más apasionado no se puede detener; si algo se interpone en su camino, las fuerzas del Universo se alinearán para que todo resulte tal y como se ha escrito.
La de Emma, la protagonista, es una historia de amor actual que conduce al lector desde los ambientes más selectos de Los Ángeles hasta los sótanos más oscuros del alma humana, cegada por la ambición.
A veces, el cuento...— o la pesadilla de la Cenicienta— se vuelve real. Demasiado real.

La novela, editada por GALEONBOOKS, una de las editoriales emergentes más importantes de Castilla y León, será presentada en  Valladolid, en fechas próximas. Del desarrollo de tal acontecimiento prometo dar cumplida información, así como de la impresión literaria que la obra me ha producido.

domingo, 8 de mayo de 2016

PASAJES DE "CÉCILE. AMORÍOS Y MELANCOLÍAS..."  (25)

CAPÍTULO IV
La Compasión

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La mañana había sido fría, pero la niebla se despejó por la tarde, luciendo un sol que, más que calentar, alegraba los corazones. El mío rebosaba de alegría y estaba deseoso de hacer partícipe de mi felicidad a Daniel, que tanto había tenido que ver en el feliz reencuentro con Petra. Me acerqué a su casa y, tras llamar en el portal, subí las escaleras de dos en dos hasta alcanzar el tercer piso. Una voz delicada que brotaba de un rostro angelical, en donde brillaban unos impresionantes ojos azules, me dijo con acento francés:
―Pasa y espera un momento. Mi hermano vendrá enseguida.
Jadeante aún, recibí el abrazo de Daniel cuando le referí el éxito de la operación “Petra”.
―Esto hay que celebrarlo. ¡Cécile! ―gritó―. Di a mamá que me voy con Álvaro y que volveré para la cena.
 Bajamos las escaleras a toda velocidad, saltando tres o cuatro escalones cuando éstos eran los últimos, antes de los rellanos. Las maderas crujían por el impacto, fundiéndose el ruido con el de nuestras carcajadas. En el portal no pude por menos de alegrarme de que esa finca no tuviera por portera a Domi, que jamás hubiera consentido tal escándalo. Ya en la calle, Daniel daba pequeños saltitos de alegría. Parecía que la llegada de Petra le hubiera alegrado casi tanto como a mí.
―Ven ―me dijo―, vamos a celebrarlo. Los mejores churros se fríen en la Plaza del Poniente.
Sentados en un banco del parque, comimos o más bien devoramos una docena de riquísimos churros recién hechos, que compensaron en parte el frío que notábamos, pese a nuestros abrigos.
―¿Te das cuenta cómo con perseverancia y buscando el bien de los demás, se puede conseguir todo?

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jueves, 5 de mayo de 2016

PASAJES DE "LAS LAMENTACIONES DE MI PRIMO JEREMÍAS"  (25)

CAPÍTULO I
El Viaje

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Apenas se detuvo el tren, mi padre se apeó, saltando desde la escalerilla con gran ligereza. Ya en suelo firme, fue colocando sobre el andén las maletas y bultos que le suministraba la tata desde la plataforma; cogió al vuelo a mi hermano y ayudó caballerosamente a que las tres mujeres descendieran, dándoles la mano mientras éstas, por precaución, aseguraban el descenso, asiendo con firmeza el agarrador metálico del vagón. Para solventar la última dificultad, tuvo incluso que elevar una pierna hasta el primer escalón y suavizar así el aterrizaje de los noventa kilos de la tata. Yo bajé el último, porque mi misión era comprobar que se habían descargado los siete bultos, ¡siete!, que componían nuestro equipaje. La misión de Tinín, que actuaba de avanzadilla, era otra: por indicación de mi padre, debía lanzarse sobre el primer banco que encontrara vacío, tumbarse en señal de posesión y esperar a que llegáramos los demás. Actuó el crío diligentemente, escogiendo el más cercano a la salida, que por pura casualidad estaba situado debajo del reloj que, «cosas mías», sobresalía de la fachada como el ojo de un cíclope. En cuestión de segundos, la mitad del banco se revistió pulcramente con un mantel cuadriculado en tonos azules y pasó a hacer las veces de mesa-comedor; escenario más que digno para depositar la ingente comida y utensilios que salieron precipitadamente de una primorosa cesta de mimbre cerrada con dos tapas.

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domingo, 24 de abril de 2016



DÍA DEL LIBRO

Como viene siendo habitual, libreros y lectores se dieron cita ayer, 23 de abril, bajo el sotechado de la Plaza de España de Valladolid, para conmemorar el Día del Libro. El hecho de que coincida con la Fiesta de nuestra Comunidad, Castilla y León, y que además este año fuera sábado, hizo que la afluencia de público resultara mayor que en ocasiones anteriores. El Gremio de Libreros, se hizo cargo de la organización, que resultó efectiva al ofrecer un descuento del 10% en las compres, amén de endulzar a los asistentes con productos típicos de la tierra y de regalar plantones, con el claro objetivo de concienciar a la población de la urgente necesidad de restaurar nuestro maltrecho planeta.


Literatura y Ecología se unieron así en un simbólico abrazo que alcanzó a cuantos visitamos este mercadillo, "aperitivo" de la Feria del Libro, a celebrar en Junio en un nuevo escenario y con el aliciente de haberse incorporado a su organización, el Gremio de Libreros y Editores. Seguramente desde este mismo blog, tendré ocasión de escribir mis impresiones sobre este acontecimiento, una vez se haya producido el evento.

Las chaparradas ocasionales, no consiguieron disminuir el número de curiosos y lectores, que tuvieron la oportunidad de ver firmados sus ejemplares por escritores de reconocida solvencia. En definitiva, un gran día cultural, resultado de una excelente organización ¡Enhorabuena!

jueves, 21 de abril de 2016

IV CENTARIO DE LA MUERTE DE MIGUEL DE CERVANTES

Próxima la fecha de cumplirse el IV Centenario de la muerte del más insigne de los escritores españoles, quiero unirme a todos los Actos y Celebraciones que a lo largo del año vienen aconteciendo, publicando uno de sus Ovillejos, en el que se pone de manifiesto el ingenio, la agudeza y el correcto empleo del lenguaje, en una composición poética, nada fácil de construir.


¿Quién menoscaba mis bienes?
¡Desdenes!
Y ¿quién aumenta mis duelos?
¡Los celos!
Y ¿quién prueba mi paciencia?
¡Ausencia!

De este modo en mi dolencia
ningún remedio se alcanza,
pues me matan la esperanza,
desdenes, celos y ausencia.

¿Quién me causa este dolor?
¡Amor!
Y ¿quién mi gloria repuna?
¡Fortuna!
Y ¿quién consiente mi duelo?
¡El cielo!

De este modo yo recelo
morir deste mal extraño,
pues se aúnan en mi daño
amor, fortuna y el cielo.

¿Quién mejorará mi suerte?
¡La muerte!
Y el bien de amor, ¿quién le alcanza?
¡Mudanza!
Y sus males, ¿quién los cura?
¡Locura!

Dese modo no es cordura
querer curar la pasión,
cuando los remedios son
muerte, mudanza y locura.

domingo, 17 de abril de 2016

CINCO ESQUINAS

Es bien sabido, que las capacidades humanas son limitadas. Si en el aspecto físico, nuestro declive comienza en la edad madura y se agudiza con el paso de los años, en el plano intelectual, el poder creativo puede seguir una curva ascendente hasta edad avanzada, sobrepasada la cual, el progreso es prácticamente nulo, hasta que el deterioro de las facultades resulta evidente. Esto viene a cuento, porque, según mi opinión, el autor de "Cinco Esquinas", Mario Vargas Llosa, parece haber alcanzado el punto de inflexión. Sus relatos han perdido frescura narrativa y sobre todo la originalidad de obras tan consistentes como "La ciudad y los perros" o "los cachorros", sin olvidarnos de la divertida "Pantaleón y las visitadores", que, aunque de menor calado, es un buen relato sobre la cultura popular peruana.
Puede, que la ya fallecida Carmen Balcells, (su agente literaria), aprovechando el boom informativo del affaire amoroso del autor, pensara que esta obra alcanzaría una difusión extraordinaria, por el mero hecho de esta circunstancia, cosa que al parecer, no está sucediendo, como ocurría en anteriores publicaciones.
En "Cinco esquinas " se narra la corrupción existente en Perú, en los últimos años del Mandato Presidencial de Alberto Fujimori y de su mano derecha, Vladimiro Montesinos "El Doctor", personaje siniestro capaz de poner cierta prensa amarilla a su servicio con el fin de eliminar opositores. Así, consigue que se publiquen fotos de una orgía en la que se ve envuelto el potentado Enrique Cárdenas. No falta en el guión la detallada relación lésbica entre la mujer de Cárdenas y su mejor amiga, con el débil pretexto de tener que pasar una noche juntas, debido al toque de queda decretado por el Gobierno ante la extrema violencia de "Sendero Luminoso". Un recitador de poemas y el mensaje de que al final "los buenos" no lo son tanto y de que "los malos" parecen en cierta manera regenerarse, completan el panorama de lo que el autor pretende mostrarnos.

En "Cinco esquinas", Vargas Llosa, es capaz de alternar varias narraciones con su maestría habitual, haciendo que la lectura resulte fácil, aunque nada original, puesto que los recursos estilísticos empleados, son los mismos de otras novelas. Resultado: una obra menor, que seguramente se venderá bien, porque el nombre del autor y sus continúas apariciones en la prensa del corazón, son factores muy favorables para que esto suceda.

jueves, 14 de abril de 2016

UN TORO NOBLE

"Ceniciento", era un toro astifino, berrendo en negro, cuya estampa,  difuminada por el paso del tiempo, jamás olvidaré. Formaba parte de una vacada que pastaba en una dehesa salmantina, hermosa como pocas, en donde encinas, robles y alcornoques sobresalían sobre un terreno un tanto ondulado, tapizado por un hermoso pastizal.
En aquellas lejanas mañanas de mi juventud, "Ceniciento", era el morlaco preferido por mi inseparable amigo, "el perilla", para probar su destreza con el capote. El chaval soñaba con ser algún día figura del toreo y me pedía que le acompañara para darle confianza. En bicicleta, casi al amanecer, recorríamos unos cuantos kilómetros, hasta acceder a la finca en donde "el perilla", valiéndose de ser sobrino de Paco, el cachicán, tenía franca la entrada. El tío, cada mañana, nos señalaba en donde se encontraba el ganado, si bien, no dejaba de recomendarnos, que : "si veis el coche del señorito, tiráis los trastos y decís que habéis venido a ver las vacas".
La confianza con la que aquel hombre dejaba entrenar a su pariente, se basaba en que la ganadería no era de toros bravos, aunque alguna ascendencia de bravura debían tener, porque cuando se les citaba con un trapo rojo, hacían mención de ir a por el engaño.
Un día en el que observaba desde una prudencial distancia, como "el perilla" se esforzaba en que "Ceniciento" le embistiera, el animal, seguramente acosado, se arrancó inopinadamente  hacía mi, que, en mi alocada huída, caí al suelo trompicado, quedando panza arriba deslumbrado por el sol mañanero; sol que se ocultó fugazmente, cuando una cabeza negra y enorme, se interpuso en la trayectoria de sus rayos. Aquel instante pudo resultar trágico, sin embargo, el noble animal, deslizó su pala izquierda por mi pecho y se alejó con la misma celeridad con la que se me había acercado.
Rota la camisa por el varetazo, ese mismo día concluyeron mis acompañamientos al "perilla". El rasguño del pecho se curó en poco tiempo, aunque tardé mucho más en recuperarme del susto y de poder olvidar aquella mirada de astado noble.
"El perilla", creo que anduvo alguna vez más trasteando con el morlaco, hasta que éste, fue llevado al matadero. Al enterarme, estuve una temporada alimentándome de fruta y de pescado..


jueves, 7 de abril de 2016


24ª  FERIA DEL LIBRO ANTIGUO Y DE OCASIÓN

Desde el pasado 18 de marzo y hasta el próximo 10 de abril, está teniendo lugar en Valladolid, la 24ª Feria del Libro Antiguo y de Ocasión. El evento, organizado por ALVACAL                     ( Asociación de Libreros de Viejo y Antiguo de Castilla y León), está dedicado, en esta ocasión, a la literatura infantil y los títeres y rinde homenaje al primer parque temático infantil de España, que es el parque del Poniente, ubicado en nuestra ciudad.

Veinte librerías, de las que trece pertenecen a Castilla y León y el resto a distintas ciudades españolas, concurren a esta Feria instalada en el Paseo Central del Campo Grande. Paralelamente  a las transacciones propias de este tipo de Muestras, se desarrolla en una Carpa, de dimensiones apropiadas, un extenso Programa de Actividades como son: Simposios, Teatro de Títeres, Lectura y representación de Cuentos, Proyección de cortometrajes, Talleres para niños, etc. que hacen la delicia de los más pequeños, a la vez que les animan a considerar la lectura de Cuentos como una actividad sumamente formativa.


Por mi parte, debo añadir, que he quedado gratamente sorprendido por la colocación de las casetas y por la amplitud de la Carpa Central, que han hecho que, en esta edición, la Feria se puede visitar con mayor comodidad habiendo adquirido una mayor prestancia.

domingo, 20 de marzo de 2016

PASAJES DE “LAS LAMENTACIONES DE MI PRIMO JEREMÍAS…”(24)

PRÓLOGO  DE  JOAQUÍN  DÍAZ


Quienes vivimos en este siglo XXI, tan complejo como cambiante, solemos considerar las costumbres o las tradiciones como reliquias de un pasado que sólo nos atañe en la medida en que somos capaces de identificar sus resultados con la vida de quienes nos precedieron. Hemos roto en apariencia el vínculo vital con los individuos que hicieron la historia más reciente y nos hemos convertido en espectadores de todo, más pendientes de lo que pasa en las pantallas de los diferentes artefactos que de nuestra propia existencia.
Por eso y muchas cosas más, me parece muy interesante este libro que prologo. Su autor, Carlos Malillos, describe con maestría y desenfado una situación del pasado reciente de nuestro país, que se desarrolla en unos pocos días, y que pese a parecer predecible, llega a sorprendernos y emocionarnos. Me refiero a un antiquísimo " rito de paso", es decir, a ese momento mágico, ancestral, en el que la vida de uno o varios individuos de una comunidad se movía hacia adelante, rompiendo con un pasado rutinario y estableciendo nuevas pautas de comportamiento alentadas por el misterio y la incertidumbre. Carlos, entre la fabulación y la autobiografía, da fe por boca de Álvaro, protagonista y narrador de la novela, de las vicisitudes que a él, en el umbral entre la infancia y la juventud, le acontecen en un pueblo zamorano, adonde ha ido a pasar unos días de vacaciones junto a su familia, desde Valladolid.
Esas vacaciones le sirven al autor para transcribir sentimientos, personajes, situaciones, hábitos, vicios y virtudes de un periodo de la postguerra que recordamos perfectamente quienes tenemos una cierta edad.
Lo importante es ese "rito de paso" en que Álvaro se adentra inconscientemente en un mundo nuevo y desconocido, cuyas normas se grabarán a fuego en su conciencia para siempre. Para ello deberá salir, previamente, de su mundo natural: la ciudad de Valladolid, y exponerse a los peligros de un ámbito siempre hostil: el rural, al que vienen a añadirse los peligros de haberse alejado, como el héroe de los cuentos, de su casa, protectora y segura.
Y como padrino de esta ceremonia está su primo Jeremías, pariente tan lejano en el árbol genealógico, como cercano en el entorno vacacional. Jeremías apadrina a Álvaro, adoctrinándole sobre la violencia que regirá sus relaciones con los demás, recomendándole determinados comportamientos en sus escarceos con el sexo femenino, mostrándole las habilidades que le darán un control sobre la naturaleza y sus misterios.
A cambio, Jeremías le pedirá a Álvaro que sea su confidente en todas aquellas cuestiones que, fuera de su comprensión y condicionadas por un destino adverso, se convierten en motivo de queja con­tra esa mano invisible que repartió equivocadamente los dones y las riquezas. Las lamentaciones de Jeremías, ese primo rural del protagonista, se transforman así en un leit motiv, en unas endechas por la devastación del templo propio y por el dolor de una vida sin futuro que recorren todo el texto, excusa perfecta para el título del libro.
La exquisita habilidad con que el autor maneja la relatividad de lo sagrado: el Alzamiento Nacional, la Gloria celestial prometida por don Matías, el párroco, el rostro artísticamente humano de la Virgen de la Soledad, el brazo incorrupto de Santa Teresa… dejan al lector una sensación de comodidad y de distancia que le acompañará a lo largo de todos los capítulos en que se dividen aquellas vacaciones de 1952, que tanto marcaron a Álvaro: el viaje, el pueblo, la casa del abuelo, la fiesta...
El autor, con maestría, nos hace partícipes y comensales de la mesa familiar, de las celebraciones vecinales, de la Misa y las procesiones patronales, de los preparativos rituales de la Fiesta, del respeto por las normas consuetudinarias, etc. Otros ceremoniales encubiertos, como el desprecio ritual a los neófitos, o hacia quienes no pertenecieran a la fraternidad iniciática, el uso de palabras con un sentido crítico, el bautizo de los miembros de la comunidad con el nombre que en verdad los pudiera definir, o sea, el mote correspondiente, la adscripción de Álvaro a la hermandad de cazadores de ranas, tras una ceremonia tan engañosa como indispensable, convierten la obra de Carlos Malillos en un manual de antropología cuya principal finalidad viene a ser el recuerdo. Revivir para recordar y recordar para revivir.
No obstante, a pesar de mi tendencia ―quizá por deformación profesional― a descubrir hasta en los sucesos más elementales complicados procesos rituales que tratan de conectar al individuo actual con sus antepasados inmediatos, el texto de Carlos es sobre todo un relato divertido y desenfadado.
D. Joaquín Díaz



jueves, 17 de marzo de 2016

PASAJES DE "CÉCILE. AMORÍOS Y MELANCOLÍAS..." (24)
 CAPÍTULO IV
La Compasión

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Cuando el taxi se paró frente al portal de nuestra casa, ya estaba Domi, la portera, haciendo como que barría el suelo, para fisgar a la nueva inquilina, de cuya hora de llegada ya tenía noticia porque, no en balde, tenía a gala decir que “sabía los acontecimientos, antes de que ocurrieran”, aunque algunos vecinos echaran por tierra sus facultades premonitorias al sorprenderla varias veces con la oreja pegada a la puerta del piso del que se percibía alguna conversación.
Con la angustia reflejada en el rostro y agarrada a mi madre, subió Petra en el ascensor, recitando una plegaria “por si las cuerdas de este cacharro se rompen”. Y cuando por fin tata Lola nos franqueó la puerta, se fundió con ella en un abrazo.
―¡Madre del Amor Hermoso! ¡Qué bien te conservas! Se ve que aquí no te matan de hambre, como mi cuñada “la diabla” ―luego se revolvió como una lagartija para preguntar por el que creía “su salvador”―: ¿Y el señorito Álvaro? ¿Dónde está ese santo?
Las respuestas a sus preguntas fueron atendidas de inmediato. Como si su invocación hubiera sido escuchada en las Esferas Celestiales, casi al momento apareció en el salón mi padre, con el rostro circunspecto. Se frotaba lentamente las manos a la altura del pecho, en una clara maniobra para que Petra, que hizo ademán de abrazarle, se contuviera.
―¡Ay Señorito, qué bueno que es usted! Si no hubiese mandado que viniera, en dos meses no tendría ni una onza de carne pegada a los huesos.
Mi padre, con aires de Redentor, abriendo y cerrando comedidamente los brazos, como un predicador, casi le soltó el mismo discurso por el que me reprobó, días atrás:
―Petra, Petra. Si los que somos verdaderos cristianos no nos acordamos de los que pasan necesidades, ¿con qué méritos vamos a pedir al Creador que nos proteja en salud y hacienda? En nuestra casa recuperarás las carnes perdidas porque alimento no te ha de faltar, y en cuanto al trato, serás una más de la familia en agradecimiento al tiempo que estuviste dedicada al cuidado del abuelo Tino.
 Al escucharle, mi madre me miró y se sonrió. Como Petra no cesaba de llorar y sus palabras de agradecimiento eran berridos que no se entendían, cogiéndola del brazo, le dijo con dulzura:
―Ahora no es tiempo de lloros, sino de alegrías. Voy a enseñarte el cuarto que te hemos preparado para que dejes tus cosas. Está junto al de tata Lola, pero a diferencia de aquél, sin ser tan amplio, está mejor situado, porque tiene la ventaja de estar comunicado con la cocina.
Cuando constató el calorcillo de la habitación y la amplitud de la cama y del armario empotrado, no pudo por menos de exclamar:
―¡Un palacio! ¡Esto es un palacio! Y no el cuchitril en donde me tenía encerrada “la diabla”. ¡Que se joda! ―dijo, pateando el suelo―. Seguro que cuando llegue la noticia al pueblo, ni ella ni nadie se va a creer que a mis años vivo como una reina.
Siguiendo sus costumbres y como estaba fatigada por el viaje, a las seis de la tarde tomó un vaso de leche y se fue a la cama. Mi madre comprobó poco después que dormía plácidamente.
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domingo, 13 de marzo de 2016

HISTORIA DE UN CANALLA

Estoy convencido: la sexta novela de Julia Navarro, será un completo éxito de ventas. El nombre de la autora y la campaña de marketing con que las grandes editoriales lanzan sus novedades, hacen que un tomo voluminoso, sea, casi siempre, el socorrido obsequio al que recurre gente poco experta en temas literarios, para homenajear a familiares o amigos cumpleañeros.

El argumento se basa en la narración en primera persona, de la historia de un hombre sin escrúpulos, Thomas Spencer, el cual, aquejado de una grave dolencia, que le advierte de su próximo su final, revisa su nefasta actuación como magnate de la comunicación, en el entramado político y financiero de Nueva York. Para llegar a la desahogada situación económica de la que goza, nuestro protagonista no ha dudado en recurrir a los más bajos y deleznables recursos, imprescindibles para alimentar su enfermiza obsesión por  el triunfo. ¿Qué hubiera ocurrido si en determinadas circunstancias, su forma de proceder no hubiese sido la misma?—Se pregunta Spencer— y la respuesta, contra la lógica que cabria esperar de un hombre abocado a dejar este mundo, es una falta de arrepentimiento total y una autojustificacion  de su conducta pasada.

La autora desarrolla en la acción de la novela dos temas de rabiosa actualidad: la interconexión  de intereses corruptos existentes entre el mundo de la comunicación y de la política, y el maltrato físico y psicológico hacia las mujeres. Quizás haya pretendido con tales argumentos, obtener el interés lector y el éxito de la  publicación. Ambos temas son tratados de forma extensa, aunque un tanto reiterada. Y es que, 864 páginas, son muchas páginas en las que, por muy malo que sea el personaje central, no hay más remedio que repetir canalladas e introducir personajes femeninos que poco aportan al mensaje que se quiere hacer llegar a los lectores, como no sea el distinto comportamiento con las que cada una de ellas, responde a este ser misógino, egocéntrico y nada escrupuloso.
El hecho de que la autora haya querido introducirse en la piel de un personaje masculino, hace que, en ocasiones, el relato carezca de la credibilidad necesaria, pues es sabido que mujeres y hombres respondemos a esquemas psicológicos diferentes. Por otra parte, al estar escrito en primera persona, la autora incurre en el error de suponer que el malvado Spencer, es capaz de saber lo que otros 
personajes están pensando.

En definitiva, una novela que gustará a los seguidores de Julia Navarro, que ha demostrado ser una experta narradora, pero que se le caerá de las manos a más de uno, harto de leer, varias veces repetidas, las repugnantes villanías de este grandísimo canalla.


jueves, 3 de marzo de 2016

UNA INVESTIDURA,  LINGÜISTICAMENTE,  FALLIDA

Durante el día de ayer, he seguido ante el televisor, buena parte de la sesión de investidura, interesado en escuchar las razones esgrimidas por los representantes de los distintos Partidos políticos en un tema tan crucial para nuestro país, cual es la designación del futuro Presidente del Gobierno de la Nación.
Me reservo la opinión que me mereció cada uno, pues mi blog pretende ser fundamentalmente literario. Tampoco citaré nombre alguno de orador, atendiendo al viejo refrán: "Se dice el pecado, pero no el pecador" y, también, porque no quiero que ninguno de ustedes se sienta ofendido. Sí digo, que varios de los oradores intervinientes incurrieron, algunos machaconamente, en un mal uso del empleo del plural: "Ciudadanos y ciudadanas" "Españoles y españolas" " Diputados y diputadas" "Aquellos jóvenes y aquellas jóvenes" etc. etc. son un pequeño muestrario de "muletillas" que tuvimos que escuchar por boca de nuestros representantes. Si su nivel en otras áreas de las Ciencias, la Economía o el Derecho es semejante a su conocimiento del idioma castellano ¡Estamos apañados!
A título informativo reproduzco, lo que al respecto, nos dice el Diccionario panhispánico de dudas de la Real Academia Española:

Uso del masculino en referencia a seres de ambos sexos

2.1. En los sustantivos que designan seres animados, el masculino gramatical no solo se emplea para referirse a los individuos de sexo masculino, sino también para designar la clase, esto es, a todos los individuos de la especie, sin distinción de sexos: El hombre es el único animal racional; El gato es un buen animal de compañía. Consecuentemente, los nombres apelativos masculinos, cuando se emplean en plural, pueden incluir en su designación a seres de uno y otro sexo: Los hombres prehistóricos se vestían con pieles de animales; En mi barrio hay muchos gatos (de la referencia no quedan excluidas ni las mujeres prehistóricas ni las gatas). Así, con la expresión los alumnos podemos referirnos a un colectivo formado exclusivamente por alumnos varones, pero también a un colectivo mixto, formado por chicos y chicas. A pesar de ello, en los últimos tiempos, por razones de corrección política, que no de corrección lingüística, se está extendiendo la costumbre de hacer explícita en estos casos la alusión a ambos sexos: «Decidió luchar ella, y ayudar a sus compañeros y compañeras» (Excélsior [Méx.] 5.9.96). Se olvida que en la lengua está prevista la posibilidad de referirse a colectivos mixtos a través del género gramatical masculino, posibilidad en la que no debe verse intención discriminatoria alguna, sino la aplicación de la ley lingüística de la economía expresiva; así pues, en el ejemplo citado pudo —y debió— decirse, simplemente, ayudar a sus compañeros. Solo cuando la oposición de sexos es un factor relevante en el contexto, es necesaria la presencia explícita de ambos géneros: La proporción de alumnos y alumnas en las aulas se ha ido invirtiendo progresivamente; En las actividades deportivas deberán participar por igual alumnos y alumnas. Por otra parte, el afán por evitar esa supuesta discriminación lingüística, unido al deseo de mitigar la pesadez en la expresión provocada por tales repeticiones, ha suscitado la creación de soluciones artificiosas que contravienen las normas de la gramática: http://lema.rae.es/dpd/img/bolaspa.gif.pagespeed.ce.b2UULyyXBr.giflas y los ciudadanos

jueves, 25 de febrero de 2016



ENCUENTRO EN LEÓN

Tal y como estaba previsto, el martes 23, visité el Colegio Maristas Champagnat de León. Hacía tiempo que la charla sobre mi novela: "Cécile. Amoríos y melancolías de un joven poeta", había sido programada con esmero por la profesora Dª Camino Salvador, excelente docente y mejor persona, cuya preocupación por la  buena formación literaria de sus alumnos, es encomiable.

El Acto resultó entretenido y provechoso, gracias a la actitud respetuosa y atenta del alumnado. Durante casi dos horas, disfruté exponiendo las razones que me llevaron a escribir una obra que intenta despertar en los jóvenes lectores, la afición por la poesía y por la música clásica. En el audiovisual con el que amenicé la charla, abundaron los ejemplos poéticos e insinuantes audiciones musicales.

El coloquio que  se desarrolló a continuación, puso brillante colofón a esta entrañable visita. Después de firmar ejemplares di por concluida mi estancia en tan espléndido Colegio del que conservaré por siempre su entrañable acogida, junto a un grabado de la catedral de León que recibí como inmerecido obsequio, por parte de la Dirección del Centro.

Por la tarde, de 6 a 8, estuve en la librería PASTOR, firmando ejemplares de mis novelas, en donde recibí la vista de cuantos leoneses quisieron acercarse a saludarme. Mi agradecimiento a todos ellos por su gentileza, así como a la Dirección y empleados de tan emblemática librería, por el excelente trato y la disponibilidad dispensada.


En suma, una feliz y provechosa jornada. ¡Gracias, León!

domingo, 21 de febrero de 2016


DESTINO: LEÓN

Este Blog que actúa como vocero de mis inquietudes literarias, en múltiples facetas que abarcan desde la primicia poética a la crítica novelista, quiere hoy convertirse en el feliz anunciador de la visita que el martes, 23 de febrero, realizaré a la ciudad de León.

No es éste, lugar adecuado para describir la belleza de cuantos monumentos jalonan con su belleza esta ciudad, pero sí quiero resaltar que León atesora, además de su riqueza arquitectónica, de la que es muestra destacada la Catedral, un ámbito cultural muy importante, en donde el Colegio Maristas Champagnat realiza una labor digna de resaltar, celebrando, año tras año, el DIA de las LETRAS LEONESAS, ya en su XXX edición. Y como quiera que su labor  de difusión literaria no se ciñe únicamente a escritores leoneses, es por lo que tengo el privilegio de haber sido invitado a exponer en sus instalaciones, mi última novela. "Cécile. Amoriós y melancolías de un joven poeta", cuya lectura ya han realizado alumnos adolescentes que cursan sus estudios en dicho Centro.

Agradezco, sinceramente, esta atención y espero que la charla, junto con el audiovisual que proyectaré sobre mi novela no les defraude.

Por la tarde, de 18,00 a 20,00 h., tendré el privilegio de reunirme en la librería PASTOR, sita en la Plaza de Sto. Domingo,  con amigos, conocidos y cuantas personas  quieran acercarse. Allí os espero y firmaré, si es vuestro deseo, ejemplares de mis dos novelas.

De estos acontecimientos, os tendré informados en sucesivas entradas.

jueves, 11 de febrero de 2016

PASAJES DE "LAS LAMENTACIONES DE MI PRIMO JEREMÍAS" (23)

CAPÍTULO I
El Viaje
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Y es que, en efecto, mi madre era, en los momentos difíciles, nuestro paño de lágrimas, pero sobre todo poseía una gran virtud: «escuchaba». A cada uno le dedicaba el tiempo necesario. Margarita ―¡la muy pesada!― estaba casi siempre pegada a ella; le cuchicheaba al oído mil y una confidencias, seguramente relacionadas con su estrenada pubertad, (digo esto, porque a veces, haciéndome el distraído, escuchaba: «…Margarita, no debes comportarte así, con tus catorce años, ya eres una señorita») y jamás, por muy cargante que estuviera, la apartaba de su lado. Con mi hermano Tinín jugaba cuanto fuera preciso, al tiempo que reía sus «gracias», mientras le cubría de besos. Y conmigo… bueno, me da un poco de vergüenza decirlo, pero se ganó mi confianza desde el momento que le confesé estar enamorado de Cristina, la amiga íntima de Margarita y al oír la noticia, no se rió de mí, al contrario, con gesto grave, se me acercó, susurrándome en tono confidencial: «Pórtate como un caballero; Cristina es una gran chica y tú debes ser digno de ella». Esta respuesta confirmaba, de manera inequívoca, lo que desde hacía algún tiempo venía observando al ducharme: equidistante de mis tetillas, sobre la piel blanca que cubría mi esternón, afloraba una incipiente pelambrera. Efectivamente, a pesar de mi voz un tanto aflautada, a mis doce años ya era un hombre «de pelo en pecho», apto para iniciarme en galanteos amorosos. Cristina encontraría en mí el hombre de sus sueños, del que se sentiría orgullosa cuando paseáramos nuestro amor en la plazuela Santa Cruz. ¡Qué importaba la edad! ¡Qué importaban unos cuantos centímetros de menos! El amor acabaría imponiéndose, aún a pesar de que ella coqueteara con Felipe, un grandullón de quinto de bachillerato que pasaba por ser el botín más codiciado entre las féminas de las Carmelitas. ¡Qué plastón de tío!


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domingo, 7 de febrero de 2016

PASAJES DE "CÉCILE. AMORÍOS Y MELANCOLÍAS..." (23)

CAPÍTULO V
La Acogida
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En la puerta, quedamos en contactar en cuanto supiéramos el día en que llegaría Nacho, y nos saludamos intercambiando besos de despedida.
―Es una costumbre muy francesa ―intentó justificar Daniel, cuando besó a mi hermana.
―Es una costumbre que no hay que perder ―dije mientras besaba a Cécile.
―No seas malo… no seas malo ―repitió la muchacha, con gesto complaciente, antes de que su figura se perdiera escaleras abajo.
Era tal la ilusión que sentí al cerrar la puerta, que creí que una nueva resurrección se operaba dentro de mí. Recapitulando los momentos vividos, compuse este sexteto que titulé “Algo está cambiando” en referencia a la ilusión que la presencia de Cécile me proporcionaba.

ALGO ESTÁ CAMBIANDO
Por fin la oscura noche ve la aurora.
El corazón ya libre y antes preso,
quiere lanzar al aire melodías.
Revivo con pasión, hora tras hora,
el momento feliz, tu dulce beso,
que borró de mi ser melancolías.

Aquella noche pensé con todo fundamento, que el Cielo, de cuya existencia llegué a dudar, se ocultaba en algunas personas de este mundo. Y yo acababa de encontrarlo. ¡El Cielo era Cécile!
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Fotografía de Santos Pintor Galán

domingo, 31 de enero de 2016


ÁNGELA HERNÁNDEZ BENITO

Esta excelente poetisa y escritora salmantina, afincada en Valladolid desde hace más de cuatro décadas, ha recibido el pasado día 28, un merecido homenaje con motivo de su cese por jubilación como Directora de la Casa Museo de Zorrilla. Al Acto, que resultó  emotivo y sumamente entretenido, se sumaron representantes de varios colectivos que tienen como espacio multicultural la Casa del ilustre vallisoletano.

Ángela es una mujer estudiosa de la obra de Zorrilla que ha sabido dirigir sabiamente la andadura cultural del lugar donde viviera el poeta, haciendo que, en poco tiempo, pasara de frío Museo, a lugar de encuentro de múltiples colectivos potenciadores de la poesía, la narrativa, el teatro o la música.
Ganadora de numerosos premios literarios: José Rodao" "Antonio Reyes Huertas" "Relatos breves de mujer" , entre otros, así como el premio internacional "Vivendia- Villeirs", ha sido galardonada en multitud de ocasiones en reconocimiento a su labor en pro de la cultura. Ha escrito varias novelas de corte intimista, la última de las cuales, "Escribo para decirte que te odio" , que ha sido traducida a varios idiomas, toma como punto de partida la vida del escritor, Ángel Vázquez Molina.

Pese a su enorme altura literaria, Ángela destaca por su sencillez y cercanía a cuantas personas hemos tenido la suerte de conocerla y charlar con ella. Merecedora del cariño de todos nosotros, deseamos  que continúe su apasionante vida, disfrutando con la creación, más sosegada ahora, de su obra literaria.

Durante su homenaje, recibió junto a otros regalos, un libro con trabajos inéditos de sus amigos escritores, entre los que tengo la fortuna de encontrarme. Os dejo, mi aportación:

En la Casa-Museo, el viento mece
el jardín, barruntando despedida.
Dejó Ángela aquí su media vida
de la otra media, hoy es el empiece.

Hay un silencio hablado, me parece,
de poesía, en el verdor leída,
o quizás, por su  ingenio entretejida,
junto al balcón donde la parra crece.
Extrañarán los muros su figura,
la dulce voz, el juicio y el consejo
que a todos prodigaba con dulzura.

La virtud en el verso, su manejo,
quedará como ejemplo de escritura,
para mirarse en ella como espejo.