jueves, 25 de octubre de 2018

LA REFORMA
Crónicas de mi Periódico                       25 de octubre de 2018

63 SEMANA INTERNACIONAL DE CINE DE VALLADOLID

El pasado día 20, ha tenido lugar en el emblemático teatro Calderón, la inauguración de la 63 Semana Internacional de Cine (SEMINCI, no SEMINCHI como algunos pronuncian). Bárbara Lennie, leyó unas palabras del director del certamen, Javier Angulo que anunció un nuevo premio, la Espiga Verde que premia el mejor film sobre el cambio climático.

La primera Espiga de Honor de esta edición fue para el actor Matt Dillon que lo recibió de manos de José Coronado (ambos habían  protagonizado minutos antes, a su entrada sobre la alfombra verde, una interminable sucesión de "selfies" e innumerables firmas de autógrafos). También se premió al cineasta iraní en arresto domiciliario, Mohammad Rasoulof, que envió un video grabado desde su casa y prometió hacer un Skype con los espectadores de la SEMINCI que se ha vertebrado en torno a su obra.

El Jurado Internacional está compuesto en esta edición por Lucía Cedrón, Bárbara Goenaga, Inge de Leeuww, Marta Menyei. Manuel Pérez Estremera y del portugués, Miguel Gomes que lo preside y que alabó las virtudes del cine de su país, homenajeado este año.

Documentales de Bergman, secciones de Castilla y León en corto y en largo y el ciclo de la Década Prodigiosa dieron pasa al ya habitual In Memoriam, con nombres como Aznavour, Yvonne Blake, Milos Forman o Vittorio Taviani.

Esther García y Almudena Carracedo presentaron Tiempo de Historia, Punto de Encuentro y Spanish Cinema y anunciaron que el martes Geraldine Chaplin hará entrega de la Espiga de Honor a Juan Antonio Bayona: el mismo día que lo recibirán Iciar Bollaín, Eduardo Fernández y el programa Versión Española. La gala se cerró con la participación de Carlos Saura que recordó su relación con Ingmar Bergman.

Por último, el equipo técnico y artístico de "Tu hijo" salió al escenario para dar paso a la proyección de esta película con la que comenzaba la 63ª Seminci.

La gala estuvo salpicada con chistes y chascarrillos de Eva Hache que actuó como animadora entre las distintas presentaciones, con diferente grado de aceptación entre los asistentes. En la gala de clausura está prevista la presencia de Nick Nolte. Será el próximo sábado 27

Solo me queda desear una estupenda semana de cine en la que me gustaría que, alguna de las cuatro producciones españolas que se presentan en la sección oficial, obtuviera la codiciada Espiga de Oro.


jueves, 18 de octubre de 2018



PASAJES DE "CÉCILE. AMORÍOS Y MELANCOLÍAS DE UN JOVEN POETA" (50)
CAPÍTULO VI
La ilusión
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Por último, actuando mejor que una actriz dramática, Petra pasó bruscamente de la risa al llanto y concluyó reconociendo:
―¡Qué solita estoy! No me queda ni marido ni familia. Si no fuera por este santo ―dijo, señalando a mi padre, que en ese momento entraba en el primer sueño―, no sé dónde hubiera comido las castañas este año. Vamos a la cocina ―dijo a tata Lola, dando un respingo―, que buen vajillero nos espera y eso que ahora me se está poniendo un dolor, asín sobre la parte de la rabadilla, que no sé yo como acabaré el día. Como sea la “asiática” estoy amolada.
Antes de marcharse, como una buena prestidigitadora, sacó, en una hábil maniobra, un pañuelo de la manga, se lo llevó a los ojos, después a las narices y se sonó los mocos. De estar Domi en la escalera, hubiera oído el estrépito.
Cuando las tatas abandonaban el salón, mi madre suspiró aliviada, disimulando, de paso, con su gemido, el ronquido paterno.
Margarita, aprovechó la ocasión de pillar desprevenido a mi padre, para pedir lo que no estaba segura se le concediera.
―Papá, papá ―gritó, despertando a su progenitor―; Nacho y yo hemos pensado que podíamos hacer en casa un guateque de despedida. Mañana hará mucho frío para estar por la calle y si queremos ir a bailar tendríamos que hacerlo solos, y ya sabemos que eso no os parece bien...
―Por mi parte ―respondió mi padre, que acaba de entrar en el mundo real―, creo que está muy bien pensado. Tenéis mi permiso y creo que también el de tu madre. Aquí estaréis al resguardo de algunas lenguas viperinas que buscan el menor motivo para socavar el prestigio de mi linaje.
Con las bendiciones paternas conseguidas, el resto fue coser y cantar. Avisamos a nuestros amigos que, como era de esperar, se alegraron por la noticia. Yo me encargué al día siguiente de retirar las sillas y las mesitas auxiliares para improvisar una pista de baile en la que pudiéramos evolucionar con soltura, y Margarita se ocupó de la intendencia.
―Con dos docenas de “medias noches” será suficiente ―calculó―. Estos días estamos empachados con tanto dulce y tanta comida.
No dije nada para no enfadar a mi hermana, pero conociendo a Goyita, me pareció el avituallamiento un poco escaso. A Tinín le indicamos el funcionamiento del pick-up y le confirmamos en el cargo de pinchadiscos. No queríamos que el crío se sintiera marginado. También fue él el encargado de hinchar los globos y de ayudarme a decorar el salón con serpentinas y guirnaldas. El ambiente a conseguir debía ser lo más parecido al de un salón de baile y, aún a riesgo de parecer inmodestos, creo que lo conseguimos.                                                                                                                              ...................................
                             

domingo, 14 de octubre de 2018


PASAJES DE "LAS LAMENTACIONES DE MI PRIMO JEREMÍAS"(50)

CAPÍTULO III
La casa del abuelo
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Sentados en el comedor aún tuvimos que esperar unos minutos a que las tatas terminaran de acicalar al abuelo. La estancia era la mejor conservada de la mansión. Disponía de una mesa de grandes dimensiones, de un robusto aparador ochavado de tres cuerpos y de una vitrina a juego, piezas fabricadas en roble de gran calidad, que fueron adquiridas por el bisabuelo al habitar la casa. En un rincón, haciendo chaflán, dos robustas palomillas sostenían un tablero triangular, encima del cual resplandecía el altavoz de una gramola, junto a la que se apilaban varios discos de vinilo. Las paredes estaban prácticamente desnudas, a excepción de una Sagrada Cena y de un enorme calendario señalando el mes de enero, como si se quisiera indicar que en esa casa el tiempo se había detenido justo cuando falleció la abuela. Del techo pendía una lámpara de ocho brazos, que además de no guardar la equidistancia entre ellos, delataban la ausencia de bastantes colgantes de cristal. Uno de los caprichos de mi antepasado fue decorar el techo con pinturas ilustrativas de ninfas y bacantes que danzaban entre hojas de vides y mil motivos alegóricos más relacionados con la vendimia, que debió ser su obsesión cuando, después de comprar un buen numero de dehesas, decidió adquirir cualquier majuelo que se pusiera a tiro, para ser digno hijo de la comarca La Tierra del Vino, que le vio nacer. Las ninfas semidesnudas se divertían jugando en un corro que abarcaba el perímetro del techo, dejando en el centro espacio suficiente para toda una constelación de estrellas. Dada la altura de la habitación, no hubiera sido difícil imaginar que las estrellas formaban parte del mismísimo cielo, si no fuera porque aquí y allá el estuco se había desprendido, dejando al descubierto inexpresivas manchas blancas que rasgaban las estrellas y mutilaban parcialmente la belleza de las sílfides.
A eso de las dos y media apareció el abuelo en el quicio de la puerta. Los pellejos de su cuello, apenas rozaban el de la camisa, y el maniquí de su esqueleto se hundía entre las hombreras del traje gris de los domingos, que parecía dos tallas más grande, tal era la merma en carnes que el enfermo había experimentado en los últimos tiempos.
Cargando el peso del cuerpo en el bastón que empuñaba su mano izquierda, a duras penas levantó el brazo derecho y, con voz entrecortada, discursó a modo de saludo:
―Señores: ¡esto es lo que hay! ¡Constantino González, quién te ha visto y quién te ve! ―hizo una pausa. Con la salud que tenía hace unos años ¿quién me iba a decir a mí que acabaría siendo un hombre agoterado, a punto de derribo?
―Tino, no se fatigue y siéntese a comer ―dijo mi madre―. Lo que le conviene ahora es reponer fuerzas. La familia estamos aquí para ayudarle. Comiendo cosas de gusto recobrará el apetito y en poco tiempo se encontrará mejor.
―Gracias, hija, pero si comiera algo, ¡no iríamos mal! Lo jodido es que junto a la Macrina se me han ido también las ganas de comer y eso que la Petra se esfuerza en hacerme buenos guisos, pero, apenas pruebo bocado, la comida me da en rostro y si acaso le cojo afición al gallo en pepitoria, al poco rato me vienen las ganas y tengo que orinar; no acabo el goteo y de seguida, llegan los escozores, así que cuando vuelvo a la mesa a reemprender la tarea, para mí el gallo ha dejado de cantar.
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jueves, 11 de octubre de 2018


BOLONIA, VENECIA…

Parece Bolonia una ciudad en la que el tiempo medieval haya quedado detenido bajo sus soportales. Se palpa en el ambiente, un aire docto y culto que hace que al recorrer sus calles se tenga la sensación de estar viviendo placenteramente en otro siglo. La Piazza Maggiore con la Fuente de Neptuno, las Basílicas de san Petronio y San Stefano, las torres Asinelli y Garisenda, etc. etc. hacen de esta ciudad una joya del pasado. Con todo, para mí Bolonia tiene el enorme valor sentimental de contener en la basílica de Santo Domingo, los restos del santo fundador de la Orden Dominicana, motivo por el que elegí esta ciudad italiana como motivo fundamental para realiza mi periplo por esta nación que vibra con la azzurra. 

Venecia es una ciudad diferente. Descubrirla implica llegar a ella por vía marítima por medio de un vaporetto y si de por sí el viaje merece la pena por la cantidad de edificios nobles que se  divisan en sus orillas, una vez que arribas a los embarcaderos, la belleza de la ciudad te subyuga. Sale a tu encuentro el Palacio Ducal que te lleva a la espectacular Plaza de San Marcos en donde se encuentra la Basílica del mismo nombre, il Campanile y la Torre del Reloj.

 Recorriendo un entramado de callejuelas, se van descubriendo iglesias, palacios, puentes sobre los canales, lugares de ensueño recorridos por una ingente cantidad de personas que, intentan captar con sus cámaras desde la belleza arquitectónica que la ciudad brinda con largueza, hasta el tipismo de los gondoleros o la estampa de terrazas repletas de comensales. El ambiente festivo inherente a la actividad turística, se desborda de hechizo cada noche en la Plaza de San Marcos en donde los quintetos musicales amenizan hasta la medianoche veladas que ponen colofón a jornadas vividas con intensidad.

Os ofrezco una pequeña muestra de lo captado en ambas ciudades con el deseo de haceros partícipes de mi viaje por tierras italianas.

domingo, 7 de octubre de 2018


ROMA, ROMA...

Atesora esta ciudad el encanto del descubrimiento continuo de la belleza. Pasear por sus calles es sumergirse en un mundo rico en sorpresas artísticas que te atrapan a cada paso. Tras una basílica, un palacio, después de este, un museo; un poco más allá, las ruinas que constatan el esplendor de épocas pasadas y casi sin solución de continuidad, hermosas fuentes ante las cuales uno se queda extasiado escuchando el rumor del agua…

Mención aparte merece la visita a los Museos Vaticanos que culmina con la contemplación de los impresionantes frescos de la Capilla Sixtina. Después la visita obligada a la Basílica de San Pedro. Pasear por la inigualable columnata de Bernini, que la abraza, es un gozo que solo conoce quien ha estado allí.

 Y junto a la belleza plástica monumental, otros encantos que hacen que el turista se sienta relajado y distraído. Es imposible no detenerse ante las famosas trattorías en donde se pueden degustar junto a toda suerte de pizzas, medaglione, panini, lasagna, cannelloni, las innumerables clases de pasta larga: spaghetti, tagliatelle, fettuccine, etc. etc., servidos con una amplia variedad de salsas y acompañados del lambrusco de l´emilia. ¡La mejor manera de reponer fuerzas después de un largo paseo por las orillas del Tiber! Y de postre, un apetitoso gelato, que predispone a realizar una excelente digestión. No pondré fotografías de estos últimos apartados para no suscitar demasiadas envidias.



jueves, 4 de octubre de 2018




LICEI STATALE "VITTORIA COLONNA". ROMA



Hace apenas unas horas, he tenido la oportunidad de dar una charla sobre mi trayectoria literaria y mis publicaciones, a los alumnos de este prestigioso Liceo romano que tiene como segunda Lengua el español.

Si siempre me resulta satisfactorio comentar mis escritos con alumnos de mi país, la experiencia de encontrarme ante estudiantes italianos, ha sido para mí novedosa y altamente gratificante. Con verdadero interés han seguido mis explicaciones y he respondido, intentando que me entendieran, a los lógicos interrogantes que la disertación les ha originado.

Agradezco a la profesora Camilla Zapponi,  la sugerente oferta para que actuara en su Liceo, su cálida acogida y las múltiples facilidades ofrecidas para que la charla resultara amena y provechosa.

De viaje por algunas ciudades italianas, este encuentro cultural supone un plus añadido a todas las maravillas que Roma me está deparando.

Os hago partícipes de lo acontecido con unas instantáneas de tan felices momentos.





domingo, 30 de septiembre de 2018




VALLADOLID DE MODA

Si en el medio rural existe un grave problema de despoblación, no es menos cierto que en las ciudades está ocurriendo un hecho diferente pero que guarda cierta analogía con el anterior. Se trata de un éxodo masivo del comercio hacia Hipermercados y Centros Comerciales situados en la periferia, originando un empobrecimiento de la vida comercial en el centro de las urbes.

Hace años, fueron los Concesionarios de automóviles los primeros en buscar espacios de mayor extensión y la medida pareció lógica. A ellos les siguieron establecimientos de venta de muebles, de electrodomésticos, supermercados, bricolaje, salas cinematográficas, centros de moda, de ocio etc,. etc., que han ido reduciendo a la mínima expresión la actividad comercial en los Cascos Históricos y barrios de las ciudades y, ya se sabe, que sin actividad comercial, la alegría que proporciona el ir y venir de las gentes y la iluminación de escaparates desaparece, con lo que la sensación de abandono y soledad entristece y resta "vida" al acontecer diario de las ciudades.

En un intento de que al menos los Comercios de ropa no recalen en otras latitudes, se ha organizado en Valladolid, la 15ª Gala del Comercio bajo el lema: ¡Dale ritmo al comercio!, con una exhibición de propuestas y novedades para la próxima temporada en la que han participado 22 establecimientos de la ciudad; Gala que ha tenido lugar en el Teatro Calderón de la Barca, en donde se había instalado una impresionante pasarela en la que han desfilado mayores y pequeños ante un numerosísimo y entendido  público.

Os podéis imaginar que, al no ser algo que me motivara especialmente, no hubiera asistido a este acontecimiento, pero el hecho de que mis dos nietas de 6 y 4 años desfilaran por segundo año consecutivo, ha sido sobrado reclamo para acercarme a ver este evento.

¡Ah! Cerca de mí se encontraba la madrina de la Gala, Norma Duval, que deslumbró con su espectacular belleza, pero en dónde estén mis nietas...


jueves, 27 de septiembre de 2018


CONVERSACIONES CON ÓSCAR (X)


Llevamos más de dos semanas con un calor impropio de septiembre. Ni siquiera los paseos vespertinos nos alivian de soportar temperaturas cercanas a los 30 ºC; es por eso, que cafeterías o recintos con aire acondicionado hayan sido las tablas de salvación a las que nos hemos acogido, para soportar estos rigores térmicos.

Entre estos recintos, los cines representan una alternativa muy a considerar, pues amén de refrigerarnos, puedan darnos la ocasión de pasar un rato divertido. Esta y no otra fue  la razón por la que decidimos visionar la película "Yucatán". Tanto mis amigos como yo, no entramos engañados pues no esperábamos ver un cine de gran contenido temático, al contrario, animados por la propaganda televisiva, buscábamos imágenes divertidas y refrescantes con las que pasar unos momentos placenteros.

Pero, ¡oh desilusión! La cinta, con un argumento del que se podían haber sacado secuencias ocurrentes, es una sucesión de gags más que previsibles que no son capaces de arrancar las carcajadas del público. La sinopsis de la película es ésta: dos veteranos timadores de cruceros de lujo (Luis Tosar y Rodrigo de la Serna) que decidieron trabajar por separado debido a la rivalidad que les ocasiona una bailarina (Stephanie Cayo) vuelven a unir sus fuerzas en un crucero que desde Barcelona ha de llevarles hasta Cancún, pasando por Casablanca, Tenerife, Brasil y la selva de Yucatán. La razón: timar a un afortunado ganador de varios millones de euros obtenido en un sorteo de Euromillones (Joan Pera). Para lograr su objetivo, emplearán todo tipo de argucias y trampas, al estar su conducta muy alejada de cualquier tipo de ética.

Resulta penoso comprobar el escaso aprovechamiento interpretativo que el director y coguionista, Daniel Monzón, hace de los protagonistas del que se salva por su honestidad y buen hacer, Joan Pera. En resumen, una cinta de nivel muy bajo y un nuevo fracaso del cine español tan necesitado de buenos títulos que superen la dura competencia que las Compañías telefónicas están llevando a cabo con sus ofertas de películas para ver en casa.

Por cierto, la bajada de unos céntimos en el precio de la localidad, no es motivo suficiente para atraer a un público cada vez más entendido.

domingo, 23 de septiembre de 2018



PASIÓN DE OTOÑO

Descansan en el escritorio
un revoltijo de pentagramas, aún en blanco.
En una de ellos, he dibujado unos pocos acordes inconexos,
en un vano intento de componer una sinfonía que describa
la sonrisa con que muestras al mundo,
la belleza de tu alma encerrada
en un cuerpo, grácilmente juvenil.

Las guirnaldas de flores con las que ciñes tu frente
me persiguen en sueños que no cesan.
¡Cómo plasmar el derroche de belleza
que desprenden en cascada,
los rizos por los que suspiro!
¡Y cómo transponer en música
la mirada del primer encuentro!

La caricia de tu voz me balancea arrullándome
en cada inflexión, en cada sonido emitido
por tu garganta prodigiosa.
En pleno otoño, resurge la primavera del alma.
Vuelvo a intentar escribir algunos compases ¡en vano!
No hay musicalidad que exprese el sentimiento.
La felicidad es una música celestial
compuesta por ángeles que, únicamente,
escucha el pecho enamorado.

Yo la siento cada vez que te tengo a mi lado
y se escinde, delicadamente, cuando te alejas.
Eres el éxito clamoroso de una obra musical apenas iniciada,
mi mejor composición de notas no escritas
volando por el aire sin atreverse a posarse en el papel pautado,
por no mancillar la sinfonía de tu virginal mirada.

Fotografía de David Dunistkiy





jueves, 20 de septiembre de 2018


LA REFORMA
Crónicas de mi Periódico                       20 de septiembre de 2018

LOS  PLÁSTICOS

Conocidos desde la antigüedad, los plásticos, como tales, comienzan su andadura en el siglo XIX con la vulcanización del caucho y desde principios del XX , con el descubrimiento de la baquelita. Desde entonces, se cuentan por miles los plásticos que cada día se incorporan a nuestra vida cotidiana y por millones las aplicaciones que nos hacen vivir con mayor bienestar. 

Desde el punto de vista químico, son compuestos orgánicos sintéticos o semisintéticos procedentes del petróleo, de alto peso molecular, formadas por cadenas de polímeros.  Resistentes, flexibles, limpios, baratos, impermeables y fáciles de fabricar, han ido abriendo constantemente el abanico  de sus aplicaciones, a medida que se conocían sus ventajas. Desde el inicial nailon al archiconocido plexiglás, el celofán, los vinilos, etc. etc., cada uno de ellos encontraba un lugar apropiado en “el mundo feliz” que sustituía ventajosamente a los demás materiales preexistentes.

Estas sustancias usadas para casi todo poseen, además, una cualidad propia de los mismos dioses: la inmortalidad, o al menos, la longevidad que les hace prácticamente eternos. Y esta cualidad que parecía hacerles enormemente atractivos, se ha convertido con el tiempo en su peor defecto. ¡Son prácticamente indestructibles! Cabe preguntarse si a ninguno de sus inventores se le ocurrió advertir que materiales así no deberían existir al presentar tan obstinada resistencia al reciclaje. Recientes estudios constatan que el plástico supone el 80% de la contaminación marina, necesitando algunos de ellos más de quinientos años para su natural desaparición.

Decía don Miguel Delibes que vivir setenta u ochenta años estaba muy bien, pero que vivir mucho más tiempo nos resultaría terriblemente aburrido por buena que fuera nuestra salud, ya que lo vivido, como la historia o la moda, se repite a intervalos regulares de tiempo.

No sé si los plásticos, una vez desechados de su original uso, sentirán este aburrimiento, lo que sí que estoy seguro es de que aburren a los que asistimos a su indestructible presencia y no digamos nada de la fauna marina que muere engañada al tratar de digerir tan sugerente pitanza.

El gobierno de turno, que siempre mira por hacer la vida de los ciudadanos tan desagradable como pueda, ha iniciado una campaña cuyos efectos consideran la panacea para disminuir el consumo de las bolsas de plástico y, ahora, nos alivian el bolsillo de la odiosa caderilla cúprea, que teníamos destinada para el cepillo del santo de nuestra devoción. Por algo se empieza, pero alguna medida mucho más seria habría que tomar para que las ingentes cantidades de plástico en desuso, no acaben con nosotros después de haber exterminado a las ballenas.

Y, mientras escribo este alegato, yo, estúpido de mí, utilizo cada vez más el dinero de plástico.




domingo, 9 de septiembre de 2018



PASAJES DE “CÉCILE.AMORÍOS Y MELÁNCOLÍAS DE UN JOVEN POETA” (49)

CAPÍTULO VI
La ilusión

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       A petición de Tinín, volvió a contar el origen de todos los apodos del pueblo, incluido el suyo, y añadió a la lista uno que nunca habíamos oído.
―¿Conocéis a Coné, la hija de Saturnino, el pastor de Mayalde?
―No la recuerdo. Ya sabes que yo para los nombres... ―dijo mi madre.
―Pues del nombre es de lo que se trata. Cuando fue a servir a Salamanca y dijo que se llamaba Coné, a los amos les pareció que eso no podía ser, porque no existe santa Coné, y sacaron la partida de nacimiento de la muchacha. En el papel aquel figuraba que su gracia era Eugenia y se descubrió el pastel. Dijon que la culpa fue de su padre, que en el bautizo, al preguntarle don Matías qué nombre quería poner a su hija, contesto: “Ugenia”, a lo que don Matías, que es muy leído, le dijo: “Saturnino: con E, se pone con E” y el torpe del pastor replicó: “Pues póngala como usted quiera. Venga, pues que se llame Coné”.
Todos reímos la anécdota e incluso a mí me pareció que se lo acababa de inventar, pero Petra me dijo muy seria:
―Too, mira, si no te lo crees, vas y se lo preguntas a don Matías, aunque el hombre está ya con la cabeza que no le funciona del todo. El último año, el día de la Fiesta, subido al púlpito comenzó la prédica diciendo: “Queridos feligreses... queridos feligreses” y de ahí no se arrancaba, hasta que salió por peteneras: “Queridos feligreses, hoy veis a vuestro cura, más alto que otras veces” y se desatascó. A partir de entonces, en cada misa del domingo, en cuanto comienza a decir. “Queridos feligreses...” hay un grupillo de jóvenes que a coro añade: “hoy veis a vuestro cura más alto que otras veces” y las mozas se parten el culo, riendo.
        Tinín, lloraba de risa con las historias que Petra nos contaba. Risa que se nos fue contagiando a los demás, a excepción de mi madre, a la que le parecían burdos los relatos y malsonantes las palabras empleadas por su insólita compañera de mesa. Con cara de circunstancias, ponía a cada comentario su punto de compasión, añadiendo: “Cómo siento lo de María la Perdiz”, “Pobre Faustino” o “don Matías ha sido muy buen sacerdote, pero los años no perdonan” mostrando con ello su gran corazón y deseando que de esta manera, Petra callara y no desvelara más miserias; miserias que, con toda seguridad, acabarían en los oídos de doña Camino y de don Ignacio. Fue en balde: Petra continúo hablando sin parar todavía un buen rato, a pesar de que mi madre, disimuladamente, había retirado la botella del campo visual de su sirvienta.

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jueves, 6 de septiembre de 2018



PASAJES DE “LAS LAMENTACIONES DE MI PRIMO JEREMÍAS” (49)
CAPÍTULO III
La casa del abuelo
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Si sorprendido estaba por la confesión que acababa de oír, lo que verdaderamente me tenía perplejo era la diversidad de personalidades que cabían en la apepinada cabeza de mi primo. En la estación se mostró interesado, como un chico mayor, por los pechos de Margarita; en el camino fue un niño-bufón para Tinín, matando moscas y haciendo payasadas, y ahora, a mí me hablaba con la hondura de una persona de edad, con su correspondiente historial de sufrimiento.
¿Quién era el verdadero Jeremías?
Para que mi primo, no continuara haciéndome preguntas de difícil contestación, abrí el balcón y levanté la persiana, saliendo a la galería interior, y desde allí contemplé el jardincillo, que en otro tiempo, complementaba el esplendor de tan noble casa. Estaba más o menos como el año anterior, es decir, ¡hecho una pena! La pérgola, o lo quedaba de ella, seguía rodeando a la fuentecilla sin que el cisne mutilado que coronaba el grupo escultórico central hubiera encontrado su pico, ni mucho menos el ala derecha. El conjunto era todo un canto a la impotencia. En lo que debió ser un jardín del Edén, apenas se dibujaban los parterres donde crecieron, para recreo de la vista y del olfato, la menta, el tomillo y la lavanda. Junto a la tapia habían sobrevivido milagrosamente una madreselva y un don Diego de día, que se aferraban a la pared como quien se aferra a la vida. A su alrededor zumbaban los abejorros, atraídos, quizás, por alguna planta melífera. Faltos de agua y de poda, los rosales trepadores se habían convertido en varales bravíos, emergentes entre la maleza que se encontraba por doquier, amenazando con borrar definitivamente el paseo donde el bisabuelo Damián, dicen, se fumaba un puro cada vez que incorporaba una nueva finca a su patrimonio.
Cerré los ojos y por un momento me imaginé heredero de la colosal fortuna. Los parterres, compitiendo en belleza, se tendían a los pies de los rosales que, desafiando la gravedad, ascendían por la pérgola hasta cubrir de flores columnas y viguetas. El cisne lanzaba constantemente agua por su pico, amenazando con batir alas y alcanzar el cielo. En un rincón del paseo, cogidos de la mano, sumergidos en mil fragancias, Cristina, me miraba embelesada, esperando el tierno beso…
―¡Jeremías! ¡Alvarito!, bajad a comer.
La voz de tata Lola, había cortado de raíz, el último de mis ensimismamientos, devolviéndome a la cruda realidad.
En el pasillo, antes de entrar al comedor, mi madre, frunciendo el ceño, me preguntó:
―¿De qué hablabais Jeremías y tú? Tinín me ha preguntado por el significado de una palabra que no me atrevo a repetir.
―Nada mamá; el niño quería saber qué es un escaño.
―Ah, bueno, no sabes cómo me tranquilizas. De todas formas, la próxima vez procura responderle tú, que para eso eres mayor.
―Descuida mamá, así lo haré ―respondí mientras mis mejillas se ruborizaban por haber mentido a la persona que más quería.
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